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REVISTA HISTORIA CRÍTICA
(selección de artículos de los números 17, 18, 19, 20, 21 y 22)
Esta es una publicación del Departamento de Historia - Facultad de Ciencias
sociales
Universidad de Los Andes
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Del cuadro se desprenden algunas observaciones
generales. En promedio cada provincia se dividía en ocho jurisdicciones y/o
corregimientos, pero provincias como Cartagena, Tunja, Popayán y Quito superaban
ampliamente este número, mientras que sucedía lo contrario con otras como Mariquita,
Panamá, los Llanos, Neiva y el Chocó. A simple vista el número de jurisdicciones y/o
corregimientos de cada provincia estaría asociado con el tamaño y la complejidad
administrativa de cada provincia, al igual que con el número de pobladores (como se
desprende del cuadro No. 1, Cartagena, Tunja, Popayán y Quito agrupaban el 67% de la
población del virreinato); sin embargo, una afirmación categórica en tal sentido
requeriría de mayores investigaciones.
Un segundo aspecto que sobresale en el cuadro,
es el número y la variedad de asentamientos a los que se hace referencia. Alrededor de un
millar de poblaciones, de las cuales 636 estaban ubicadas en el territorio de la actual
Colombia (es decir, excluyendo las que estaban en las provincias de Panamá, Venezuela,
Quito y Guayaquil).
[40]
En cuanto a la variedad de
asentamientos es de anotar que de la lectura del texto y de otros documentos de la época
se desprende que, en general, se trataba de asentamientos nucleados, de diverso tamaño, a
los que se les había asignado un territorio jurisdiccional, en algunos casos similar al
de los municipios contemporáneos y al que prestaban sus servicios, entre los cuales
sobresalían los servicios religiosos. El número de habitantes de estos asentamientos
podía variar significativamente y aunque Pando sólo esporádicamente incluyó datos
aproximados de la población, éstos pueden resultar útiles para formarse una idea del
tamaño de los poblados, como se puede apreciar en el siguiente cuadro:
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Cuadro No. 3
Número Aproximado de Vecinos en Algunas Poblaciones Neogranadinas ca.
1770
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Nombre de la Población
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Provincia
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Tipo de Asentamiento
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Vecinos1
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Pueblo Nuevo (Valencia de Jesús)
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Santa Marta
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ciudad2
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300
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Zaragoza
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Antioquia
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200
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Barranquilla
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Cartagena
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500
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Soledad
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Cartagena
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3
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300
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Sabana Grande
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Cartagena
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300
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Magangué
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Cartagena
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200
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Majagual
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Majagual
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200
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Tacaloa
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Cartagena
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Santo Tomás
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Cartagena
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El Palmar
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Cartagena
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Juncalejo
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Cartagena
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4
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Macará
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Quito
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Sitio Nuevo
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Santa Marta
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sitio
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Ponedera o Puerto Alegre
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Cartagena
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Buenavista
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Santa Marta
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Nechí
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Antioquia
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Fuente
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PANDO, Josef Antonio de,
"Ynforme
", op. cit., pp.
121-132, 221, 254-63 y 293.
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Notas:
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1
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Debe recordarse que en el siglo XVIII la
denominación vecinos usualmente hacía
referencia sólo a las cabezas de familia.
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2
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Pando incluyó a Pueblo Nuevo como si fuera una
ciudad distinta a Valencia de Jesús (p. 121), indicando que tenían el mismo número de
pobladores; sin embargo, se trataba de una misma ciudad: ciudad de la Nueva Valencia del
Nombre de Jesús, Pueblo Nuevo (ROSA, José Nicolás de la, Floresta, p. 206). Una confusión similar se
presenta en la parte sexta del informe (p. 262), donde Valencia de Jesús aparece como
caserío y Pueblo Nuevo como ciudad.
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3
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Pando clasificó a Soledad como pueblo, pero
informes anteriores indicaban que se trataba de un sitio (A.G.I. (Sevilla), Santa Fe, 1034).
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4
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En la parte sexta del informe se indica que es
una parroquia; sin embargo, en el parte quinta se señala que es un pueblo.
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Sobre el tamaño de los poblados y el que se les
denominara ciudad, pueblo o sitio, conviene no perder de vista el hecho de que su
clasificación en una u otra categoría no dependía del número de pobladores, sino del
tipo de administración política o religiosa con que contaban. Las ciudades y villas
fueron asentamientos fundados para albergar fundamentalmente a la población
española. En general, estos asentamientos han sido los más estudiados
[41]
y, desde el punto de vista
administrativo, presentaban como característica central la de contar con su respectivo
cabildo, lo que, como se ha discutido por parte de los estudiosos del período colonial,
les habría proporcionado una cierta independencia administrativa.
[42]
Debe tenerse en cuenta, sin
embargo, que en algunos casos, cuando la actividad económica de la ciudad o la villa
disminuía y se reducía su vecindario, en particular el vecindario que gozaba de una
posición prestigiosa, se suprimía su cabildo o ayuntamiento y el gobernador de la
provincia nombraba a un justicia mayor. En el Caribe y en Antioquia en tales oportunidades
usualmente se nombró a un capitán á guerra, justicia mayor y administrador de la real
hacienda para encargarse de su administración, como sucedió por ejemplo con la villa de
Ayapel, en la provincia de Cartagena en 1754 o con Cáceres en el norte de la de
Antioquia.
[43]
Como se observa en el cuadro No. 2,
las ciudades y villas, a pesar de la importancia que pudieran tener, sólo constituían
una proporción reducida de los asentamientos nucleados del virreinato y de la capitanía
de Venezuela (entre ciudades y villas el 8% de los asentamientos nucleados, véase gráfico No. 1). Tampoco eran
las que albergaban a la mayoría de la población: en la provincia de Santafé la ciudad
sólo concentraba el 18% de la población provincial en 1789; en 1778 habitaba en las
ciudades y villas de la provincia de Cartagena el 21% del total de la población
provincial y en 1793 vivían en las ciudades y villas de Santa Marta el 37% de los
habitantes de esa provincia.
[44]
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[1]
Véase, por ejemplo, CALDAS, Francisco José de, Estado de la Geografía del
Virreinato de Santafé de Bogotá, con relación á la economía y al comercio, por D.
Francisco José de Caldas, individuo meritorio de la Expedición Botánica del Reino, y
encargado del Observatorio Astronómico de esta capital (1807) en VERGARA Y VELASCO,
F. J. (comp.), Nueva Geografía de Colombia (1901),
3 vols., Bogotá, Publicaciones del Banco de la República, Archivo de Economía Nacional,
1974, T. III, pp. 1163-1179, pp. 1163-4; OVIEDO, Basilio Vicente de, Cualidades y Riquezas del Nuevo Reino de Granada (1761)
Luis Augusto Cuervo, comp., Bogotá, Imprenta Nacional, 1930, pp. 15-23;
MORENO Y ESCANDÓN, Francisco Antonio, Estado del Virreinato de Santafé, Nuevo
Reino de Granada (1772), en COLMENARES, Germán (comp.), Relaciones e Informes de los Gobernantes de la Nueva
Granada, 3 vols., Bogotá, Biblioteca del Banco Popular, 1989, T. I, pp.
153-270, pp. 154-5 y SILVESTRE, Francisco, Apuntes Reservados, en ibid., T. II, pp. 35-152. Véase otra
transcripción de este texto en SILVESTRE, Francisco, Descripción del Reyno de Santa Fe de Bogotá
(1798), Panamá, Imprenta Nacional, 1927. Una transcripción parcial de los apuntes, que
omite los apartes relativos a los actuales territorios de Ecuador y Venezuela, fue
publicada bajo el título Descripción del Reino de Santafé de Bogotá escrita en
1789, en VERGARA Y VELASCO, F. J. (comp.), Nueva
Geografía, T. III, pp. 1179-1207.
[2]
PANDO, Josef Antonio de, Ytinerario Real de Correos del Nuevo Reyno de Granada y
Tierra Firme (ca. 1770), David. J. Robinson (comp.), mecanografiado, p. 248.
Agradezco al profesor David Ro binson el haberme facilitado el acceso a este importante
documento. La numeración que aquí se le asigna corresponde a la versión mecanografiada,
ya que el original no está numerado. El documento tampoco está fechado, pero parece
haber sido escrito hacia 1770, año en que Pando estuvo radicado en la ciudad de Santafé
y presentó propuestas sobre la organización del correo (A.G.N. (Bogotá), Curas y Obispos, 25, ff. 146r. a 153v. y Miscelánea Colonia, 18, f. 3r.).
[3]
SILVESTRE, Francisco, Apuntes Reservados, op. cit., p. 35.
[4]
CALDAS, Francisco José de, Estado
, op. cit., p. 1163.
[5]
SILVESTRE, Francisco, Apuntes Reservados, op. cit., pp. 40-1, PANDO, Josef Antonio de,
Ytinerario
, op. cit., p. 302 y
MORENO Y ESCANDÓN, Francisco Antonio, Estado
, op. cit., pp. 155-6.
[6]
ORTIZ, Sergio Elías, Nuevo Reino de Granada. Real
Audiencia y Presidentes. Presidentes de Capa y Espada (1654-1719), Historia Extensa de
Colombia, vol. III, T. 4, Bogotá, Academia Colombiana de Historia y Ediciones Lerner,
1966, p. 342. Sobre la creación del virreinato véase GARRIDO CONDE, María Teresa, La primera creación del Virreinato de Nueva Granada
(1717-1723), Sevilla, Escuela de Estudios Hispanoamericanos, 1965; TIENDA DE CUERVO,
Bartolomé, Informe Económico y Político sobre la Nueva Granada (ca. 1734), Economía Colombiana, vol. 9, No. 25, Bogotá, mayo
de 1956, pp. 389-396 y los informes de éste y otros funcionarios relativos al tema en
A.G.I. (Sevilla), Santa Fe, 385.
[7]
SILVESTRE, Francisco, Apuntes Reservados, op. cit., p. 99; los subrayados son nuestros. Este
desconocimiento de los límites del virreinato también fue señalado por SILVESTRE,
Francisco, en su Relación de la Provincia de
Antioquia (transcripción, introducción y notas por David J. Robinson), Medellín,
Secretaría de Educación y Cultura de Antioquia, 1988, p. 483: ...un Virreynato
cuya extensión pasa de 800 leguas por lo largo, y que no se le conosen límites por lo
ancho. Todavía en 1803 el virrey Mendinueta se quejaba de ...la sensible
falta de un mapa geográfico del Reino, sobre cuya exactitud pueda contarse,...(para)
hacer una demarcación precisa del territorio que debía apropiarse a este Obispado;
(MENDINUETA, Pedro, Relación del Estado del Nuevo Reino de Granada,...1803,
en COLMENARES, Germán (comp.), Relaciones, T.
III, pp. 5-191, p. 13).
[8]
Precisamente con el Plan Geográfico, formado bajo la dirección de Francisco Antonio
Moreno y Escandón, se buscaba contar una visión más clara del territorio neogranadino
(MORENO Y ESCANDÓN, Francisco Antonio, Estado
, p. 155).
[9]
CALDAS, Francisco José de, Estado
, op. cit., p. 1163.
[10]
OVIEDO, Basilio Vicente de, Cualidades
, op. cit., p. 16. Sobre las entidades territoriales
y administrativas que quedaron cobijadas bajo el nombre de Nueva Granada en
distintas épocas véase también McFARLANE, Anthony, Colombia antes de la Independencia. Economía, Sociedad
y Política bajo el Dominio Borbón (1993), Bogotá, Banco de la República y El
Ancora Editores, 1997, pp. 24-5.
[11]
MARGAIRAZ, Dominique, La formation du réseau des foires et des marchés:
stratégies, practiques et ideologies en Annales
Économies Societés Civilisations, año 41, No. 6, París, Krausreprint, nov.-dic.
1986, pp. 1215-1242.
[12]
Véase, por ejemplo, PANDO, Josef Antonio de, Ytinerario
, op. cit., pp. 246-302; ROBLEDO, Emilio (comp.), Bosquejo Biográfico del Señor Oidor Juan Antonio Mon
y Velarde, Visitador de Antioquia 1785-1788, 2 vols., Bogotá, Banco de la República,
1954, T. II, p. 295 y SILVESTRE, Francisco, Apuntes Reservados, op. cit., pp. 35-152.
[13]
LOCKHART, James y SCHWARTZ, Stuart B., Early Latin
America. A History of Colonial Spanish America and Brazil (1983), Cambridge University
Press, 1989, pp. 38-9.
[15]
GIBSON, Charles, Los Aztecas bajo el Dominio
Español (1974), 2a. ed., México, Siglo XXI Editores, 1975, pp. 92 y LICATE, Jack A.,
Creation of a Mexican Landscape. Territorial
Organization and Settlement in the Eastern Puebla Basin, 1520-1605, Chicago, The
University of Chicago, 1981.
[16]
HERRERA
ÁNGEL, Marta, Poder Local, Población y
Ordenamiento Territorial en la Nueva Granada -Siglo XVIII-, Bogotá, Archivo General
de la Nación, 1996, capítulo I. Véase también RAMÍREZ DE JARA, María Clemencia y
María Lucía SOTOMAYOR, Subregionalización del altiplano Cundiboyacense:
reflexiones metodológicas, en Revista
Colombiana de Antropología, No. 26, Bogotá, Instituto Colombiano de Antropología,
1988, pp. 175-201, en particular el mapa No. 3, Cacicazgos y división
político-administrativa durante la Colonia.
[17]
JULIÁN, Antonio, La Perla de América. Provincia de
Santa Marta (ca. 1777), Bogotá, Biblioteca Popular de Cultura Colombiana, 1951, pp.
176-7.
[18]
Por ejemplo, Pedro de Heredia en su relación de 1533, simplemente precisó que cuando fue
teniente gobernador de Santa Marta le pidió al rey la merced de conquistar Cartagena y
que éste le dio por límites de la gobernación desde el río Magdalena hasta el río
Darién (Relación de Pedro de Heredia [1533], en TOVAR PINZÓN, Hermes
(comp.), Relaciones y Visitas a los Andes. S. XVI,
4 vols., Bogotá, Colcultura, Instituto de Cultura Hispánica, 1993-1996, T. II, pp.
367-73, p. 367). De igual forma, en la información o interrogatorio que se adelantó en
1533 para probar que los conquistadores de Santa Marta habían hecho entradas en
territorios de la provincia de Venezuela, se indica el establecimiento de límites entre
estas provincias, llamadas también gobernaciones, pero no los criterios para su
demarcación (Información sobre el Valle de los Pacabueyes (Coro Diciembre de
1533), en ibid, pp. 85-122, p. 106).
[19]
ROSA, José Nicolás de la, Floresta de la Santa
Iglesia Catedral de la Ciudad de Santa Marta (ca. 1741), Barranquilla, Biblioteca
Departamental del Atlántico, 1945, p. 258; subrayados nuestros.
[21]
TOVAR PINZÓN, Hermes, El Caribe Colombiano en la Historia del siglo XVI, en Relaciones y Visitas, T. II, pp. 17-80, p. 61-76;
BISCHOFF, Henning, Die spanisch-indianische Auseinandersetzung in der nördlichen
Sierra Nevada de Santa Marta (1501-1600), Bronner
Americanistische Studien, No. 1, Bonn, 1971, p. 498 e Indígenas y Españoles en
la Sierra Nevada de Santa Marta - Siglo XVI, en Revista Colombiana de Antropología No. 24,
Bogotá, Instituto Colombiano de Antropología, 1982-1983, pp. 75-124, p. 84;
REICHELDOLMATOFF, Gerardo, Datos
HistóricoCulturales sobre las Tribus de la Antigua Gobernación de Santa Marta,
Bogotá, Banco de la República, 1951, pp. 58-61 y MIRANDA VÁZQUEZ, Trinidad, La Gobernación de Santa Marta (1570-1610),
Sevilla, Escuela de Estudios Hispanoamericanos, 1974, pp. 17-42. De cualquier forma no
conviene perder de vista la observación de ROSA, José Nicolás de la, Floresta
, op. cit., p. 269, en el sentido de
que posiblemente en algunos grupos los agoreros y mohanes trataran de que los españoles
creyeran que eran casi infinitas las parcialidades.
[25]
De cualquier forma no conviene perder de vista la conexión de este problema con la actual
formación regional colombiana. Como lo ha señalado JARAMILLO URIBE, Jaime, Ideas
para una caracterización sociocultural de la regiones colombianas, en Ensayos de Historia Social, 2 vols., Bogotá,
Tercer Mundo Editores, 1989, T. II, pp. 59-91, p. 60.
...pensamos que la diferenciación de las
regiones colombianas tiene su más remoto pasado en la época prehispánica. El mapa de
las culturas nacionales anteriores a la conquista introduce una primera base para
determinar lo que serán nuestras diferentes regiones.
[26]
PANDO, Josef Antonio de, Ynforme
, op. cit., p. 302; subrayados nuestros.
REICHELDOLMATOFF, Gerardo, Datos
HistóricoCulturales, p. 55 señala que en la literatura histórica del siglo
XVI sobre las conquistas el concepto de provincia se utilizó en primer lugar para
distinguir regiones geográficas, sin que se le diera un sentido administrativo, pero que
muchas veces se aplicó a un territorio tribal mal definido, que en ocasiones aún
estaba sin conquistar o colonizar.
[27]
PANDO, Josef Antonio de, Ynforme
, op. cit., p. 302. El texto subrayado (por nosotros)
no resulta claro, pero parece indicar la confluencia de elementos que definían la
provincia, distintos de los puramente administrativos. Es de anotar que a pesar de lo
obscuro del texto, la unión que se sugiere de criterios administrativos, con otro tipo de
variables, puede resultar de gran utilidad para entender el ordenamiento territorial
colonial.
[28]
PANDO, Josef Antonio de, Ytinerario
, op. cit., pp. 248-300 y SILVESTRE, Francisco,
Apuntes Reservados, op. cit., pp.
41-95.
[29]
SILVESTRE, Francisco, Apuntes Reservados, op. cit., p. 42.
[31]
TOVAR PINZÓN, Hermes; TOVAR, Camilo y TOVAR, Jorge (comps.), Convocatoria al Poder del Número. Censos y
Estadísticas de la Nueva Granada 1750-1830, Bogotá, Archivo General de la Nación,
1994, pp. 63-86.
[34]
Véase, por ejemplo, OTS CAPDEQUÍ, José María, Instituciones
de Gobierno en el Nuevo Reino de Granada durante el siglo XVIII, Bogotá, Universidad
Nacional de Colombia, 1950 y Las Instituciones del
Nuevo Reino de Granada al tiempo de la Independencia, Madrid, Instituto Gonzalo
Fernández de Oviedo e Instituto Colombiano de Cultura Hispánica, 1958.
[36]
PANDO, Josef Antonio de, Ynforme
, op. cit., pp. 248-300.
[37]
Silvestre, por ejemplo, no indica las proporciones de pueblos y parroquias en cada
provincia (SILVESTRE, Francisco, Apuntes Reservados
, op. cit., pp. 41-95), y Oviedo sólo incluye los
asentamientos que estaban dentro de la jurisdicción del arzobispado del Nuevo Reino de
Granada, sin incluir los obispados sufragáneos de Popayán, Cartagena y Santa Marta
(OVIEDO, Basilio Vicente, Cualidades
, op. cit., pp. 15-18). De otra parte, en los censos
o padrones coloniales se encuentra esta información para algunas provincias, pero no para
todas (véanse, por ejemplo, los censos transcritos en TOVAR PINZÓN, Hermes et. al. (comps.), Convocatoria
, op. cit.).
[38]
El autor incluye dentro del virreinato a la provincia de Venezuela (PANDO, Josef Antonio,
Ytinerario
, op. cit., p. 275),
aunque Moreno y Escandón en 1772 y Silvestre en 1789 precisaron que ya no formaba parte
de éste (MORENO ESCANDÓN, Francisco Antonio, Estado del virreinato, op. cit., pp. 154-5 y SILVESTRE, Francisco,
Apuntes Reservados, op. cit., pp.
39-41.
[39]
PANDO,
Josef Antonio de, Ytinerario
, op.
cit., p. 301.
[40]
Conviene señalar que en las notas relativas al plano geográfico del virreinato de
Santafé de Moreno y Escandón (1770) se totalizaron 578 poblados (44 ciudades, 17 villas,
341 pueblos y 176 lugares); sin embargo, es difícil entender en que radica la amplia
variación de las cifras, debido a que los datos de Moreno y Escandón no están
discriminados (TOVAR PINZÓN, Hermes et. al. (comps.),
Convocatoria
, op. cit., pp. 63-4).
[41]
Véase, por ejemplo, HOBERMAN, Louisa Schell y SOCOLOW, Susan Migden (eds.), Cities and Society in Colonial Latin America,
Albuquerque, University of New Mexico Press, 1986; ROBINSON, David J., Córdoba en
1779: la Ciudad y la Campiña, en Gaea,
Buenos Aires, T. 17, 1979, pp. 279-312; MARZAHL, Peter, Town in the Empire. Government, Politics, and Society
in Seventeenth-Century Popayán, Austin, University of Texas Press, 1978;
APRILE-GNISET, Jacques, La ciudad colombiana.
Prehispánica, de conquista e indiana, Bogotá, Banco Popular, 1991; GUZMÁN, Angela
I., Poblamiento y urbanismo colonial en Santander,
Bogotá, Universidad Nacional de Colombia, 1987; MARTÍNEZ, Carlos, Apuntes sobre el urbanismo en el Nuevo Reino de Granada,
Bogotá, Banco de la República, 1967 y RODRÍGUEZ, Pablo, Cabildo y vida urbana en el Medellín colonial
1675-1730, Medellín, Universidad de Antioquia, 1992. Véanse también las reseñas de
MORSE, Richard M., Trends and Issues in Latin American Urban Research,
1965-1970, en Latin American Research Review
-LARR-, 6, 1971, pp. 3-52, BORAH, Woodrow, Trends in Recent Studies of Colonial
Latin American Cities, en Hispanic American
Historical Review -HAHR-, 6 (3), 1984, pp. 535-554 y BRONNER, Fred, Urban
Society in Colonial Spanish America: Research Trends, en LARR, 21 (1), 1986, pp. 7-72.
[42]
HOBERMAN, Louisa Schell y
SOCOLOW, Susan Migden (eds.), Cities
, op. cit., p. 6.
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