Número 1_diciembre 2003 abril 2004

01._Narrativa
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Giuseppe Caputo Cepeda
Ochenta y seis mil cuatrocientos segundos

Carlos Patiño Millán
Tranquila vida analítica: el
lector conoce el final de la
frase antes que el autor

Mar Traful
Victoria Camps reescribe el Neuromante
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02._Ensayo
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Miguel Mendoza
Tú matas y nosotros cambiamos de canal:
asesinos en medio de
una sociedad feliz
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03._Poesía
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Poemas de
Andrea Cote Botero


Poemas de
Simón Henao Jaramillo


Poemas de
Gustavo Adolfo Garcés


Reflexión poética de
Jorge Cadavid

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04._Periodismo literario
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Pablo Correa
Las faenas de un
enanito torero

Julia Buenaventura
Encrucijada veracruzana


vuelta de tuerca_perodismo literario


Las faenas de un enanito torero
Pablo Correa

Héctor Romero mide apenas 1,34 centímetros y tiene 35 años. En el espectáculo de los enanitos toreros lo presentan como “Nueva York”. Sin embargo, eso de correr con un becerro gulusmeándole el cuello tal vez sea lo de menos, porque siempre quieren explotarlo, el dinero no le alcanza y tiene que cuidar a sus dos hijos y a Josefina, su esposa que mide 1,80 centímetros.

     De Blancanieves nunca se sospechó por andar con siete enanitos. De los enanitos podría pensarse, que el trabajo excesivo en la mina era una forma de liberar emociones reprimidas, eso que los psicoanalistas llaman ocupación obsesiva. Esta es la historia de Héctor Romero, quien apenas mide 1,34 centímetros y es uno de los siete enanitos toreros de la compañía Superlandia. A diferencia de sus fabulosos congéneres del cuento, tuvo la suerte de casarse con una mujer que mide 1,80 cm.
     Hay personas con defectos de crecimiento que son extremadamente bajas, pero cuyos cuerpos tienen proporciones normales. Otros, en cambio, tienen cuerpos desproporcionados. Entre estos últimos, algunos tienen brazos y piernas muy cortos, mientras su torso es de tamaño más bien normal, este es el caso de Héctor. El defecto de crecimiento más común de este tipo es la acondroplasia. La a, significa “sin”; condro, quiere decir cartílago, sustancia suave, gomosa, que primero forma hueso y luego se torna dura, y plasia se refiere al desarrollo o crecimiento. En síntesis, acondroplaisa significa “sin normal crecimiento del cartílago”.
     En la Unión de Toreros conseguí su teléfono, al final de la primera conversación, y después de ponernos de acuerdo en el lugar en que lo entrevistaría, estuve apunto de cometer la estupidez de preguntarle como iría vestido. En un mundo de aproximadamente seis mil millones de seres humanos, apenas se calculan 195.313 enanos. No existía mucho riesgo de toparme con dos de estas personas pequeñas en el mismo sitio a la misma hora. Instalados en un café y después de que mi pequeño entrevistado se trepó a la silla y los pies se despidieron del suelo le pregunté: