Eladio Vélez
Reg.2075 y 3887
Eladio pinta el paisaje colombiano como si no hubiera otro mundo, como si
fuera el único en el mundo y no hubiera otra cosa que hacer. Desprovisto de todo
afán interpretativo, hace con su pintura un relato donde la arquitectura, el hombre o el
progreso son incidentes, descargados de una significación más allá de su propia
autonomía. Juega con el paisaje infinito donde la luz blanca, los cielos nublados, las
montañas azuladas, verdes y moradas de Antioquia son la atmósfera irrepetible,
irremplazable. Están allí como una necesidad.
Alberto Sierra y Patricia Gómez en: Eladio Vélez, tal como era, Catálogo de la
exposición Paisaje, frutas, retrato. Eladio Vélez 1897 1967; Biblioteca Luis
Ángel Arango, marzo-mayo de 2002. Pgs. 5,6.
|