1834

"En el Sr. Groot, de esa época en adelante, se obró un cambio total de ideas. Abandonó, sin duda, aquel partido (el antiguo partido liberal), convertido ya, por un fraccionamiento funesto, en partido doméstico y degenerado. Pero sería más propio decir que el partido lo abandonó a él, como a muchos hombres previsivos, que, quedándose aislados en mitad del camino, tomaron la vera opuesta, y formaron el partido que después se llamó "conservador". Desde entonces se dedicó al estudio concienzudo de la filosofía y de la historia. A los escritos de los enciclopedistas y filósofos del siglo pasado, que habían sido su lectura favorita, sucedió la de eminentes escritores de diversa escuela, y en ellos adquirió muchos conocimientos que no tenía y rectificó no pocos errores en que estaba imbuido. A Dupuys, Volney, Tracy, Condillac, Rousseau, Voltaire, Montesquieu, etc., reemplazaron el abate Barruel, Heydech, Frayssinous, Chateaubriand, el abate Guenee y otros valientes impugnadores de aquellos"19.

 

8. Partida de matrimonio de José Manuel Groot y Petronila Cabrera


Su retorno a la fe católica se hizo definitivo. El mismo Groot lo describe en carta enviada a un antiguo discípulo y amigo suyo, don José María Samper, quien en 1865 también buscó la conversión, y en la que dice entre otras cosas:
"Retiréme al convento de San Diego, acompañado de un amigo que se interesaba en mi salvación, y allí, entrando en cuentas conmigo mismo, escribí la relación de mi criminal vida, e hice mi confesión con un santo religioso que me oyó con paciencia y caridad, y me dió la absolución mezclando sus lágrimas de gozo con las de mi arrepentimiento..."20.
 

9. José Manuel Groot
Polleros, ca. 1833
Tinta sobre papel
23 x 31 cm
Tomado del libro "Tipos y Costumbres de la Nueva Granada, Colección de Pinturas y Diario de Joseph Brown", Fondo Cultural Cafetero, Bogotá, 1989.

 

Este hecho, tal vez el más trascendental en la vida de Groot, y el que sin duda marca las actitudes que determinarán su vida futura no debe considerarse contingente pero tampoco exclusivo del escritor. Giraldo Jaramillo hace un excelente análisis del hecho al ampliar los términos en que puede ser entendido un siglo después:
"Dentro del contradictorio espíritu del siglo XIX no son raros estos cambios de opinión, estas "conversiones" religiosas o políticas, estas paradójicas alternativas humanas; común es el caso de políticos reaccionarios que en unos cuantos años actúan como radicales extremistas o de liberales que se vuelven defensores de la tradición y adalides de las ideas conservadoras; de librepensadores que regresan sumisos a la Iglesia o de fervorosos creyentes que en un momento dado se apartan de la fe y terminan su vida en un acto desesperado de incrédulos. Los casos del general Tomás Cipriano de Mosquera, del doctor Rafael Núñez y de don José María Samper son ejemplares por su dramatismo y por su significación en la historia política y social de la República. En un ambiente naturalmente reducido como era el de Bogotá a mediados del siglo pasado, en una sociedad pacata, cuyas preocupaciones no excedían los límites de sus propias modestas fronteras espirituales, un cambio de opiniones en materia religiosa era un hecho notable que se anunciaba y comentaba a tambor batiente; se requería, claro está, mucho valor para afrontar el desprecio de algunos y la incomprensión de los más, y era preciso dar explicaciones que adquirían el significado de una pública confesión"21.
También en esta fecha reabre Groot su plantel de enseñanza que se mantiene activo hasta 1 840, cuando nuevamente los trastornos políticos que agitan al país le obligan al cierre definitivo.
 

10.Eloy Palacios
José Manuel Groot, 1986.
Mármol
70 x 50 x 50 cm
Esta escultura está colocada en los jardines cercanos a la iglesia de San Diego, en donde tuvo lugar su conversión.



1836

"Desde entonces se le vió saltar a la arena de la discusión, y llegó a ser escritor fecundísimo. Se ensayó en varios géneros, pero sobresalió como polemista religioso, y en esta materia publicó, fuera de muchos artículos de periódico y eruditas disertaciones, varios opúsculos"22.
"Hemos dicho que el Sr. Groot es uno de nuestros mas fecundos escritores. Ha servido infatigablemente a la causa de la religión y de la moral desde 1836, en que por primera vez publicó una hoja en que excitaba a los electores y especialmente al pueblo a concurrir con sus votos a la elección del doctor Márquez. Grandes esfuerzos hubo que hacer para triunfar en las urnas de la facción liberal capitaneada por el General Santander, de triste recordación, pues su candidato, el General Obando, contaba con el voto unánime del ejército, numeroso entonces, y el de los empleados públicos, criaturas de Santander, y la gran cola de aulicos y amigos de éste. Fundóse entonces un periódico de oposición -El Imperio de los Principios-, y fue el Sr. Groot uno de los colaboradores. Aquí empiezan sus tareas periodísticas, en que después ha adquirido una reputación grande, y sin las manchas a que este oficio está expuesto"23.
En este año, y en consecuencia con su ánimo político, es elegido como representante a la Cámara de provincia.
 


1837

"Así mismo fue asiduo colaborador en más de 30 periódicos religiosos, literarios o políticos, algunos de ellos de género burlesco, en que era muy feliz, como lo atestiguan los célebres Cubiletes, de que fue redactor exclusivo, y que, a pesar de la gran sensación que hicieron, jamás, hasta hace poco tiempo, se supo cual era esa pluma espiritual y llena de chiste"24.

 

11. El Investigador Católico, Periódico Quincenal, Bogotá, Imprenta de J. A. Cualla, 1838.


 

1838

Colabora con el periódico El Investigador Católico.



1839

Publica en la imprenta de José Ayarza un panfleto de tres páginas con el título "Los impíos con la cabeza cortada". En él defiende la religión católica y censura a sus enemigos.

 

12. El Duende, Periódico Semanal, Bogotá, Imprenta de J. A. Cualla, 1846-1847 y 1848-1849.

 

19
CAICEDO ROJAS, José. Ob. cit., pág. 52.
20
GIRALDO JARAMILLO, Gabriel.
"Don José Manuel Groot"; pág. 37, Academia Colombiana de Historia, Junta de Festejos Patrios; Editorial ABC, Bogotá, 1957.
La carta es reproducida en su totalidad (págs. 32 a 41). Este extracto en particular nos permite entender el porqué de la existencia de un busto en mármol del Sr. Groot a espaldas de la Iglesia de San Diego, esculpido por Eloy Palacio en 1896.
21
GIRALDO JARAMILLO, Gabriel. Ob. cit., págs. 29-30.
22
CAICEDO ROJAS, José. Ob. cit., pág. 53.
23
CARO, Miguel Antonio. Ob. cit., pág. 27.
24
CAICEDO ROJAS, José. Ob. cit., pág. 54.
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