Historia del término

El concepto de vanguardia pertenece a la terminología de la estrategia militar. "La vanguardia es la fracción de una fuerza destacada al frente en la dirección del movimiento que ejecuta, para atender a su seguridad y protección. Se desprende de ahí que vanguardia, en el tecnicismo militar, implique el concepto de lucha [...]."1

1 Este concepto, a lo largo del siglo XIX, se deslizó a otros campos de la actividad humana. La política y el arte lo tomaron, superponiéndole un significado metafórico. En el caso de la política se entiende por vanguardia aquel sector de un partido o de un grupo social cuyas ideas y acciones políticas son más radicales. Los politólogos creen que el término vanguardia comenzó a usarse en Francia para referirse a los socialistas utópicos, hasta que, con la aparición de la teoría marxista, el término empezó a significar la minoría encargada de liderar la revolución social.

En el campo del arte y la literatura, Gabriel-Desiré Laverdant fue muy posiblemente quien lo utilizó por primera vez. Tres años antes de la revolución de 1848, en Francia, en un escrito titulado De la misión del arte y del rol de los artístas, escribió:

2 "El arte, expresión de la sociedad, manifiesta en su impulso más alto, las tendencias sociales más avanzadas: es anticipador y revelador. Ahora bien, para saber si el arte cumple bien su propia misión de iniciador, si el artista está verdaderamente situado en la vanguardia, es necesario saber a dónde va la humanidad, cuál es el destino de la especie [...]"2

Las dos vanguardias

El texto de Laverdant muestra con claridad la relación que existió entre las esferas del arte y la política. Durante la segunda mitad del siglo XIX, los políticos de izquierda y algunos artistas radicales compartieron ideales sociales y estéticos que los unieron en una misión: la superación de las desigualdades entre los hombres. Las doctrinas políticas dieron un contexto ético y social a la obra de arte y ésta tradujo en términos sensibles y emocionales la crítica a la realidad del momento.

3 Pero hacia finales del siglo XIX, apareció una fractura entre la vanguardia política y la artística. Así, la primera se empezó a entender estrictamente dentro del ámbito de las propuestas sobre la estructura del Estado y la sociedad, mientras que la segunda, aunque casi siempre comprometida con la primera, se empezó a concebir como referida al campo del arte y su historia particular.

4 Un pintor como Van Gogh encarna paradigmáticamente la crisis de la unión de las dos vanguardias. Por otra parte, ejemplifica, con su biografía y su trabajo, una postura que difiere de la actitud que los artistas militantes al nivel político habían tenido, Junto con Gauguin, sintió la crisis de la unidad espiritual del siglo XIX.

5,6 "[...] Casi por la misma época un pintor belga, James Ensor, y un pintor noruego, Edvard Munch, descubrían si bien de modo distinto, análogas inquietudes y revelaban iguales presentimientos. Hay que destacar el hecho de que estos dos pintores también proceden de una experiencia realista (la influencia de Courbet en Bélgica entre 1850 y 1880 fue casi absoluta), Y también se alimentaron de inquietudes sociales. Lo cual, por lo demás, es natural ya que sólo quien posea un vivo sentido de lo social llega a darse cuenta antes que los demás de los fenómenos que se manifiestan en el mismo cuerpo de la sociedad. 3 

Las vanguardias artísticas del siglo XX

7 El contexto en el que aparecen las vanguardias artísticas del siglo XX (4) es una crisis generalizada: crisis de la cultura y del sujeto. El enfrentamiento de los estados nacionales en la primera guerra mundial la dudosa legitimidad de la burguesía como conductora de estos, el colapso de la fe en el progreso, la ruptura de la interioridad del individuo y la fragmentación de su conciencia son los elementos que una y otra vez van a estar presentes en la vida y en la obra de los artistas de vanguardia, durante las tres primeras décadas de este siglo. 

8 Esta crisis, en el campo estético, se expresa a través del derrumbe del lenguaje del arte decimonónico. Al interior de la literatura, de las artes plásticas, de la música y de la arquitectura, en diferentes momentos y con diferentes intensidades, se presenta la aniquilación de la sintaxis y el significado de obra de arte del siglo XIX. La subjetividad, el juego del azar y la casualidad la exploración del inconsciente, la destrucción de la concepción tradicional del espacio, la exaltación de la máquina, la velocidad, la industrialización, la búsqueda de lo esencial, la estructura y el racionalismo exacerbado configuraron algunas de las fuentes sobre los cuales las vanguardias fundaron el arte del siglo XX. 

Algunas invariantes

Aunque cada uno de los movimientos de vanguardia tiene características distintivas, que nacen del contexto histórico particular en el que viven los artistas y de las poéticas desde las cuales subvierten los supuestos del arte surgido desde el Renacimiento, comparten ciertos valores y principios de acción. El carácter militante de sus manifiestos, la consciencia revolucionaria de los artistas y críticos que participaron en ellos la originalidad y su alta valoración de la subjetividad creadora son algunos de los rasgos que los hacen semejantes.

Si bien es cierto, los artistas que hicieron parte de las diversos movimientos de vanguardia no tuvieron el espíritu de cuerpo que se expresa en sus manifiestos, éstos testimonian una conciencia de grupo exaltada frente a un enemigo, que toma diferentes formas. Las viejas fuerzas,(5) la acción, (6) la actitud materialista y la actitud realista, (7) los contrabandistas de las formas, (8) los museos, las bibliotecas, las academias y el moralismo,(9) constituyen algunas de las ideas, costumbres e instituciones contra las que reaccionaron.

9 "[...] las vanguardias tienen en común una característica el cuestionamiento de sí mismos y de su época, la idea de renovación, de reformulación siempre comenzada a partir de cero de valores individuales y colectivos, de objetivos comunes a una civilización."(10) 

La conciencia revolucionaria de los vanguardistas dentro del campo artístico, por su parte, está ligada a la idea de la ruptura con el pasado y a la idea de lo nuevo. Con una actitud muchas veces mesiánica, se opusieron a la tradición, recodificando absolutamente la estructura y el contenido de la obra, sus condiciones de recepción y la función misma del arte. Dentro del espíritu de la modernidad que los rodeó, se proclamaban a sí mismos como fundadores de nuevas formas de pensar, de vivir y de sentir el mundo.

10 "El artista de vanguardia se nos ha presentado bajo muchos disfraces a lo largo de sus primeros cien años de existencia: revolucionario, dandy, anarquista, tecnólogo, místico...También ha abrazado multiplicidad de credos. Un único elemento parece haberse mantenido constante en el discurso vanguardista: la originalidad. [...] La entidad original permite establecer una distinción absoluta entre el presente experimentado de novo y un pasado cargado de tradición. Las proclamas de la vanguardia son precisamente llamamientos a la originalidad." (11)  

Pioneros del Arte Moderno

texto

Notas
1. Cabanellas deTorres, G. Diccionario militar, aeronáutico, naval y terrestre. Editores Libreros, Buenos Aires 1963, pág 1027.
2. Gabriel-Desiré Laverdant citado en Poggioli, Renato. Teoría del arte de vanguardia. Revista de Occidente, Madrid, 1964, pág.25.
3. De Micheli, Mario. Las vanguardias artísticas del siglo xx, Alianza, Madrid, 1992, pág.37
4. Expresionismo, Dadaísmo, Surrealismo, Cubismo, Futurismo, Rayismo, Supremacismo, Constructivismo, Productivismo y el movimiento <<De Stijl>>
5, Crónica de la unión artística <<DieBrucke>> en De Micheli, op. cit., pág. 287
6, Manifesto Dadá de 1918 en De Micheli, op. cit. pág.:293
7, Primer manifesto del Surrealismo en De Micheli, op. cit., pág.3l6
8. La pintura Cubista en De Micheli, op. cit., pág. 357
9. fundación y manifiesto del Futurismo en De Micheli, op. cit., pág.372
10. Subirats, Eduardo. La crisis de las vanguardias y la cultura moderna. Ediciones Libertarias, Madrid, 1984, pág,79
11. Krauss, Rosalind. La originalidad de la vanguardia y otros mitos modernos. Alianza. Madrid, 1996, pág,l71
Bibliografía
DE MICHELI, Mario. Las vanguardias artísticas del siglo XX. Madrid Alianza, 1992
KRAUSS, Rosalind, La originalidad de la vanguardia y otros mitos modernos. Alianza, Madrid, 1996
POGGIOLI, Renato. Teoría del arte de vanguardia. Revista de Occidente, Madrid, 1964
SUBIRATS, Eduardo. La crisis de las vanguardias y la cultura moderna. Ediciones Libertarias, Madrid, 1984
Comentarios (0) | Comente | Comparta