El parche del niño pirata: dos formas de ver la realidad

Tipo: 

N° revista: 

Boletín Cultural y Bibliográfico 96

Tema: 

Autor: 

Libro reseñado: 

Ojo que mira el Sol, ojo que mira la Luna

Datos libro: 

Celso Román, Sara Sánchez (ilustración). Panamericana Editorial, Bogotá, 2016, 32 pp., il.

Es muy difícil encontrar un libro para niños que hable sobre discapacidades, y que lo haga de manera natural y poética; sin aleccionamientos ni consideraciones especiales que, aunque con buenas intenciones, terminan por diferenciar y apartar al discapacitado. En Ojo que mira el Sol, ojo que mira la Luna, Celso Román, desde una mirada personal, relata con humor la historia de un niño estrábico que encuentra en su condición la fuente de sus juegos, y se fortalece ante las burlas de los demás.

El niño de esta historia tenía accidentes constantemente. “¡Chino bruto, fíjese, no sea torpe!” (p. 13), le decían con frecuencia, y se ganó tantos coscorrones en el coco “que con el paso del tiempo llegó a ser un señor calvo” (p. 14). Sus padres tardaron en entender que el pequeño no veía bien, miraba el mundo con un solo ojo: “La gente decía que miraba de lado, como miran las gallinas” (p. 9), hasta que, finalmente, su mamá lo llevó al oculista, quien tras algunas pruebas le diagnosticó ambliopía ex anopsia, por lo que tuvieron que taparle el ojo bueno para que su ojo perezoso trabajara.

Leer texto completo