01._Narrativa

Giuseppe Caputo Cepeda

Ochenta y seis mil cuatrocientos segundos
Carlos Patiño Millán
Tranquila vida analítica: el lector conoce el final de la frase antes que el autor

Mar Traful

Victoria Camps reescribe el Neuromante
02._Ensayo
Miguel Mendoza
Tú matas y nosotros cambiamos de canal: asesinos en medio de una sociedad feliz
03._Poesía 

Poemas de
Andrea Cote Botero


Poemas de
Simón Henao Jaramillo


Poemas de
Gustavo Adolfo Garcés


Reflexión poética de
Jorge Cadavid

04._Periodismo literario

Pablo Correa
Las faenas de un enanito torero

Julia Buenaventura
Encrucijada veracruzana

¡Bienvenidos al número 1 de Vuelta de Tuerca!

Con la intención de que ustedes, queridos lectores, disfruten de un momento de ocio en su cotidianidad, nuestra revista literaria, Vuelta de Tuerca, los invita a apostar por una lectura mesurada, divertida y reflexiva, dentro del caótico y azaroso universo de la red.

Aquí encontrará voces que expresan de manera consciente y crítica la singularidad de su modo de sentir y de pensar en el mundo contemporáneo, en un tácito o explícito diálogo con los discursos del pasado y del presente y con los planteamientos sobre el futuro.

Dentro de este marco general, ustedes podrán darse cuenta de que Vuelta de Tuerca es, ante todo, un lugar de encuentro entre jóvenes y veteranos escritores, entre una diversidad de géneros, estilos, temáticas y técnicas, que confluyen, sin discordia alguna, en este espacio privilegiado por la pluralidad. Amparada bajo este feliz velo de libertad, nuestra revista no pretende casarse con una generación en especial o reivindicar ciertos talentos únicamente; al contrario, justifica la inclusión de distintos relatos y reflexiones en la medida en que estos se aventuren en el noble oficio de darle nuevas formas a la palabra, para confrontar a sus lectores con la conciencia de su propia existencia.

En cuanto a las secciones de la revista, encontrarán las ya institucionalizadas secciones de una revista literaria: “Narrativa”, “Poesía y “Ensayo. Sin embargo, hemos querido apostarle —como ya lo han hecho otras revistas culturales colombianas— a la publicación de textos de periodismo literario o, si prefieren, de literatura de no ficción, donde apreciarán, parafraseando a Tomás Eloy Martínez, una realidad que no pasa delante de los ojos como una naturaleza muerta, sino como un relato vivo en el que hay diálogos, amores y enfermedades, además de discursos y estadísticas. Un relato que cobra un sentido humano y artístico a partir de la subjetividad del narrador, y a pesar de su carácter documental.

En este primer número, nuestros lectores hallarán, en la sección “Poesía”, muestras inéditas de las creaciones de Gustavo Adolfo Garcés, Simón Henao, Jorge Cadavid y Andrea Cote. En las creaciones de Simón Henao y Gustavo Adolfo Garcés, se vislumbran reminiscencias de la tradición oriental del haikú, donde lo fundamental es la brevedad y el enorme carácter pictórico de las palabras. La muestra de Jorge Cadavid apoya casualmente la línea de los poemas de Garcés y Henao, al ser una reflexión poética en torno a otra tradición oriental: el quehacer místico y literario sufí. Los poemas de Andrea Cote, por su parte, develan con delicadeza una nostalgia que reivindica un universo resquebrajado.

Mas cercanos a la ciudad y a una mirada sobre el mundo contemporáneo, son los tres cuentos inéditos incluidos en nuestra sección de “Narrativa”. Giuseppe Caputo, en su cuento Ochenta y seis mil cuatrocientos segundos, logra acercarnos al hastío del hombre común frente a la mecánica laboral, a través de un curioso y rítmico ejercicio de escritura telegráfica. Desde Barcelona, el autor colectivo Mar Traful, nos presenta su lectura desengañada e irónica del avance tecnológico en el cuento Victoria Camps rescribe el Neuromante; un relato que, como su nombre lo indica, se perfila bajo la sombra tutelar del clásico del cyberpunk, Neuroamante, de William Gibson. Cáustica y desenfadada resulta, por su parte, la propuesta de Carlos Patiño, quien nos presenta en Tranquila vida analítica: el lector conoce el final de la frase antes que el autor, un relato salpicado de irónicos giros intertextuales, donde el narrador es “la víctima de su propio invento”. En este caso, la casualidad que le da unidad a la muestra narrativa es la crítica sarcástica a la cultura actual, ya sea desde la rutina laboral, el quehacer artístico o el papel que desempeñan las nuevas tecnologías y los medios de comunicación.