Colección Alfonso Palacio Rudas: historia de una biblioteca

Colección Alfonso Palacio Rudas: historia de una biblioteca

Por: Claudia Cristancho
Red de Bibliotecas del Banco de la República


Alfonso Palacio Rudas (Honda, 1912-Bogotá, 1996) fue un personaje recordado por sus aportes a la discusión sobre la economía y las instituciones colombianas, también por sus contribuciones a la cultura, que cristalizó con la conformación y posterior donación al Banco de la República de su biblioteca privada, un fondo conformado por más de 40 000 volúmenes sobre temas de economía, hacienda pública, ciencias políticas y humanas, literatura y libros de referencia.

La biblioteca particular del abogado y economista, fruto de sus viajes y de su pasión por la lectura, se caracterizó por ser una de las más grandes de Colombia. Esta colección bibliográfica de miles de volúmenes ocupaba las paredes de su casa ubicada en el norte de Bogotá —carrera 11A n. 93-18—, que también fue un sitio de encuentro y tertulias al que acudieron distinguidos personajes de la vida política e intelectual del país.

El doctor Palacio Rudas siempre quiso que, después de muerto, su colección fuera a una biblioteca pública ubicada en el norte de la ciudad donde, según afirmaba, se adolecía de bibliotecas. Es por esto que, con su esposa Magdalena Santofimio Trujillo, decidió donar su extenso fondo bibliográfico al Banco de la República, para que se constituyera como una biblioteca satélite de la Luis Ángel Arango en el norte de Bogotá. Este propósito, que se cristalizó en un documento de intención firmado en 1987, protocolizó en vida de Alfonso Palacio Rudas la donación a Bogotá y a Colombia de su biblioteca privada, y antecedió la entrega formal de la colección, en 1997, al Banco de la República.

Dentro de los requerimientos del economista y su esposa, a propósito de la donación, estaban los siguientes puntos: que la colección permaneciera indivisible a fin de conservar su unidad, y que su localización se estableciera dentro del perímetro urbano comprendido entre la Avenida Chile (calle 72) y la calle 100, y entre la carrera 7a. y la carrera 13, esto con el propósito de que sirviera a los intereses culturales de los habitantes del norte de la ciudad.

El Banco de la República cumplió con su solicitud al ubicar esta importante colección en la Casa Gómez Campuzano, situada en la calle 80 n. 8-66, que desde el año 2001 reúne, bajo la administración del Banco, la colección del artista colombiano Ricardo Gómez Campuzano y el fondo bibliográfico del economista y abogado Alfonso Palacio Rudas. A partir de entonces, la colección bibliográfica fue vinculada al catálogo de la Biblioteca Luis Ángel Arango para permitir a los usuarios de todo el país el préstamo externo y consulta en sala de los volúmenes que la conforman.

La Colección Alfonso Palacio Rudas, como se le conoce hoy, es una de las bibliotecas más completas y selectas del país. Los libros, que la conforman, fueron adquiridos por el doctor Palacio Rudas desde sus épocas de estudiante de bachillerato y de alumno universitario de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Colombia. Como escribe Guillermo Cano,

. . . en la época en que [Palacio Rudas] adelantaba sus estudios profesionales no existían en el mundo facultades de economía, administración de empresas, escuelas de hacienda pública, especializaciones que hubiera querido, por señalada afición, poder agregar a sus estudios de derecho. [Es así como] su infatigable vocación de lector le permitió adquirir durante esos años cuanta obra importante sobre tales materias se publicaban en el mundo y para su fortuna llegaban periódicamente a Colombia1.

La conformación de la Colección Alfonso Palacio Rudas tiene, pues, más de 50 años de historia. Este ejercicio es producto de las adquisiciones que el abogado realizó en muchas librerías nacionales de su época, como de sus múltiples viajes al exterior, en los que “las valijas regresaban repletas de las últimas novedades bibliográficas en francés, inglés, italiano y español“2, publicaciones que de inmediato pasaban a ocupar los inmensos anaqueles ubicados a lo largo de su casa.

Si bien la Colección Alfonso Palacio Rudas no posee rarezas bibliográficas o libros incunables, los expertos, que evaluaron esta biblioteca en 1987 —Hans Otto Ungar y Jorge Guerrero Rivero—, consideraron que en ella había numerosos títulos difíciles de conseguir nuevamente. Asimismo, coincidieron en afirmar que se trataba de una colección especializada en ciencias humanas, literatura y arte, cuyos libros resultarían útiles para el estudio del derecho, la economía, la política, la sociología, la historia, la literatura nacional y extranjera, la filosofía, el arte y la cultura general3.

En el momento de la valoración, Hans Otto Ungar, quien en la época era el dueño y director de la Librería Central, se refirió a la actualidad de los libros en las diferentes materias, gracias a que, en su gran mayoría, se trataban de ediciones del momento. Del mismo modo, aludió al afortunado criterio de selección que involucraba el conjunto de las publicaciones, así como al interés que suscitarían en nuestro medio algunos libros particulares y raros traídos del extranjero. Ungar también destacó las excelentes condiciones de la biblioteca y el cuidado de los libros en particular.

Según precisó el bibliófilo en su evaluación, la Colección Alfonso Palacio Rudas tiene destacadas obras en las diferentes materias. En Derecho, por ejemplo, cuenta con El tratado teórico práctico de derecho civil de Planiol y Ripert; los Estudios de derecho civil del abogado y jurista chileno Luis Claro Solar; la Enciclopedia jurídica Omeba; el Novissimo Digesto Italiano; una colección de las monografías sobre derecho administrativo publicadas por la Libraire Générale de Droit et de Jurispruence, de París; los principales tratados de derecho civil, de autores chilenos como Robustiano Vera, José Clemente Fabres y Alessandri Rodríguez, entre otros y excelentes obras de autores franceses e ingleses sobre derecho público.

En Economía sobresalen las obras completas de autores clásicos y modernos como son, de un lado, Smith, Marx y Stuart-Mills, y del otro, Keynes, Galbraith, Samuelson, etc. Igualmente, se debe destacar la selección de volúmenes de la revista londinense The Economist y la completa sección sobre hacienda pública con la que cuenta la colección. Tal y como lo afirmó Hans Otto Ungar, esta es tal vez una de las bibliotecas más ricas de Bogotá en esta materia.

En Sociología y Política, además de los libros en español, la Colección Alfonso Palacio Rudas cuenta con la producción francesa de las primeras décadas del siglo XX en la materia. Asimismo, incluye una valiosa colección sobre parlamentarismo y gran variedad de obras publicadas por el Fondo de Cultura Económica. En materia de Historia universal y colombiana, la colección tiene obras fundamentales como la Historia universal de Walter Goetz; la Historia universal de la Universidad de Cambridge; los Estudios sobre la Historia universal de Toynbee; la Historia de España de Ramón Méndez Pidal y la Historia de los papas del historiador alemán Ludwig von Pastor, entre otros. En materia de Historia colombiana la biblioteca posee numerosas obras especialmente biográficas.

En el área de Literatura, sobresalen los premios Nobel de la Editorial Aguilar; el Tesoro de la lengua castellana: origen y vida del lenguaje de Julio Cejador y Frauca; más de diez ediciones diferentes del Quijote (entre ellas la primera edición de la Academia de la Lengua y una ilustrada por Salvador Dalí); las obras de Voltaire, Chateubriand, Balzac, Zola y todos los grandes novelistas franceses de los siglos XIX y XX, así como una selección de textos poéticos de Paul Eluard. En cuanto a la Literatura nacional, fuera de los numerosos libros de ensayo, poesía y novelas, el fondo tiene una colección completa de la Biblioteca Samper Ortega y de la Biblioteca Popular de Cultura Colombiana. Del mismo modo, es especialmente apreciable la colección completa sobre filología y lingüística publicada por la Editorial Gredos.

En Filosofía, además de obras en francés y en inglés, la biblioteca tiene una colección de publicaciones de la Revista de Occidente, dirigida por Jose Ortega y Gasset, y lo mejor de la producción del Fondo de Cultura Económica en esta materia, con autores como Wilhelm Dilthey, Martin Heidegger y Nicolai Hartmann, entre otros.

En Arte, además de varias historias del arte, se encuentra la Colección de Skira, hoy muy difícil de conseguir, así como diversas publicaciones sobre galerías y museos en el mundo. En relación con el Arte colombiano, están presentes los principales escritos de los críticos más importantes de la época como son Gabriel Giraldo Jaramillo, Casimiro Eiger, Eugenio Barney Cabrera, Francisco Gil Tovar, Marta Traba, Alvaro Medina y Eduardo Serrano. Igualmente, y aludiendo a cultura general, se debe destacar la colección de más de cien diccionarios en diversas materias e idiomas, así como algunas enciclopedias y obras generales incluidas en la biblioteca.

Para concluir, dentro de las pocas rarezas de la colección, Hans Otto Ungar señala una edición del Dictionnaire de la Langue Française; la edición del Discurso social contra la desigualdad —Du Contrat Social— de J.J. Rousseau, corregida por la propia mano del autor; dos obras de Jacques Necker, el ministro de finanzas de Luis XVI, en edición príncipe francesa (primera edición) y el Orinoco del padre José Gumilla, en edición príncipe (primera edición). Además, destaca el Canto general de Neruda, en edición numerada y con ilustraciones de Siqueiros y Rivera, los célebres muralistas mexicanos.

Sin duda, Alfonso Palacio Rudas fue un bibliófilo, como el mismo lo confesó. Su afición por la lectura lo llevó a conformar una de las bibliotecas privadas más grandes del país. De hecho, tal y como se lo dijo alguna vez a Guillermo Cano, “no tuvo hijos pero en cambio tuvo libros“4. A ellos dedicó su vida, incluso, después de haber donado su biblioteca al Banco de la República. La Colección Alfonso Palacio Rudas es, pues, una de las donaciones más significativas para el país. Esta colección, que está a disposición del público, no solo representa la descendencia de un académico e intelectual, sino la vocación de uno de los mejores y más recordados economistas que ha tenido Colombia.

Referencias

Arciniegas Herrán, José Ignacio (editor). Alfonso Palacio Rudas: su vida, su obra, su legado. Ibagué: Editorial Atlas, 2000.

Avella Gómez, Mauricio. Hacienda pública, moneda y café: el papel protagónico de Alfonso Palacio Rudas. Bogotá: Común Presencia Editores, 2002.

Castaño, Yesid. “Cofradía de libros: la biblioteca de Alfonso Palacio Rudas“. La Tadeo (Bogotá), n. 65 (2001), pp. 109-110.

Duque Escobar, Iván y Quintero Maldonado, Consuelo. Alfonso Palacio Rudas visto por sus contemporáneos. Bogotá: Thomas Greg & Sons de Colombia, 2002.

Hernández Quintero, Hernando (editor académico). Alfonso Palacio Rudas: centenario de su nacimiento (1912-2012). Ibagué: Universidad del Tolima. Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, 2012.

Valencia de Castaño, Gloria. Alfonso Palacio Rudas, abogado: donación Biblioteca al Banco de la República. Bogotá: Rodrigo Castaño Televisión, 2007. [Videodisco digital].

Varios. El cofrade: Alfonso Palacio Rudas. Bogotá: s.n., 1991.

Redes

Referencias

  • 1. Guillermo Cano I. “El legado cultural de Palacio Rudas“ en Alfonso Palacio Rudas visto por sus contemporáneos (Bogotá: Thomas Greg & Sons de Colombia, 2002), 49.
  • 2. Guillermo Cano I. “El legado cultural de Palacio Rudas“.
  • 3. Hans Otto Ungar. “Dictamen pericial sobre la biblioteca del doctor Alfonso Palacio Rudas“ en Alfonso Palacio Rudas visto por sus contemporáneos (Bogotá: Thomas Greg & Sons de Colombia, 2002), 67.
  • 4. Guillermo Cano I. “La cofradía sin quórum“ en Alfonso Palacio Rudas visto por sus contemporáneos (Bogotá: Thomas Greg & Sons de Colombia, 2002), 65.
Ir al sitio web:
Asociación Cultural Ricardo Gómez Campuzano