Boletín Cultural y Bibliográfico 92. El coleccionismo privado y la preservación del patrimonio cultural

Boletín Cultural y Bibliográfico 92. El coleccionismo privado y la preservación del patrimonio cultural

Fecha de publicación: 

Viernes, Septiembre 22, 2017

Numero: 

92

Volumen: 

LI

Revista: 

Boletín cultural y bibliográfico del Banco de la República

Portada del Boletín Cultural y Bibliográfico número 92El coleccionismo es un mecanismo social milenario de conservación del patrimonio. Se conecta con una reacción aparentemente instintiva de la humanidad por preservar su memoria, y en ocasiones, se convierte en la única posibilidad para reproducir los testimonios tangibles de la historia. Esta actividad tradicionalmente subvalorada como aporte al patrimonio cultural, se constituye en una vía necesaria para la configuración de los museos, los archivos y las bibliotecas. Mediante la compra o donación de las colecciones privadas las instituciones las ponen al servicio del público y permiten el ejercicio de la memoria.

La composición de colecciones y archivos privados no es el resultado del azar, es el reflejo de los intereses particulares del coleccionista. Una colección particular de arte trasladada a un museo público puede dar cuenta de una visión de la materia compilada (arte, libros o documentos), de las limitaciones geográficas y/o económicas impuestas a su coleccionista, de sus contactos en el medio artístico, del mercado de antigüedades, arte o documentos, y también, del gusto prevaleciente en ciertas élites sociales en un lugar y época determinada.

Luego viene el trabajo persistente de las instituciones de la memoria. Al “coleccionar colecciones”, ellas plantean una visión panorámica y coherente de un momento histórico, más allá de los sesgos de tal o cual coleccionista.

Esta nueva edición del Boletín Cultural y Bibliográfico está dedicada al coleccionismo privado. Presentamos a los lectores cinco artículos que permiten aproximarse a las principales bibliotecas privadas en Colombia, en especial desde finales del XIX hasta finales del siglo XX. Estos acervos trasciendan la recuperación de títulos y ejemplares comunes o técnicos, el territorio del coleccionismo especializado de manuscritos, ediciones especiales, documentos raros pertenecientes a temáticas específicas, y reflejan modos de pensar de una época, situaciones políticas y sociales del país y del mundo.

El primer artículo es de Mario Jursich, quien se sumerge con rigor en el estudio de la historia de Hans Ungar, su biblioteca y archivo privado, conformado por más de 20.000 volúmenes. Un tesoro aún inexplorado, preservado y gestionado por los herederos del bibliófilo austriaco, que encierra una historia fascinante sobre un capítulo concreto de la inmigración a Colombia. 

A continuación, el lector encontrará un texto sobre la biblioteca de Rufino José Cuervo, conformada durante el siglo XIX, tal vez la biblioteca privada más importante de Colombia por aquella época. Camilo Páez Jaramillo nos presenta detalles de su conformación y algunas hipótesis interesantes sobre cómo la forjó el filólogo colombiano.

El recorrido continúa con Halim Badawi, escritor y editor invitado para este número del Boletín, quien examina los casos de la biblioteca de Bernardo Mendel y Emiliano Díaz del Castillo. La primera, importante para los estudios latinoamericanos, formada en nuestro país entre 1928 y 1952. La segunda, un archivo histórico creado en Pasto y adquirido recientemente por el Banco de la República.

En seguida, un artículo sobre la biblioteca de Nicolás Gómez Dávila, ampliamente investigada en Colombia y otros países. Se trata, tal vez, de la biblioteca más importante del último medio siglo en Colombia, examinada por Francia Elena Goenaga. Con una mirada nueva, plantea que la biblioteca Gómez Dávila es un cronotopo, el cruce espacio-temporal perfecto, y que es a la vez dos bibliotecas: una explícita y otra implícita.  

Cerramos la edición con una aproximación a las bibliotecas de la Iglesia, en especial las del clero secular durante el siglo XIX, examinadas por Andrés Camilo Moreno Bogoya, quien visibiliza algunas colecciones que se gestaron en manos de hombres vinculados a la iglesia, que han pasado inadvertidos como fuentes importantes de conocimiento.

Las imágenes que ilustran este número del Boletín Cultural y Bibliográfico, pertenecen en su mayoría a cada uno de los fondos y bibliotecas de los herederos, gestores o propietarios de las colecciones. Agradecemos habernos facilitado la toma de fotografías y su labor de preservación de los archivos familiares e institucionales.

Consulte el número completo