Narcotráfico y terrorismo: otras formas de violencia

Por: Deas, Malcolm

 

 

 

Revista Credencial Historia


NOVIEMBRE 1999.

 
 

Narcotráfico y terrorismo
Otras formas de violencia.

Por: MALCOLM DEAS.

Tomado de: Revista Credencial Historia.
(Bogotá - Colombia). Noviembre 1999. No. 119

 
 

Pharmacos. Instalación
de Rodrigo Facundo, 1999.
Museo de Arte Moderno de Bogotá.

El Palacio de Justicia.
Oleo y esmalte de Ethel Gilmour, 1986.

 

 

 
 

 

La definición del terrorismo es un tema de disputa, pero por lo general significa la comisión, con fines políticos, de actos de violencia indiscriminada, que infunden terror en la población. Hay definiciones en los códigos penales colombianos. Por su parte, también en el curso del siglo el narcotráfico ha recibido definiciones legales: el cultivo, proceso y comercio de sustancias sucesivamente prohibidas.

Aunque el siglo comienza en medio de una guerra civil, el terrorismo político como queda definido arriba no fue una característica de las luchas colombianas del primer siglo de la república: ni el discutido caso del Dr. Russi, ni los muy contados anarquistas, nativos o extranjeros de paso por el país, dejaron una tradición terrorista, ni los contados asesinatos políticos cuadran bajo esa definición.

A finales de los años veinte de este siglo, el ministro de Guerra Ignacio Rengifo pretendía descubrir conspiraciones anarco-bocheviques, pero tuvo poco éxito, y menos credibilidad -"la misma liberalada de siempre", como uno de sus críticos calificó sus hallazgos--. Hubo innegables casos de violencia indiscriminada, de aterrorización de poblaciones enteras en las luchas sectarias de los cuarenta y cincuenta, como la ha habido en la lucha armada guerrillera y paramilitar después, pero no cabe bajo la definición convencional de terrorismo, porque su fin no era doblegar al gobierno. A veces el gobierno fue el culpable.

Tampoco hay muchos rasgos de narcotráfico antes de las últimas cuatro décadas de este siglo. Al principio, la venta del opio fue legal. En el siglo pasado hay avisos para promover su venta en las guías comerciales, particularmente de los comerciantes chinos de Panamá; el periódico El Empresario Boyacense, alrededor de 1870, publicó una serie de artículos bajo el título "La coca: el cultivo del futuro". Sobre consumidores de drogas heroicas y menos heroicas, la tradición de la primera mitad de este siglo señala a uno u otro morfinómano de clase alta, al apóstol de la marihuana Porfirio Barba-Jacob y un incierto nivel de interés sobre la misma droga en los bajos fondos de la sociedad. Ni la coca indígena, ni el yagé, ni otros alucinógenos tradicionales eran incluidos en la misma categoría.

El narcotráfico empieza en serio en los años setenta, y ha abarcado los ciclos de marihuana -la marimba de la Costa--, la cocaina para usos "ejecutivo", después para el "crack" y al final la heroína derivada de la amapola. Colombia debe su posición predominante a una combinación de factores: tradiciones de contrabando y de empresariado violento -las esmeraldas--, posición geográfica y tipografía, clima, gobierno débil y corrompible, desaparición previa de la competencia cubana…

Ello generó una nueva violencia, y en la conforntación entre el gobierno de Virgilio Barco y Pablo Escobar y el cartel de Medellín se dio el ciclo más nítido de actos de terrorismo que el país haya sufrido en su historia. Además de los asesinatos de políticos prominentes y de muchos agentes del estado, y de toda una serie de secuestros, algunos fatales, hubo bombas en las calles de Bogotá y Medellín y en un avión de Avianca, siempre con numerosas víctimas también violentamente. El lector memorioso tendrá su propio juicio sobre el grado en que lograron sus fines.

 

 

Título: Narcotráfico y terrorismo: otras formas de violencia
Lugar: Colombia


Comentarios (0) | Comente | Comparta