ENTREVISTA CON GONZALO ACEVEDO

Gonzalo Acevedo es actualmente el más conocido de los decanos del cine colombiano, al que sirve casi desde 1920. Sus recuerdos y opiniones tienen gran importancia para la historia del cine nacional por representar, al mismo tiempo que el pasado, el presente por su continua vinculación al oficio del cine.

-,Por qué comenzó su afición al cine?

-Por mi padre, Arturo Acevedo Vallarino, afamado dentista en su época. Pero más que esta profesión, le gustaba el arte en general, y en especial el teatro. Con Manuel Castello fundaron una pequeña compañía teatral que se llamó la Scala de Chapinero. Ante el buen resultado de esta empresa artística, organizó entonces la Compañía Nacional de Teatro; que actuaba en el Municipal, y tan bien recibida por el público que sus temporadas duraban hasta tres años.

- ¿ Qué repertorio representaba la Compañía Nacional?

- Las obras que más gustaron fueron Tierra baja, de Ángel Guimerá, Juan José, de Joaquín Dicenta, La Malquerida, de Jacinto Benavente, y otras del género dramático. En el cómico, El señor cura, Los hijos artificiales, La frescura de la fuente, donde sobresalieron el actor nacional Rodríguez Jaramillo, Ferrucio Benincore, Carthy y además las actrices María Antonia Giot, Mercedes Cubillos, Aura Cubillos, Lucrecia Rodríguez, muy buena trágica. También la Compañía Nacional representó zarzuelas: Los gorriones, El rey que rabió y otras.

- ¿ Cómo se efectuó el cambio del teatro al cine?

-Hacia los años 1920, comenzó la tremenda afición por el cine produciendo la decadencia del teatro. Mi padre entonces se volvió exhibidor de películas en el teatro del Bosque, situado en el parque de la Independencia Recuerdo que en alguna sobremesa y en conversación con la familia, se refirió a la crisis del teatro afirmando que, si había sido posible presentar teatro colombiano con actores colombianos, también se podría hacer cine nacional.

Arturo Acevedo, director de La tragedia del silencio (1924) y bajo el cielo antioqueño (1925).

Este argumento lo recibimos con dudas, debido a los fuertes gastos que demandaba formar una empresa de cine pero, a pesar de los inconvenientes, la tenacidad de mi padre hizo triunfar su idea, y en la nueva empresa de cine se invirtió todo el patrimonio familiar.

- ¿ Cuál fue la primera película producida por Acevedo e Hijos?

-La tragedia del silencio, que fue filmada en estudios provisionales, en el interior de la casa del llamado cura Moreira, en el sitio que hoy ocupa el teatro Colombia, con la primera cámara Pathé que vino a Bogotá. La tragedia del silencio fue revelada en la sección científica de la empresa de aviación Scadta y se estrenó en el teatro Faenza en 1924.

- ¿ Cuál fue la reacción del público?

-Desgraciadamente esa noche hubo un breve apagón de luz, se desenfocó el proyector y se presentaron otros inconvenientes, a pesar de que, por tratarse de una película nacional que debía presentarse de la mejor manera posible, nos esmeramos en que todo saliera bien, mi padre, mis hermanos, el gerente del Faenza, Joaquín de Francisco, y el operador Gustavo de Francisco el "mudo", incidentes que se presentaron porque todos estábamos muy nerviosos. Sin embargo, el público la recibió muy bien, lo mismo que la crítica en los periódicos, éxito que se repitió al exhibirse en Venezuela y Panamá.

-¿Los resultados económicos fueron favorables para la empresa Acevedo e Hijos?

-El éxito económico fue poco. Pero, gracias a La tragedia del silencio, al ser exhibida en Medellín, despertó el entusiasmo de ese gran hombre que fue Gonzalo Mejía y en el público antioqueño en general, estímulos que contribuyeron a la formación de la sociedad Compañía Filmadora de Medellín S.A., con el fin de filmar un argumento original de mi padre Arturo Acevedo y que se llamó Bajo el cielo antioqueño. Esta película sí fue un éxito artístico y económico en Colombia y en los demás países donde se exhibió.

- ¿ Quiénes fueron los actores de Bajo el cielo antioqueño?

- Mí padre, muy interesado en la filmación de la película, exigió que las actrices y actores fueran seleccionados entre la gente más distinguida del Medellín de esa época. Este grupo tenía la ventaja de facilitar la filmación y, además, el que aparecieran en pantalla ya era una gran propaganda para la película, y con la experiencia de mi padre en la dirección de actores de teatro pronto los volvió buenos actores como puede verse en la película.
 

Gonzalo Acevedo, camarógrafo y director del Noticiero Acevedo Hermanos

- Y la parte técnica?

-En los preparativos iniciales de la filmación de Bajo el antioqueño se planteó el problema del camarógrafo que debía filmar la película. Se escribió a los Estados Unidos y a Europa tratando de conseguirlo, pero los sueldos exigidos fueron tan crecidos que fue imposible aceptarlos. Tratando de resolver el urgente problema, mi padre me propuso de camarógrafo a Gonzalo Mejía con la condición de prescindir de mis servicios en el caso de no servir para el oficio de camarógrafo. Afortunada mente todo salió bien, y Gabriel Vélez, gerente de la Compañía Filmadora de Medellín S.A. me hizo efectivo el contrato para toda la filmación de la película.

- ¿ Qué experiencia tenía como camarógrafo?

-Muy poca en la práctica pero mucha en teoría, por haberla estudiado en La Cinematographie de los hermanos Lumiére y en otros textos. Sabía manejar tanto la cámara como el trípode, detalle que era necesario, porque en ese tiempo todo se hacía a mano. Todavía no se aplicaban los motores a las cámaras y los trípodes se movían por medio de manivela, de manera que debían emplearse las dos manos al mismo tiempo: la derecha dándole movimiento al manubrio de la cámara y la izquierda al trípode.
- ¿En qué años se filmó Bajo el cielo antioqueño?

-La película se comenzó a filmar en diciembre de 1924 y se terminó el día 13 de junio de 1925. La filmación se demoró más de lo planeado, porque los compromisos sociales y comerciales de los actores de sociedad les impedían asistir cumplidamente a la filmación. Debo confesar que estos siete meses de la filmación de Bajo el cielo antioqueño fueron quizás los más gratos de mi vida, debido a la amabilidad y gentileza de las gentes de Medellín.

- ¿Cómo fue el estreno de la película?

-Al respecto le cuento que el estreno de Bajo el cielo antioqueño, en el teatro Junín de Medellín, fue apoteósico. Después de la exhibición de la película, que duraba dos horas y diez minutos (trece rollos), los socios del club Unión organizaron un suntuoso baile para festejar el triunfo de la película, baile que hizo época en Medellín.

- ¿ Y la exhibición continuó con el mismo éxito del estreno?

-Me atrevo a afirmar que Bajo el cielo antioqueño puede considerarse como Lo que el viento se llevó colombiano por su gran éxito en toda clase de públicos, ya que siempre se dio ante teatros llenos. Por su extensa duración y fuera de las ciudades principales, se proyectaba en dos noches consecutivas. Como dato curioso es bueno recordar que Gonzalo Mejía exhibió Bajo el cielo antioqueño de nuevo en 1942 en el teatro Junín, corno 17 años antes, para observar la reacción del público, reacción que fue tan entusiasta y cálida como en el estreno.

- ¿Posteriormente cuáles fueron las actividades de la empresa?

-En 1927 iniciamos los noticieros semanales nacionales, aunque anteriormente, y desde 1924, ya filmábamos los acontecimientos más sobresalientes de Bogotá: carnavales estudiantiles, las carreras de caballos en el antiguo hipódromo de la Magdalena, el entierro del general Benjamín Herrera en 1924, etc. A partir de 1928 este trabajo se llamó Noticiero Nacional hasta 1932, cuando se convirtió en Noticiero Cineco, porque lo compraba por metros Cine Colombia.

- ¿Su empresa realizó más largometrajes?

Hernando Bernal, Director técnico de La Tragedia del silencio (1924).

-Bajo el cielo antioqueño, por su éxito, garantizaba la realización de otros largometrajes, pero los problemas de distribución de las películas nacionales eran tan grandes, que nos impidió afrontar el plan y producción de otra película. Entonces mi padre se dedicó a explotar Bajo el cielo antioqueño en el occidente del país, y yo en las demás regiones.

- ¿Por qué coinciden todos los productores colombianos de esa época, Acevedo e Hijos, Di Domenico Hermanos, de Bogotá, y Colombia Films, de Cali, en suspender sus actividades cinematográficas hacia 19260 1927?

-Acevedo e Hijos se vio forzado a suspender la producción por no tener laboratorios propios, ya que los únicos que funcionaban en el país pertenecían a los Di Domenico, en Bogotá, y Colombia Films, en Cali. En 1926 la empresa Di Domenico vendió su empresa por dos millones de pesos a Cine Colombia, obligándose a retirarse del negocio del cine en el país. Al cerrar Cine Colombia el laboratorio de los Di Domenico, no había dónde revelar películas. Y un pleito entre los accionistas de Colombia Films obligó al cierre definitivo del otro laboratorio.

- ¿Pero su empresa no planeó el tener laboratorios propios?

-Naturalmente. Pero el alto costo del equipo y la falta de una distribuidora que apoyara al cine nacional, nos impidió que invirtiéramos un capital en una empresa aún no bien establecida.

- ¿Por qué se refiere usted a la alta de una empresa distribuidora que apoyara el cine nacional, si ya funcionaba Cine Colombia?

-Porque era lógico que a Cine Colombia le interesaba mucho más exhibir películas extranjeras con gran éxito de taquilla y que adquiría a bajo costo explotándolas en todo el territorio del país, que películas nacionales de alto costo de producción (unos $35.000 de la época), costo que debía amortizarse dentro del mismo territorio nacional, deduciendo además el 40 por ciento que exigían los productores de películas nacionales.

- ¿ Qué pasó con los laboratorios de Cine Colombia en Bogotá y los de Colombia Films en Cali?

-Al liquidarse la empresa, desaparecieron, repartido entre los muchos compradores del equipo, y el de Cine Colombia fue arrendado a Acevedo e Hijos para revelar el Noticiero Nacional, que seguía produciéndose regularmente por esos años. Y los antiguos estudios montados por Di Domenico Hermanos se convirtieron en una imprenta.

- ¿ Cómo fue el desarrollo del Noticiero Nacional de Acevedo

-Le recuerdo que la idea inicial de la empresa fue la de filmar noticieros con el propósito de adquirir la experiencia cinematográfica necesaria para filmar largometrajes, ya que los noticieros no exigían gran técnica ni cuidados especiales. Por ejemplo, el entierro del general Herrera, el 29 de febrero de 1924, fue filmado con película negativa pasada, que nos vendió a precio muy barato un señor francés. A propósito, recuerdo que el único importador de película virgen era el conocido fotógrafo J. N. Gómez que, no teniendo gran capital, hacía importaciones muy pequeñas. Sólo hasta 1929 la firma alemana Linder importó película virgen en cantidades suficientes para el consumo de la época.

- ¿ Cuáles de las noticias filmadas recuerda en especial?

-Además del entierro del general Herrera, la famosa manifestación organizada por Laureano Gómez contra el general Pedro Nel Ospina, presidente de Colombia; las corridas del famoso torero Rafael Gómez, "El Gallo"; las olimpiadas de Cali; los sucesos del 8 de junio de 1929, y muchas otras noticias. Precisamente a partir del noticiero sobre el 8 de junio, y debido a su gran éxito, la empresa Cine Colombia ,fundada dos años antes, resolvió producir el noticiero, pagando a la empresa Acevedo e Hijos dos pesos con cincuenta por metro de película exhibida, contrato que se celebró cuando Nicolás Díaz era gerente de Cine Colombia en Bogotá, persona muy conocida y estimada en los círculos del cine.

La Tragedia del silencio (1924).

- ¿Hasta qué año se re izó el noticiero producido Por Cine Colombia?

-El Noticiero Cineco salió regularmente hasta 1931, terminándose con la filmación de las olimpiadas de Medellín. De ese año en adelante volvió a presentarse el Noticiero Nacional, producido por nosotros con gran éxito, sobre todo por la presidencia del presidente Olaya Herrera, que llenaba los teatros donde se exhibían noticieros con él.
 

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