Notas de prensa

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La Lechuga

La Lechuga va al Prado

El Museo del Prado, dentro de su programa “Obra invitada”, exhibirá en España la custodia de la Iglesia San Ignacio de Bogotá, conocida como ‘La Lechuga’ por el verde de sus esmeraldas, la cual hace parte de la Colección de Arte del Banco de la República. Su exhibición marcará la presencia de Colombia como invitado especial de ARCO 2015.

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'La lechuga' que viajó de Colombia a Madrid en primera clase

La custodia, tasada en más de dos millones de dólares, se expone en el Museo del Prado.

Casi 1.500 esmeraldas y unas 200 piedras preciosas adicionales engarzadas en ocho kilos de oro finamente trabajado: conocida popularmente como 'La lechuga', la custodia de la iglesia de San Ignacio de Bogotá salió por primera vez de Colombia entre fuertes medidas de seguridad para ser expuesta en Madrid.

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, en visita de Estado a España, y el jefe del ejecutivo español, Mariano Rajoy, fueron los encargados de inaugurar este martes la exhibición de este tesoro del arte barroco en el Museo del Prado en Madrid.

Leer la nota completa, publicada en el periódico El Tiempo, el pasado 3 de marzo de 2015

"La custodia de las 1400 esmeraldas llega a Madrid"

Empezaba el año 1700 y Joseph Galaz estaba a punto de tomar un barco y padecer tres meses flotando con ratas, ladrones y escorbuto, con tal de no sentir el fracaso que lo abrazaba en la Nueva Granada. Había llegado tres años antes de que se acabara el siglo y tenía que conformarse con arreglar alfeizares, cabezas de santos rotas, o cruces astilladas. Su sueño de ofrecerle algo al Señor realmente auténtico, majestuoso, sublime, se deshacía con los días. Las grandes obras de arte religioso parecían hacerse en Quito, en Nueva España o Nueva Castilla. No en Santa Fe.

Desalentado alistaba su bastimento cuando un encargo de la Compañía de Jesús le dio la señal de que viajar a América no había sido en vano. Los jesuitas le ofrecieron 1.100 pesos de entonces, el equivalente a trescientos millones de ahora, más la alimentación de los tres orfebres que lo acompañarían en la obra, con tal de hacer la custodia más sublime que estas tierras hubieran visto.

Leer la nota completa, publicada en el periódico El Tiempo, el pasado 22 de febrero de 2015