La nueva exposición del Museo Casa de Moneda ¡no tiene monedas, ni billetes, ni dinero!

Agosto 24, 2017

En agosto abrió sus puertas al público una nueva sala en el Museo Casa de Moneda de Bogotá: Más que metal y papel. Otras formas de pago. La exposición hace un recuento de las diversas formas de intercambio comercial que se han utilizado a lo largo de la historia, así como de los elementos que han remplazado al dinero en estas transacciones. Se exhibe, por ejemplo, el pagaré de 1820 que da cuenta de la primera deuda externa que Colombia adquirió con la Gran Bretaña; se explican el bitcoin y fenómenos como los préstamos gota a gota y los “bancos de trueque”. 

Tome nota:

  • Más que metal y papel. Otras formas de pago. Visítela en el segundo piso del Museo Casa de Moneda (calle 11 # 4-93), de lunes a domingo (excepto el martes) entre 9:00 a.m. y 7:00 p.m. Entrada gratuita.


Y antes del dinero ¿qué?

Las primeras monedas de la historia fueron acuñadas en Asia, alrededor del año 600 a. C., por algunos gobernantes que las utilizaron para pagar a sus servidores. En tanto, los billetes inventados para cumplir con la misma función, pero en papel para facilitar su transporte, aparecieron casi quince siglos después (siglo IX d. C.) y fueron usados, por primera vez, en China por los bancos de la dinastía Tang. En Colombia las primeras monedas que se acuñaron fueron las macuquinas de oro hacía 1621 en la Casa de Moneda que, convertida en Museo por el Banco de la República, acoge en la actualidad una importante Colección Numismática.

Antes que existiera el dinero, el trueque fue la práctica más común de intercambio entre las comunidades antiguas. La sal, por ejemplo, usada para preservar los alimentos y como antiséptico, fue el material de intercambio más valorado durante varios siglos en el Antiguo Egipto, el Imperio romano, Europa y algunas comunidades indígenas de América. En el siglo XX y particularmente en el XXI el trueque ha tomado nuevamente impulso en las economías en donde la devaluación de la moneda generó una gran crisis, por ejemplo en Argentina donde el famoso “corralito” dio origen al fenómeno de los “bancos de trueque” en todo el país.
 


Socavón de la mina de sal de Zipaquirá (Cundinamarca, Colombia). Colección Gumersindo Cuéllar Jiménez, Biblioteca Luis Ángel Arango. 


Los bonos

En el siglo XIX ante la di¬ficultad que Colombia tenía de obtener nuevos préstamos externos, el gobierno nacional se propuso conseguir dinero a través de préstamos internos obtenidos con los criollos adinerados, los hacendados y la Iglesia católica que se realizaron principalmente mediante la emisión de bonos, pagarés, vales, libranzas, certifi¬caciones y lo que llamamos “títulos valor”. Estos documentos estaban respaldados por el recaudo proveniente de las salinas y aduanas del país. Las certi¬ficaciones de deuda se otorgaban a los particulares para confi¬rmar que el gobierno les debía una determinada cantidad de dinero.
 


Libranza emitida por la República de Colombia a favor del concesionario del Ferrocarril del Norte, por 1.000 pesos.
Será admitido en parte de pago de derechos de importación.
Firman Carlos Calderón, Ministro del Tesoro y Jacobo de la Parra, Tesorero General.
Bogotá, 1892
 

¡Uy! No tengo efectivo…

El “dinero plástico” como se denominó a las tarjetas débito y crédito en sus inicios es otro de los temas abordados en esta nueva sala, un elemento que posibilitó las transacciones económicas sin necesidad de cargar efectivo. La primera tarjeta de crédito fue creada por Frank McNamara, el presidente de la Hamilton Credit Corporation, después de haber pasado una vergüenza al percatarse de que no contaba con efectivo al momento de pagar su cena en un restaurante. De la anécdota surgió Dinner´s Club, un “club de comensales” que podía pasar su tarjeta en algunos establecimientos. Fue el Bank of America y otros bancos los responsables de masi¬ficar la tarjeta de crédito a nivel mundial. En Colombia, la primera tarjeta de crédito apareció en 1970 gracias a una alianza del Banco de Bogotá con el Bank of América.