Novela

Una altísima calidad literaria caracteriza El vuelo negro del pelícano, la segunda novela de Felipe Agudelo Tenorio. Novela insular si se piensa en el mapa de la nueva narrativa colombiana, vapuleado por los contornos periodísticos y las temáticas criminales.

¿Toda novela debe ser trascendental? ¿En todas y cada una deben aparecer un universo inédito, una experiencia humana de la que no teníamos registro narrativo, una innovación técnica que nos asombre? ¿Todas deben ser hitos nacionales o internacionales y modificar la historia de la literatura? Quizá el pensamiento absoluto se atreva a decir que sí, pero, la verdad, no ocurre con frecuencia.

Narrar fragmentos de una vida puede ser una acción entreverada por elementos tanto autobiográficos como ficcionales. Lo anterior supone un juego y una tensión no resuelta entre ambos relatos y potenciada cuando la identidad nominal del autor se comparte con la del narrador-protagonista.

La forma de las ruinas es una extensa novela cuyo tejido narrativo, fina y coherentemente trabajado prueba fehaciente de madurez técnica) precipita al lector en las vidas de unos personajes que comparten la particularidad de estar vinculados, de un modo íntimo, al asesinato: uno, el de Jorge Eliécer Gaitán; el otro, el de Rafael Uribe Uribe.

En la portadilla del libro Tú, que deliras, de Andrés Arias (Bogotá, 1977), editado por Laguna Libros, dice después del título: “Una novela sobre la vida de Carolina Cárdenas, Miss decó”. Aunque se presenta como una novela, el libro está incluido (escrito abajo, en la misma página, con el sello de la editorial) en la Colección Laguna Crónica 6. Y ello puede verse como una contradicción. Novela y crónica, simultáneamente.

Decía Borges que la lectura de un libro no debía requerir de esfuerzo alguno. Para él, la felicidad tenía muy poco que ver con la dificultad. Sin embargo, no es felicidad lo que se siente al leer Chapinero, segunda novela del bogotano Andrés Ospina (1976): su lectura es compleja por la falta de fluidez. Son cinco voces diferentes las que hablan en primera persona y muchos capítulos son de página y media o dos páginas.

Niebla al mediodía gira en torno a la figura de Julia, poeta desaparecida meses atrás en circunstancias inciertas. Tres personajes la evocan: Raúl, un prestigioso diseñador de casas y muebles que trabaja a partir del uso y aprovechamiento de materiales autóctonos, especialmente la guadua, una variante del bambú.

En este libro, Gustavo Arango refiere la fundación, esplendor y decadencia, al cabo de 15 años, de Santa María la Antigua del Darién, la primera ciudad creada por españoles en América, ubicada en la costa occidental del actual golfo de Urabá.

A mediados de 1999, Microsoft lanzaba al mercado Messenger. El ícono de dos fichitas azules, de este programa, tintineaba en la barra inferior del escritorio en modo “en línea”, “ausente”, “no disponible” o “desconectado”.

En el núcleo de la última novela de Andrés Felipe Solano están las relaciones de amor y de odio entre cuatro hombres de dos generaciones, relaciones que pasan, en un constante juego de permutaciones, por la admiración, la solidaridad, la rivalidad y la rebelión.

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