En la pintura sensual pero esquematizada de Duclos, abundan signos de todos los tipos posibles, desde los religiosos y políticos hasta los comerciales y personales. El efecto de saturación creado por sus obras parecería inicialmente igualar todos los posibles significados, sin dar una preferencia específica a ninguno de ellos. Crípticos y seductores, parecen incluso anular E el proceso de significación mismo a favor de un insensible desfile de símbolos y formas que prácticamente garantizan menor comunicación en vez de una mayor. Mediante un prolongado estudio, sin embargo, podemos comenzar a apreciar que el método empleado por Duclos es un proceso de cuidadosa orquestación antes que una mera aglutinación del campo del significado con una colección de recipientes vacíos. Ciertamente, Duclos está interesado en el "valor de verdad" de los símbolos que utiliza, en lo que puedan significar para otras personas diferentes a él. A pesar de una cautelosa conciencia de sí, se interesa incluso por presentar su punto de vista como el de un creyente, así sea sólo porque está convencido de que es mejor creer en algo y no en nada. Pero, finalmente, sus pinturas nos dejan saber tan poco de lo que Duclos realmente siente por sus temas como lo que sabíamos antes que renunciáramos a creer en los sistemas de los que fueron tomados.

Arturo Duclos,  Paradisus, 1991. (fuera de exhibicion)

Lo que terminamos aprendiendo de estas pinturas es algo acerca de nosotros mismos -lo que revelan nuestras creencias al ocultar y viceversa. No se trata de que Duclos nos ilustre o refleje estos asuntos de una manera nueva e inspirada; se trata m bien de una crítica de la crítica. No afirma que haya un uso inapropiado de los símbolos (esto es, imponer violentamente nuestra voluntad sobre otra persona); declara que su apropiación forma parte inmodificable de la conducta humana, tanto como comer o enamorarse. El artista nos recuerda que, si nos hemos dejado engañar por ellos, debemos culpar al menos en parte a nuestra propia ingenuidad. No obstante, saber esto no nos es de mucha ayuda cuando se trata de explicar por qué el despliegue activo de los símbolos y de su nfraestructura todavía nos halla poco preparados para dudar. Duclos sabe estoy es por ello que ha elegido mantener en secreto sus sentimientos más profundos acerca de la religión, a escuela, el Estado, la familia -todos aquellos temas frente a los cuales abrigamos mayores dudas.

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