Beatriz González

                         
Sin título
Dibujo a lápiz sobre papel
15 x 21 cms.
1980
 
Sin título
Dibujo a lápiz sobre papel
21 x 15 cms.
1980

    La obra de Beatriz González, surge en la década del sesenta junto con la  de Santiago Cárdenas, Alvaro Barrios, Luis Caballero y Bernardo Salcedo.  Según la propia artista, esta fue "(...) una década esencial para el desarrollo  cultural colombiano. Fue en ese tiempo cuando salió a la Luz Cien años de Soledad y cuando Obregón pintó la Violencia. Respecto a nuestro país la falta de  participación política era lo predominante. El congelamiento producido por la  nevera del Frente Nacional hacía creer a ¡os colombianos que aquí todo ya estaba hecho, que se había llegado al máximo de lo posible. "La horrible noche ya había cesado". A pesar de que el MRL y el signo de la revolución cubana, influía, la participación no existía. Esto era más virtual que real. En el arte se gestaba otra cosa. Está la presencia avasalladora de Marta Traba, el surgimiento de una revista como la Nueva Prensa, (...) la misma fundación del Museo de Arte Moderno (...) " 25 Este comentario por una parte, nos permite conocer el estado de las cosas en los años sesenta a partir de su propia visión siempre crítica y por otra parte, nos acerca a esa conciencia lúcida de la situación del país que de forma decisiva incide en la elaboración de su obra.

   Desde los años sesenta, especialmente a partir de los Suicidas del Sisga, la obra de Beatriz González muestra una inclinación por trabajar ciertos aspectos de la realidad nacional tomando como referente imágenes del periódico. Pero particularmente a partir de los años ochenta hasta el presente, esta tema, como lo anota Germán Rubiano, 26 se acentúa caracterizando su más reciente producción. A esta etapa de su trabajo pertenecen los dos dibujos que donó la artista para la colección del Museo, con motivo de la exposición Beatriz González una década, 1980-1990, que se llevó a cabo en el Museo de Arte de la Universidad Nacional en 1990. Estos dibujos trabajados con una línea impecable y sutil, tienen como tema la figura del ex presidente Turbay Ayala, cuyas fotografías empieza a recortar por motivos plásticos. En primer lugar porque por su fisonomía le recuerda las figuras de Botero y luego, porque encontró en una fotografía de Carlos Caicedo un cierto aplanamiento de la imagen muy cercano a su propia estética. Posteriormente con el desarrollo de los acontecimientos del gobierno de Turbay las motivaciones cambian y los dibujos de cierta manera, sin proponérselo, se convierten en una especie de documento de una época nefasta que se inicia antes del gobierno de Turbay en la que se hace evidente "la picana, el militarismo,"27 todo lo negativo que se venía gestando tiempo atrás. De esta manera estos trabajos de pequeño formato, con un trazo preciso y continuo dan cuenta de las propiedades de la línea que según la presión que ejerza la mano sobre el lápiz y el papel la hacen más ligera y delgada, o más oscura y pronunciada. Así mismo la imagen que resulta de este recorrido lineal da cuenta de la fisonomía de los personajes y de los hechos que sucedieron en un momento específico de nuestra propia historia.

  

 

25 Beatriz González: con el ojo en la mira, entrevista con Patricio Andrés Polanía, Gradiva, Revista literaria, N. I, mayo - junio, 1987, p. 12
 
 26 Germán Rubiano, Entrevista a Beatriz González, con motivo de la exposición, Beatriz González, una década, 1980 - 1990, Museo de Arte Universidad Nacional, 1990,p.4
 
27 ibid
Comentarios () | Comente | Comparta c