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ENTREVISTA CON ARMANDO ACEVEDO
- ¿ Con su padre, don Arturo Acevedo, y sus hermanos, cómo se
iniciaron en el negocio del cine?
-Haga de cuenta, como los arrieros, "arriando" películas de
noticieros por todas las ciudades posibles de Colombia; pasando
toda clase de trabajos pero haciendo algún negocio sobre el cine,
que siempre fue nuestro oficio.
- ¿Además de los noticieros no presentaban largometrajes de
argumento?
-No, porque a la gente de la capital, y sobre todo a la de
provincias, lo que más les gustaba ver en el cine eran los
noticieros, porque les encantaba ver películas cortas donde se
mostraban las grandes ciudades del mundo, animales salvajes y otras
curiosidades.
-Por su hermano Gonzalo nos enteramos del comienzo
cinematográfico de la familia, pero quisiera alguna otra
información al respecto.
-Mi padre Arturo Acevedo fue el primero en formar la Sociedad de
Autores de Colombia, para defender sobre todo a los autores
teatrales, al ser él director de la Compañía Nacional de Teatro. En
alguna época hasta pensó en construir el Teatro Nacional en el
mismo sitio donde hoy está el Banco de la República, que fuera la
sede permanente de su compañía de teatro. Recuerdo que también tuvo
inversiones en una finca, aunque sin mayores resultados.
- ¿ Cómo formó su empresa cinematográfica familiar?
-En realidad, más que "empresas" de cine, las que se formaron
por esa época fueron más bien "aventuras" de cine, porque a
excepción de las de los Di Domenico, que sí tenían capital, las
demás se formaban, más que sobre planes serios, por el repentino
entusiasmo de algunas personas que les daba por realizar una
película.
- ¿ Cuál era el tema de La tragedia del silencio que ustedes
realizaron?
-Era una película muy dramática sobre la tragedia de un leproso,
que fue tan bien explotada, que sirvió de base para la segunda:
Bajo el cielo antioqueño.
-Podría darme los detalles técnicos de la filmación de La
tragedia del silencio?
-Para comenzar, mi padre tuvo que hacer una fuerte inversión en
equipo técnico para que las películas producidas por los Acevedo
por lo menos contaran con los mismos elementos técnicos que tenían
los Di Domenico. La cámara era marca Pathé con lente de 45
milímetros y la película virgen Kodak ectacromática, que no
permitía mayor profundidad, por lo que la imagen daba una impresión
plana, no obstante que requería una buena iluminación. El negativo
de la película se revelaba en tanques y se positivaba en nuestra
positivadora Pathé y posteriormente en la Debrie de los Di
Domenico. Los productos químicos se compraban en la óptica
Alemana.
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Bajo el cielo antioqueño
(1925).
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- ¿ Con tal equipo técnico, se lograba una buena fotografía en
la película?
-Bastante regular, para mi gusto, debido a varios
inconvenientes. La cámara Pathé no permitía mayores movimientos que
le dieran dinamismo a la imagen y, además, la misma clase de la
película producía una imagen algo oscura, sin definiciones
precisas. El principal defecto de La tragedia del silencio fue la
mala fotografía de la que, con razón, se quejaban algunos
espectadores.
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Bajo el cielo antioqueño
(1925).
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- Y la responsabilidad artística?
-De mi padre Arturo Acevedo, quien dirigió a los actores de Bajo
el cielo antioqueño (1925).
La tragedia del silencio, por su experiencia en la Compañía
Nacional de Teatro. La fotografía fue de Hernando Bernal, a quien
se la habían enseñado los Di Domenico.
- Y Bajo el cielo antioqueño?
-Como le dije antes, esta película se realizó ante el buen
resultado económico de La tragedia del silencio y fue producida por
la Compañía Fumadora de Medellín, dirigida por don Gonzalo Mejía,
casi una "superproducción" por el número de actores que figuraron y
su duración de más de dos horas.
-Posteriormente a la filmación de Bajo el cielo antioqueño, ¿
qué fue de ¡a empresa que produjo la película?
-Bajo el cielo antioqueño fue un éxito de taquilla que creo sea
muy difícil de superar por cualquier película colombiana del pasado
o del presente y, sin embargo, la Compañía Fumadora de Medellín no
fue una empresa estable, ya que no realizó una segunda película.
Esto parece absurdo tratándose de antioqueños que son tan hábiles
para los negocios, pero en esto del cine les faltó visión
comercial, porque, si por ejemplo, al cine le hubieran invertido
sólo una mínima parte del empuje en dinero y trabajo que les costó
su industria de telas, con seguridad la verdadera industria
cinematográfica colombiana se hubiera fundado en Antioquia y
definitivamente. Pero, repito, les faltó visión para darse cuenta
de la importancia comercial del cine.
- ¿Alguna vez tuvieron ayuda oficial los hermanos Acevedo en sus
empresas de cine?
-Nunca. Parece que el presidente Enrique Olaya Herrera tuvo
intenciones de ayudar al cine nacional, pero nunca pasó de las
intenciones. En 1942 Alfonso Araújo, ministro del presidente
Alfonso López, logró aprobar una ley de protección al cine que no
tuvo ninguna efectividad, porque chocaba con un tratado comercial
con los Estados Unidos sobre la misma materia.
- ¿ Y sus actividades actuales?
-Cansado de ver las dificultades del cine colombiano en mi
propio país, desde hace años, vivo en Nueva York, dedicado a
actividades diferentes al cine. En Nueva York murió mi hermano
Gonzalo Acevedo, a quien usted conoció hace algunos años.
(Entrevista concedida en 1970)
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