Nueva exposición: retrospectiva del fotógrafo Hernán Díaz

Febrero 28, 2017

 

La obra de Hernán Díaz (1929-2009) marcó un punto de quiebre en la fotografía del país. No solo fue uno de los fotógrafos más prolíficos de la segunda mitad del siglo XX, sino quien, como coincide en afirmar la crítica, posicionó la fotografía a nivel artístico en el panorama colombiano. Díaz, quien se acercó a la imagen desde muy joven, fue practicante de una fotografía refinada y culta, marcada tanto por la indiscutible influencia de los estadounidenses Richard Avedon e Irving Penn, como por la riqueza artística de las imágenes del fotógrafo francés Henri Cartier-Bresson.

En la exposición Hernán Díaz revelado: retratos, sesiones y hojas de contactos, el curador, Santiago Rueda, a partir de una selección de 76 fotografías, repasa situaciones y temas recurrentes en la obra del fotógrafo. Uno de los elementos más atractivos de la muestra es la exhibición, por primera vez, de varias hojas de contacto, un documento que permite conocer desde adentro el proceso creativo mediante el cual Díaz se aproximó a la imagen.

Tome nota:

  • Hernán Díaz revelado: retratos, sesiones y hojas de contactos se exhibe entre el 22 de febrero y el 17 de julio de 2017 en el Centro Cultural del Banco de la República en Pasto. Entrada gratuita.
     
  • Visite la página web de la exposición: www.banrepcultural.org/hernan-diaz


En 2012 la Biblioteca Luis Ángel Arango adquirió una selección de 1.000 imágenes, en copias impresas y digitales, del archivo personal de Hernán Díaz. Esta selección constituye una muestra representativa del trabajo del fotografo y contiene registros únicos de personajes públicos, artistas e intelectuales, que ubicaron a Díaz como el retratista “por excelencia” de su época en Colombia.

Esta exposición incluye un selecto grupo de fotografías del autor, entre ellas, algunas resultantes de sesiones realizadas con artistas y personalidades icónicas de la modernidad en Colombia; una selección de fotos de Cartagena, ciudad de la que dejó un testimonio visual único, y fotografías de paisajes e industrias, que subrayan su interés por el medio ambiente.

Esta selección de imágenes, algunas inéditas, de cierta forma revelan a un Díaz menos conocido: el fotógrafo que construye cuidadosamente su propia identidad de artista a partir de la decisión de seleccionar unas fotos para publicar y otras para mantener ‘ocultas’ en sus archivos.

La exposición está dividida en cinco capítulos, el primero se titula ‘Cada foto es una página escrita en imágenes’, en el que se exhiben por primera vez varias hojas de contactos, que permiten entender la precisión y economía de recursos en el trabajo de Hernán Díaz. “Las hojas de contacto son un documento que permite conocer desde adentro el proceso creativo del artista. Por ejemplo: el encuadre y su localización frente al objeto escogido, el ritmo de captura de imágenes, la orquestación del espacio creada o buscada para cada sesión y para cada toma y el trabajo de edición realizado posteriormente, donde se escoge el resultado final”, explica Santiago Rueda.

En ‘El mundo como una pintura en rollo’, otro de los capítulos de la exposición, se presentan las fotografías y retratos que Hernán Díaz hizo de a los artistas e intelectuales colombianos más destacados de la segunda mitad del siglo XX, varios de ellos amigos suyos. Estos retratos dan acceso a los talleres de los artistas Enrique Grau, Alejandro Obregón, Eduardo Ramírez Villamizar, Guillermo Wiedemann, Feliza Bursztyn y Beatriz González; también al entorno creativo en el que trabajaron, los espacios sociales que frecuentaron y a entornos más personales que muestran la independencia y singularidad de esta generación.

En ‘Los hombres mueren y yo no quiero que mueran’ se presentan algunos de los retratos que Díaz hizo para la revista Credencial y el magazín La Revista de El Espectador. Registros únicos de personajes públicos de la vida política, cultural y científica colombiana, entre los que se encuentran imágenes tan emblemáticas como la de Antanas Mockus como El pensador de Rodin, el retrato de Jaime Garzón, o el irreverente retrato de Carlos Pizarro sin camisa.

Los hombres mueren y yo no quiero que mueran. (…) Quiero que permanezcan y una forma de lograrlo, de vencer lo imposible, es con el retrato. Es mi humilde homenaje a la vida. Allí queda el hombre en su efímera inmortalidad de cartón, luchando desesperadamente contra el aniquilamiento”, dijo Hernán Díaz en una entrevista con Gonzalo Arango.

Los otros capítulos repasan los paisajes y trabajos comerciales realizados por Hernán Díaz en diferentes fábricas e industrias del país y las imágenes de Cartagena de Indias que consignó en sus libros Cartagena morena y Cartagena de siempre. La exposición, además, presenta una selección de diarios, revistas y libros como material de apoyo, que trazan un fragmento de la historia del mundo editorial colombiano de la mano de uno de sus más brillantes fotógrafos.