Factores de transformación

En la primera década del nuevo milenio, los estudios de las colombias negras se transformarán de forma significativa. Quizás en forma tal que en diez años los términos de la discusión estén distantes de nuestra actual imaginación. Estas transformaciones serán catalizadas por al menos tres factores interrelacionados: 1) el creciente número de personas interesadas/involucradas, dentro y fuera del mundo académico, desde disímiles instituciones/sitios de enunciación, 2) los reacomodamientos en las experiencias histórico-culturales de las colombias negras dadas las nuevas articulaciones en los mecanismos de dominación, explotación, violencia y hegemonía así como los de su resistencia, y 3) las rupturas teóricas y los realindamientos disciplinarios que llevan al cuestionamiento de una amplia gama de supuestos, conceptos y estrategias metodologicas. En efecto, cada vez los estudios de las colombias negras son menos el ‘objeto’ del cual un reducido número de expertos localizados en unas disciplinas institucionalizadas, como claramente lo fue hacia mediados del siglo. Esto por dos razones. De un lado, en las disciplinas como la historia, la antropología o la sociología, se ha ido acrecentando en términos relativos y absolutos el número de estudiosos dedicados a las colombias negras. Además, en el interior de esos nuevos estudiosos de las colombias negras hay un naciente grupo que se representan a sí mismos como académicos negros. De otro lado, a este creciente número de personas que hablan desde la academia interesadas en las colombias negras, habría que sumarle un número aún mayor de intelectuales, militantes y funcionarios que desde diferentes locaciones (la comunidad, la organización, el estado, la ong, la iglesia, etc) vienen teniendo un peso cada vez más importante no sólo como activos interlocutores de lo que los académicos escriben, sino que también son los autores de un buen volumen de las descripciones, interpretaciones, y escritos.

Este fenómeno le plantea al menos dos preguntas centrales a quienes se representan hablando desde su lugar de académicos avalados por los mecanismos institucionales de regulación de sus discursos. De un lado, ¿para y a nombre de quiénes hablan desde la academia, cuáles son las implicaciones de la creciente circulación en el espacio social de saberes sobre las colombias negras producidos en otros lugares (como los movimientos sociales, por ejemplo) que no responden necesariamente a su normatividad y modalidades de producción, distribución y consumo de conocimientos? Del otro lado, ¿existe un privilegio epistemológico (y/o político, y/o ético) de los académicos/intelectuales negros en los estudios de las colombias negras? Esta última pregunta será cada vez mas relevante con el posicionamiento de académicos que se definen y asumen a sí mismos desde una identidad negra.

El segundo factor que pautará el desarrollo de los estudios de las colombias negras lo constituyen las transformaciones de lo que se ha denominado, por cierto imprecisamente, como globalización. Postmodernidad o el ‘fin de la historia’ son otros conceptos que han sido sugeridos para asir, no con mucha fortuna por lo demás, los radicales cambios a escala mundial en las ultimas décadas. El fin de la guerra fría; la naturalización y expansión del credo neo-liberal; los instantáneos e impunes flujos del capital a la caza de los brazos más baratos, de los gobiernos más laxos en materias de impuestos y de políticas de protección ambiental y laboral; los delirantes ritmos de acumulación del capital financiero en unos cuantos nodos con base en la especulación de acciones y monedas al margen de cualquier mecanismo de regulación; el posicionamiento de las corporaciones transnacionales y de sus influencias en las políticas exteriores y domesticas de los gobiernos; la consolidación de instituciones y acuerdos transnacionales que como el Fondo Monetario Internacional se constituyen como mecanismos de intervención y diseño de políticas internas de los Estados de los denominados tercer y segundo mundos; el consecuente desdibujamiento de la soberanía de los Estados como unidades de control territorial, monetaria o política; el incremento de los flujos de cierto tipo de información, de los medios de comunicación y en determinados tipos de movilidad de poblacionales a través de las fronteras de los Estados; y la consolidación de comunidades transnacionales; son algunos de los procesos que están cambiando aceleradamente no sólo las condiciones básicas de vida de los seres humanos en cualquier rincón del planeta, sino también sus mismas experiencias y percepciones constituyentes de sus identidades.

Ahora bien, para el caso de los estudios de las colombias negras estas radicales transformaciones plantean una serie de preguntas sustantivas: ¿Qué relevancia y alcance tienen estas transformaciones para las colombias negras? ¿Qué nuevo tipo de preguntas, escenarios y metodologías se hacen necesarios para analizar estas transformaciones para el caso especifico de las colombias negras? ¿Cómo se conectan estas transformaciones globales con el incremento de las guerras locales y el posicionamiento de los actores armados afectando de maneras muy concretas a las colombias negras? De los conceptos y enfoques que han sido elaborados hasta ahora en los estudios de las colombias negras ¿cuáles permiten entender dichos procesos? ¿Será que algunos no solamente no son útiles, sino que se consolidan como reales obstáculos epistemológicos y metodológicos a la hora de pensar estos fenómenos?

El tercer factor en la esperable redefinición de los estudios de las colombias negras se encuentra en los cambios que en su conjunto han experimentado los análisis académicos de la cultura, individuo y sociedad. Esas fronteras en las cuales se instauraron disciplinas como la antropología, sociología, sicología, e historia han sido modificadas en las últimas décadas no sólo por las discusiones internas, sino por la irrupción de estudios trans-disciplinarios que cuestionan los criterios epistemológicos y metodológicos de construcción de los objetos en las disciplinas convencionales. Estudios culturales, ecología política, estudios de ciencia y tecnología, estudios post-coloniales, estudios de mujeres y queer theory, por sólo mencionar unos cuantos, han modificado sustancialmente las formas de pensar las relaciones entre cultura, individuo y sociedad. Todos estos campos son definidos en un ejercicio trans-disciplinario que retoman, problematiza y alimenta los trabajos que continúan realizándose dentro de las definiciones disciplinarias convencionales. En su conjunto, existen una serie de problemas ampliamente discutidos durante las ultimas dos décadas que directamente impactaran en los próximos años (y han empezado ya a hacerlo) los estudios de las colombias negras. Problemas como identidad, diáspora, etnicidad, cultura, memoria y políticas de la alteridad, por mencionar los más evidentes, que han sido objeto de fecundas reelaboraciones desde diferentes perspectivas para pensar otras experiencias (no pocas de ellas dentro del mismo contexto de la diáspora africana), serán cada vez más un punto de referencia teórico-metodológico para los estudios de las colombias negras y estos estudios, a su vez, un ejercicio para contrastar/transformar dichos conceptos y metodologías.

Características de los Ecns

Además de estos tres factores que influirán en las transformaciones posibles de los estudios de las colombias negras en los próximos diez años, quisiera plantear otros dos puntos: las características y las líneas de investigación que, a mi manera de ver, se abrirse para dichos estudios. Con respecto a las características. Primero que todo, aunque —cómo es claro en la retrospectiva— han existido un creciente número de investigaciones sobre las colombias negras y de alguna manera se cuenta con una comunidad académica, no se han consolidado como un campo especifico que trascienda especialidades o énfasis disciplinarios. Este es un paso que amerita darse. Más que profundizar en unas antropología, historia, geografía, literatura, sociología o sicología del negro en Colombia y sus aportes a la constitución de la nación colombiana, mi visión es que habría que constituir los estudios de las colombias negras como un campo por sí mismo que sería necesariamente transdisciplinario.

Por campo trans-disciplinario, entiendo no la sumatoria de análisis que el antropólogo, el historiador o el sociólogo puedan hacer desde sus especialidades a la comprensión de las colombias negras, como si estas colombias fueran entendibles desde un simple agregado de partes definidas de antemano. Mas bien, tengo en mente que estos estudios constituyan un campo específico en el cual hay que definir modelos teóricos y metodológicos para comprender de una nueva manera las ‘colombias negras’.

La segunda característica se refiere precisamente a este término de las ‘colombias negras’ que ha sido usado a lo largo de este texto. ‘Colombias negras’ sería el ‘objeto’ que le daría identidad y definición académica a dichos estudios. Por ‘colombias negras’ no entiendo simplemente un estudio histórico-cultural del negro o del afrodesendiente en Colombia. Por ‘colombias negras’ entiendo, más bien, (1) las especificidades en las prácticas, relaciones, representaciones y discursos de las sociedades negras, del negro y de lo negro que (2) en una relación de articulación, diferenciación, jerarquía y conflicto con otras sociedades, con otros sujetos sociales y con otros imaginarios, (3) se han configurado como tales y han construido históricamente lo que significa Colombia como país, territorio, sociedad y nación. De esta manera, los estudios de las colombias negras no se superponen con una afromericanistica, aunque esta última es indispensable (mas no suficiente) para la primera.

De este punto se desprende la tercera característica: los estudios de las colombias negras no se constituyen en una disyuntiva absoluta entre un enfoque afroamericanista y los no afroamericanistas, ya que son el tipo de preguntas formuladas y la discusión interna de las diferentes vertientes conceptuales las que irán definiendo la relevancia o no de aplicar determinadas herramientas teórico metodológicas.12 Para cierto tipo de pesquisas es muy probable que sea pertinente trazar las continuidades África-América, hacer énfasis en la identificación del legado africano en las colombias negras. Para otras preguntas, sin embargo, es este nivel de análisis debe ser articulado por otros modelos que sean más adecuados. Pero, cualquiera se el caso, la adecuación o no de un especifico enfoque para un problema determinado no estaría impunemente definido de antemano, sino que ameritaría demostrarse en cuanto a sus resultados concretos en el contexto de otros posibles enfoques. En una palabra, antes que esgrimir en abstracto y por razones de orden político, ético o epistemológico ‘la tiranía sobre lo real’ de un enfoque sobre otros posibles, los estudios colombias negras sería un campo en búsqueda de una conversación critica de múltiples modelos de interpretación-explicación que serán decantados en la práctica misma y a la luz de los propios resultados y limites.

Más difícil de asir, pero no por ello menos relevante, es una tercera característica de los estudios de las colombias negras. Antes que unos estudios ensimismados en las fronteras de Colombia, antes que unos estudios de re/producción de la colonialidad del saber, los estudios de las colombias negras ameritan definirse en una línea crítica de ‘provincialización de Europa’13 y en una visibilización-articulación-empoderamiento de modelos y categorías de conocimiento alternos enerados en múltiples partes del mundo, pero en especial en lo que se ha denominado el sur.

Provincionalización de Europa en el sentido de historizar y desnaturalizar los inumerables supuestos articulados a un eurocentrismo (que no aparece como tal sino como el ‘natural orden de las cosas’) que habitan no solo los análisis académicos —desde los más formalizados como la economía hasta los más hermenéuticos como la antropología o la crítica literaria— sino también el ‘sentido común’.

Este movimiento de provincialización de Europa es un paso en el proceso de des-colonización del saber en el cual los estudios de las colombias negras ameritan definirse. Del otro lado, esta visualización-articulación-empoderamiento de modelos y categorías alternos en el caso de los estudios de las colombias negras significa, en mucho, atreverse a construir una voz propia en una conversación principalmente con intelectuales y académicos del ‘Sur’ a partir de problemáticas análogas.

Por último, pero no menos importante, los estudios de las colombias negras constituyen un proyecto que no busca esencializar o reificar “lo negro”, pero que tampoco se quedaría en el simple lugar común de un ejercicio intelectual anti-esencialista o de un relativismo cultural cínico. Más que esencialista o anti-escencialista, los estudios de las colombias negras serían no-esencialistas.14 En efecto, si por un lado se busca examinar cómo los procesos de naturalización de las representaciones o las prácticas que definen “lo negro” en las colombias negras desconocen la historicidad y no necesariedad de las mismas; por el otro, se pretende mostrar que estas específicas articulaciones son un hecho social e histórico desde el cual han operado mecanismos de explotación y discriminación hacia sectores de población concretos.

Por lo cual es un hecho social en sí mismo por analizar el “esencialismo estratégico” que dichas poblaciones y los movimientos organizativos de diferente índole han establecido en el marco de las políticas de la alteridad.

Líneas de investigación de los Ecns

Para terminar, mencionaré rápidamente una serie de líneas de investigación que se hacen pertinentes dentro de estos estudios de las colombias negras. Estas líneas deben tomarse a título de ilustraciones, marcadas por mis particulares intereses, de los tipos de problemáticas que se abren desde estos estudios de las colombias negras. No se suceden en un orden de relevancia ni de implicación teórica. Muchas de ellas se cruzan entre sí y pueden haber sido trabajadas en varios aspectos, mientras que otras constituyen problemáticas menos relacionadas o totalmente novedosas para el caso de las colombias negras.

Políticas de la alteridad, gobernamentalidad y modernidad. Esta línea apunta a hacer una genealogía (en el sentido Foucaultiano) de las colombias negras en aras de evidenciar las prácticas discursivas y no discursivas que han constituido las disímiles experiencias históricas de lo negro y de lo no negro en Colombia en el contexto de definición de poblaciones y problemas objeto de intervención del Estado, sus burocracias y expertos.

Del salvaje-salvaje al buen-salvaje. Esta línea exploraría las intrincadas y múltiples conexiones entre discursos y prácticas que han investido las percepciones, experiencias y representaciones de “lo negro” desde el periodo colonial hasta la actualidad como una hermenéutica de la otredad. Una otredad ambivalente que interpela de diversas maneras un sujeto-lugar no marcado: lo blancomestizo.

Sentido común, discriminación y democracia radical. ¿Cuáles son los precipitados del sentido común (en el sentido Gramsciano) que constituyen los sutiles y burdos mecanismos de la discriminación en el contexto de las colombias negras? ¿Cómo puede ser imaginado un proyecto de nación que reconozca en la práctica, en lo simbólico y en la ley la igualdad en la diferencia más allá de los esencialismos y sociologismos ilusorios (para tomar un término planteado por William Villa)?

Neoliberalismo, globalización y políticas multiculturales y ambientales. Hay una cierta tendencia a celebrar las políticas estatales multiculturales y/o ambientales. Se ha hecho énfasis en los progresos que la nueva constitución política y las nuevas herramientas legales significan para el movimiento organizativo étnico y los grupos ambientales. Sin que ello sea necesariamente erróneo, cabría preguntarse qué tipos de conexiones que existen entre dichas políticas y los procesos de transformación de la acumulación del capital y de la dominación política producidos en las ultimas tres décadas. O para plantearlo en otros términos, ¿hasta donde lo étnico y lo ambiental son una modalidad de colonialidad que permite reproducir nuevas modalidades de reproducción del capital y de las dominación?

Mediaciones y tecnologías de la diferencia. Esta línea exploraría los sitios institucionales (academia, medios de comunicación; programas, proyectos e instituciones estatales; estrategias organizativas, acciones y planes de religiosos, ongs, grupos armados, etc) desde las cuales se re/producen e inscriben las diversas y contradictorias diferencias de las colombias negras, ya sea en los cuerpos, en los espacios, en las poblaciones, en los futuros o en las almas.

Comunidades trans-nacionales. Este tipo de estudio exploraría cómo las colombias negras constituyen diferentes tipos de comunidades trans-nacionales. Quizás la más obvia, pero poco explorada, son los migrantes a otros países que mantienen las redes de flujos de objetos, dinero y personas entre varios estados naciones. Cómo de transforman las colombias negras en estos flujos y experiencias es una interesante veta de análisis. Las comunidades trans-nacionales también pueden ser halladas en las redes de activistas de las organizaciones, de funcionarios de instituciones, de miembros de ongs o de académicos. Estos planos se entrecruzan de múltiples formas para producir unas colombias negras que más allá de las fronteras y dispositivos de regulación del estado nación.

Un estudio de estas redes requiere de una etnografía multisituada que pueda seguir las fluctuaciones de objetos, personas y relaciones constituyentes de las redes.

Capitalogocentrismo, postdesarrollo, alternativas a la modernidad y modernidades alternativas. Esta es una línea de trabajo, actualmente explorada por Arturo Escobar para el caso del Pacífico colombiano, en la cual se busca evidenciar los mecanismos mediante los cuales se han consolidado los proyectos de dominación al naturalizar ciertas narrativas y prácticas (capital, desarrollo, modernidad) como los únicos mundos posibles, así como los espacios de vida, organizativos y simbólicos desde los cuales se ha contestado, resistido y contra-laborado estas narrativas y prácticas haciendo de hecho viables otros proyectos y nociones de futuro. Una antropología del sentido y la experiencia de futuros posibles es una de las tantas vetas que se abren en la critica cultural y política de la tiranía simbólica y material de universos conceptuales totalizantes como los del capital, los del desarrollo y los de la modernidad.

Etnización. Esta es una línea que remite tanto a una etnografía “multisituada” de la constitución de las comunidades negras como grupo étnico. Acá amerita hacerse un rastreo cuidadoso de la emergencia y transformaciones del discurso de la etnicidad de comunidad negra en los planos del proyecto de nación, así como en las regiones y en lo local. Al igual, que cartografiar (en sus espeficifidades, contradicciones y articulaciones) el lugar del movimiento organizativo, de los lideres, los expertos, del Estado, de las Ongs, de la Iglesia, de los proyectos de cooperación técnica internacional y de los empresarios, entre otros, en el proceso de decantamiento del discurso y las políticas de la etnicidad de comunidad negra.

Sexualidad, cuerpo e identidades sexuales. Esta línea de investigación ha sido empezada a trabajar por Mara Viveros en sus artículos sobre masculinidad.15 Sin embargo, es mucho aún lo que amerita estudiarse en cuanto a los específicos mecanismos de constitución de las sexualidades y las identidades sexuales en las colombias negras en su densa dimensión histórica y en su variabilidad geográfica y generacional. Los aportes de la teoría feminista contemporánea (en particular los de Judith Butler y Donna Haraway), así como los estudios de la sexualidad y queer theory se hacen relevantes.

Modelos de conocimiento local. Aunque en esta línea de trabajo se han hecho considerables avances es relevante un análisis que identifique cómo se han gestado históricamente estos modelos y cuáles son las especificidades en términos regionales de los mismos. Esto es ¿existe un modelo de conocimiento local generalizable para las comunidades negras rurales en el Pacífico? ¿Este incluiría al Pacífico ecuatoriano? ¿Es semejante al de otras regiones como, por ejemplo en Palenque de San Basilio? ¿Se mantienen o transforman estos modelos (en su totalidad o en aspectos concretos) en los contextos urbanos? ¿Cómo han sido impactados estos modelos ante el posicionamiento de los movimientos organizativos, la colonización del mundo-vida por parte del Estado u otras instancias como Ongs?

12 De manera general, las perspectivas afroamericanistas son aquellas que, de acuerdo con diferentes presupuestos teóricos y metodológicos, hacen un énfasis en las continuidades y rupturas del legado africano en su explicación de las expresiones culturales de los descendientes africanos en el mundo o de su contribución en la constitución de las diversas sociedades nacionales (Herskovits, 1945; Mintz y Price, 1976).

13 Tomo este concepto del sugerente trabajo de Dipesh Chakrabarty (2000).

14 Mientras que un análisis esencialista subraya la necesariedad de una articulación determinada (por ejemplo, las representaciones sociales de un sujeto son necesariamente la expresión de su posición social), un análisis anti-esencialista subraya su necesaria no articulación (en nuestro ejemplo, las representaciones de un sujeto necesariamente no son la expresión de su posición social). Por su parte, un análisis no esencialista (o, si se prefiere, anti-anti esencialista) es uno que evidencia la no necesariedad de las articulaciones (en el ejemplo, las representaciones de un sujeto, bajo especificas condiciones que hay que averiguar, son o no la expresión de su posición social). (Groosberg, 1993).

15 En esta dirección se encuentra para el caso de Cali el reciente trabajo de Urrea y Quintín (2000).

 

Título: Hacia la constitución de los Estudios de las Colombias Negras (Ecns) Factores de transformación


Comentarios () | Comente | Comparta c