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Jairo Osorio: el domador de colibríes A solo una hora de Manizales en carro se empieza a disfrutar de los paisajes paramunos, de árboles achaparrados del Parque Nacional Natural los Nevados. A medida que se sube la vegetación es cada vez más escasa y el paisaje nos hace pensar en un planeta muerto; es por esto que la Nasa comenzó a ver el parque como un entorno perfecto para entender qué pasó en Marte hace millones de años.

Algunos ven en la belleza de las aves la presencia diáfana de seres mágicos y alados que están más allá del alcance de nuestras manos, pero en realidad la belleza es mucho más terrenal y compleja.

La presencia de las aves en la literatura de Colombia puede rastrearse hasta sus inicios. Para todos es inmediata la imagen del ave negra de María (1867), obra del vallecaucano Jorge Isaacs que cumple un papel figurativo fundamental similar al del poema "El cuervo" de1845, del estadounidense Edgar Allan Poe, pues remite a la cercana muerte de la amada del protagonista [Isaacs, 1967, pág. 23; Poe, 1840, pág. 321].

Desde hace poco, las redes sociales en Colombia empezaron a inundarse de mensajes que hubiesen sido impensables un decenio atrás. Es raro el día en que alguien no publique la fotografía de un ave, pregunte por su identidad o, lo que es mucho más sintomático, alardee amigablemente de su encuentro.

Como entender la singularidad de las aves en el eje cafetero

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