La voluptuosidad del
mar Reg.0365
Quien sabe desentrañar algunos de los secretos y oír esas voces cariñosas
de la naturaleza, le arranca muchos de sus tesoros. No hay ojo de mujer que tenga las
luces de un diamante; pero un diamante no dice nunca lo que dicen los ojos de una mujer:
porque un diamante no dice nada.
Francisco Antonio Cano citado por Eduardo Serrano en: Francisco Antonio Cano. Tomado de:
La escuela de la Sabana, Museo de Arte Moderno de Bogotá, Novas ediciones, 1990. Pg.174.
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