Sofía Urrutia
Su voluntad de no ver la realidad sino a través de los ojos de un niño, la de no
representar lo sentido sino del modo más sencillo e infantil, hacen de su obra algo a la
vez fresco y un poco molesto, como una actitud demasiado sostenida. Pero resulta indudable
que a través de esa modalidad, y en ocasiones contra ella, Sofía Urrutia ha encontrado
caminos inéditos, por lo menos en Colombia, y que su manera, a veces un poco
insubstancial, encierra la clave de un mundo verdadero de ensueños gentiles y de
fruslerías encantadas, que se nos hace presente en el momento e impone su débil encanto
y sus leyes irracionales al que quiera entrar en su deleznable universo."
Casimiro Eiger en: Casimiro Eiger crónicas de arte colombiano 1946 /1963, Colección
Bibliográfica Banco de la República, 1995, pag. 184-185.
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