Te invitamos a hacer parte, en algún momento del día, de esta inolvidable experiencia de diversidad y convivencia alrededor de diseños de la exposición temporal La sociedad y el tiempo maya y del arte en arena de los monjes tibetanos. Los mandalas de arena son creados para traer paz y armonía al mundo. Cuando el mandala es terminado debe destruirse como símbolo de la impermanencia de las cosas y para promover el desapego al mundo material. Este ritual incluye espacios de meditación y de paciente y coordinado trabajo en equipo para lograr diseños de gran perfección y belleza. El instante de la creación, el trabajo en equipo, la experiencia del proceso artístico y la satisfacción de hacer parte de un logro que quedará en la memoria de todos… y se disipará con el viento. Con un granito de arena y tu creatividad, sumada a la de los visitantes del mundo entero que ese día estén en el Museo, surgirán obras fugaces y recuerdos eternos.