Un libro sobre las tensiones arquitectónicas bogotanas

Tipo: 

N° revista: 

Boletín Cultural y Bibliográfico 93. La juventud del siglo XX

Tema: 

Autor: 

Libro reseñado: 

Arquitectura moderna en Bogotá

Datos libro: 

Varios autores. Universidad Jorge Tadeo Lozano, Bogotá, 2016, 217 págs., il.

Mientras leo Arquitectura moderna en Bogotá, me encuentro en El Espectador con una entrevista del 19 de febrero de 2017 a André-Marie Bourlon, presidente de la Agencia Parisina de Urbanismo, quien participa en Bogotá en un evento titulado Miradas Cruzadas sobre las Ciudades Sostenibles. Entre las declaraciones del hombre, una me llama especialmente la atención porque la relaciono con algunas de las posturas que hallo en este libro.

Una política, un plan, una línea conceptual de derroteros claros y no una proyección que se limita a lo que duren los gobiernos de turno y, a veces, ni eso. El paisaje bogotano se hace con frecuencia más caótico, en buena medida porque no obedece a ninguna lógica y porque, además, rara vez responde a un plan global. Para comprobarlo, basta con pararse en medio de una avenida: el barrio que queda a la izquierda es ─en escala, manejo del espacio público, ordenamiento territorial, alturas─ completamente distinto del que hay a la derecha, como si el uno quedara en una ciudad boliviana y el otro… sí, en la Conchinchina.

Hay que decir que el de los planes territoriales es un tema de tensiones ─entre lo público y lo privado, entre tus intereses y los míos─, y así lo deja ver este libro. Se podría decir que su tema central son las tensiones arquitectónicas. Si bien se titula (escuetamente: ¿de verdad no se les pudo ocurrir un título un poquito más atrayente?) Arquitectura moderna en Bogotá, los textos que lo componen van más allá de lo esperado. Por ejemplo, en el capítulo que le corresponde, Miguel Y. Mayorga Cárdenas no se fija tanto en los grandes ejemplos de arquitectura moderna de la ciudad, como en, interesantemente, pasar revista a los planes urbanísticos que históricamente se han hecho sobre el centro de Bogotá; es decir, busca entender la forma como se ha interpretado el centro durante siglos, para discernir por qué, para mal o para bien, ahora es lo que es. Examina el Urbanorama, de Joseph Aparicio Morata, de 1772; el Plan Piloto y el Plan Regulador, de Le Corbusier y Wiener y Sert, de 1947 y 1953; lo que él llama Sistema lineal de centralidad del centro y el Plan de ordenamiento territorial

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