Carlos Sánchez Lozano

Con gran razón advirtió la crítica y editora Lucía Borrero sobre el elemento innovador que introdujo en la literatura colombiana El imperio de las cinco lunas (1998) al clasificarla dentro del género de la “metaficción para jóvenes”, esto es, obras que no solo cuentan historias, sino que exponen un discurso reflexivo sobre la historia (“Narrativas de fin de siglo para niños y jóvenes”, Revista Latinoamericana de Literatura Infantil y Juvenil, n.o

En este artículo se hace una reflexión sobre el significado del Premio de Literatura Infantil y Juvenil El Barco de Vapor-Biblioteca Luis Ángel Arango, que sin duda abrió, durante la década 2007-2017, nuevos horizontes en la lite­ratura infantil colombiana, reanimándola con una oferta literaria diversa que se presta para múltiples análisis, si bien aquí nos concentraremos en tres temas: describir los orígenes de la alianza entre la Fundación SM y

Se han necesitado 53 años para descubrir el auténtico valor literario de Fanny Buitrago y reparar la enorme injusticia que se había cometido con una novela fun­dacional e innovadora, que se quedó en una especie de limbo en el corpus literario nacional del siglo XX.

En una sociedad alfabetizada, don­de los textos literarios (cuentos, no­velas, poemas, cómics, tradición oral) desempeñan una función simbólica determinante para conocer el mundo, comunicar la representación que nos hacemos de él y configurar un univer­so interior, siempre terminaremos por hacemos las preguntas: ¿cómo pueden llegar los libros a los niños?, ¿quiénes son los responsables de que los niños se conviertan en lectores?, ¿qué libros les

He aquí un libro extraordinario, que demuestra por qué Medellín continúa siendo, si no el principal, uno de los ejes de la vanguardia editorial e intelectual en Colombia.

Un reconocimiento que hay que hacer a la crítica literaria especializada en Colombia durante lo corrido del siglo XXI, es el redescubrimiento de la injustamente olvidada obra de Soledad Acosta de Samper (1833-1913).

Convertirse en el destacado narrador de ficción que es, le ha llevado veinte años al escritor caldense Octavio Escobar. Este libro que reseñaremos, Hotel en Shangri-La (originalmente publicado por la Universidad de Antioquia en 2002 y reeditado por Panamericana Editorial catorce años después), hace parte de su prehistoria. Muestra al escritor primerizo que experimenta en la oscuridad, que duda, se estrella, que trata de encontrar su propia voz.

La primera generación de escritores profesionales de literatura infantil en Colombia se consolidó entre 1980 y 2005 cuando los editores como Margarita Valencia, en Carlos Valencia Editores; María Candelaria Posada, en Norma, y Alberto Ramírez, en Panamericana, crearon colecciones y acogieron y dieron impulso a autores que hoy hacen parte del canon literario nacional: Jairo Aníbal Niño, Gloria Cecilia Díaz, Celso Román, Ivar da Coll, Yolanda Reyes

Este extenso libro es producto de una investigación del profesor Renán Vega, adelantada  durante su año sabático. El texto sostiene una tesis, resumida en la Introducción:

Páginas

Suscribirse a Carlos Sánchez Lozano