Imagen Regional 8 - Cartagena, Montería, San Andrés y Sincelejo

Artistas: Alejandro Frieri Gilchrist, Ana Cecilia Yances Guerra, Carson Hudgson Martínez, Colectivo Aguafuerte (Irma Pinzón, Olga Gómez, Luis Ghisays, Katty Coronado), Colectivo B2 (Tania Rosa Blanco Taboada, Ramiro Blanco Redondo), Colectivo Mandioca (Esteban Arrieta, José Manuel Palacio), Edinson Enrique Vanegas Zúñiga, Hernán Darío Sáenz Torres, Irma Cecilia Pinzón Peñata, José Humberto Talero Vargas, José Olano Scarpetta, Karol Salazar Tejada, Manuel Enrique Castro Herrera, Manuel José Páez Jiménez, María Antonia Méndez Mercado, Mario Zabaleta, Olga Gómez Angulo, Roberto Alonso Mercado Emilliani, Saia María Vergara Jaime

Curaduría: Cristo Hoyos. Esta exposición se realizó en Montería.  

En la subregión del Caribe colombiano, que conforman los departamentos de Bolívar, Córdoba, San Andrés y Sucre, no hay grandes centros urbanos, pero sus capitales tienen un papel preponderante frente al resto de las poblaciones que pertenecen a esas jurisdicciones administrativas.

El concepto de lo que se considera urbano o cosmopolita en estos tiempos tampoco alcanza a ocultar algunas características rurales que subyacen en la cultura y que fluyen en muchas de sus variadas expresiones. Casi todos los artistas seleccionados en las sedes de Cartagena y Montería nacieron y se formaron en esas ciudades, mientras que los pocos artistas de las sedes de San Andrés y Sincelejo, incluidos en la selección, proceden de otras partes del país.

Al acercarnos a los contenidos y a las características de las obras de estos artistas, resulta evidente que todos, con muy pocas excepciones, parten de referentes y sentires propios de sus condiciones, circunstancias y contextos: mediterráneos, ribereños o insulares. Es posible que en ello radique su fortaleza y sus particularidades. A partir del uso de diferentes técnicas, equipos y tecnologías, Hernán Sáez, “Chando” Yances, Manuel Castro, el Colectivo B2 (integrado por Tania y Ramiro Blanco) y el Colectivo Aguafuerte (integrado por Olga Gómez, Luis Ghisays, Irma Pinzón y Katty Coronado) expresan su criterio frente a las transformaciones culturales de sus territorios a medida que los mismos se insertan en las problemáticas nacionales y los choques producto de las confrontaciones que han desestabilizado tanto sus estructuras urbanas como rurales, ecológicas, políticas y sociales.

Por su parte, y de manera individual, Olga Gómez, Saia Vergara y Manuel Páez “Bocese” registran, mediante fotografías, planos, mapas, videos y fuentes sonoras, las mutaciones urbanas, que de manera anárquica y sin control, se han suscitado en los perfiles citadinos y en los espacios públicos con las consiguientes saturación, contaminación, polución, transformación de las arquitecturas tradicionales e incluso extinción de lenguas y dialectos. Cercanas a estas mismas preocupaciones, las artistas María Méndez e Irma Pinzón concentran su interés en la problemática femenina, el género y el rol desde lo cotidiano, doméstico y gastronómico mediante representaciones pictóricas, collage, impresiones y manejo digital.

Desde perspectivas globalizadas y más cercanas a las concepciones propias de un pop-art criollo, Alejandro Frieri, Karol Salazar, Mario Zabaleta, José Talero y Edison Vanegas se apropian de diseños populares posicionados como productos básicos de las economías de mercado (mobiliario, juegos de Lego e incluso “postales” turísticas) para convertirlos en piezas con fuerte carga lúdica o sarcástica construidas con metales, materiales sintéticos, pigmentos industriales, colores pastel, planos de uso publicitario o mercancías comestibles y efímeras. Sin embargo, las instalaciones de José Olano y del Colectivo Mandioca (integrado por José Palacio y Esteban Arrieta) parecieran recordarnos que el soporte de ese capitalismo neoliberal puede ser más frágil e inestable de lo que parece con propuestas en las que la inminencia del accidente y el desastre y lo deleznable de los materiales (como el vidrio y la torta de casabe) riñen con la ponderada solidez monetaria. El grupo se cierra con los veteranos Alonso Mercado y el raizal Carson Hudgson que, desde las técnicas formales y clásicas del dibujo y la pintura, alcanzan un alto nivel estético y poético que desarrollan, a manera de resistencias, con materiales precarios y en espacios periféricos como El Retiro de los Indios y San Luis.

Cierta libertad y frescura en los procesos creativos y una dosis de insolencia en las obras, que se distancian de la estética que circula y se pondera en la actualidad, pueden convertir estas propuestas regionales en una fuente para revisar y proyectar futuras expresiones más allá de las apariencias superficiales que se ajustan a las exigencias de la moda, el estilo o el mercado.

La participación de cada uno de los artistas

   
Colectivo B12
Inmolados, 2014
Fotografía
180 x 120 cm. 
“Chando” Yances
Confesión, 2014
Estructura metálica, cepa de plátano, iraca,
enea y otros
280 x 135 cm. 

Colectivo B2
Tania Blanco Taboada (El Carmen de Bolívar, 1976) y 
Ramiro Blanco Redondo (El Carmen de Bolívar, 1950)

La obra Inmolados explora la iconografía religiosa en las imágenes de San Sebastián y La Piedad. El martirio y el placer, el dolor y el erotismo entran en relación con las prácticas taurinas o de corraleja en las que toreros y garrocheros exponen sus vidas armados de “valentía” y, a manera de rito, se inmolan con el fin de producir un espectáculo con un alto nivel de violencia bajo el escudo de una fiesta tradicional y patrimonial. Esta obra es el registro fotográfico de un performance realizado para la cámara.

Ana Cecilia “Chando” Yances Guerra (Montería, 1959)

La obra Confesión se realizó como un trabajo colectivo en uno de los centros artesanales del Caribe colombiano. La artista articuló técnicas de la tejeduría tradicional con la manipulación libre de fibras naturales sin un diseño preconcebido y dio rienda suelta a la oralidad espontánea pues las artesanas hablaron sobre el dolor de sus vivencias. Este objeto, confeccionado a varias manos en cepa de plátano, enea, iraca y varillas de hierro, es un testimonio que mezcla la memoria, el pensamiento y las manualidades finas.

     
José Humberto Talero Vargas
Meridiano 82, 2012
Acrílico sobre lienzo
65 x 80 cm.

José Humberto Talero Vargas (Bogotá, 1950)

En sus obras Meridiano 82, Dominó y Peine amarillo, el artista refleja la vida cotidiana en la isla de San Andrés, la vida en el mar y las actividades propias de esta región insular. Todas las escenas se centran en la pesca, el ocio, los juegos de azar y los peinados. La perspectiva cenital enfatiza la distancia del autor con respecto a la cultura local dada su condición de inmigrante en la isla. El colorido y las imágenes contrastan con los avatares y complejidades de la realidad que no es tan paradisíaca como se afirma.

   

Carson Hudgson
Sin título, 2010
Acrílico sobre lienzo
120 x 160 cm.

Carson Hudgson Martínez (San Andrés, 1951)

Las pinturas sin título parecen realizadas con materiales precarios sobre telas y bastidores rudimentarios que remiten de inmediato al artista venezolano Armando Reverón. El isleño colombiano se apropia también de su propio ámbito-taller para configurar sus pinturas a partir de bodegones de recipientes, conchas, frutos y objetos decorativos creados por él mismo. La diferencia, sin embargo, está en el color, en unas cenefas repetidas en casi toda su producción y en la marcada separación de los espacios.


Manuel Páez “Bocese”
Sin título, 2013
Pinturas, video y fuente sonora
Dimensiones variables

Manuel Páez “Bocese” (Bogotá, 1974)

Esta pieza es una fusión de técnicas múltiples de pintura aplicadas sobre las maderas de las casas típicas isleñas demolidas acompañadas de proyecciones y fuentes sonoras. Plasma la ilusión de preservar una arquitectura ancestral y una lengua que están en extinción como consecuencia de la superpoblación producto de la migración descontrolada y de la falta de planeación urbana, ambiental y cultural.

 

Colectivo Mandioca
Sin título, 2014
Hojuelas de casabe, tintura de café y acronal
20 cm. de diámetro

Colectivo Mandioca
Esteban de Levi Arrieta Guardela (Cartagena, 1979) y 
José Manuel Palacio (Itaguí, 1949)

La obra Sin título, del Colectivo Mandioca, establece una relación icónica entre los valores monetarios, culturales e históricos. Supone una ironía utilizar la fragilidad del casabe o pan de América, con más de treinta siglos de existencia, como soporte de monedas inexistentes que contrastan con la supuesta solidez de la economía en un mundo globalizado. La acción de acuñar monedas in situ, mediante sellos rústicos con tintura de café, devalúa los conceptos de consumo, desarrollo, comercio y mercado.

   
Olga Gómez
Procesos, 2014
Instalación sobre planos y cartografías
con objetos varios
Dimensiones variables
Irma Pinzón Peñata
Lo doméstico no quita lo valiente, 2014
Óleo sobre tela
Dimensiones variables

Olga Gómez (Montería, 1944)

Modus vivendi ilustra cartográficamente cómo ha sido el crecimiento y la transformación de Montería desde 1929. El primer plano muestra las 140 familias residentes en la ciudad por entonces y describe la actividad económica y social de la época. En el plano actual aparecen los nuevos barrios residenciales alejados del centro y los inmensos asentamientos periféricos de desplazados y marginales con altos niveles de pobreza y en los cuales la subsistencia diaria depende de una moto-taxi (35.000 vehículos circulantes según las estadísticas). Gracias al uso de réplicas de ese vehículo de transporte, que saturan el plano, la obra enfatiza en el hormiguero desordenado, anárquico e inseguro del diario vivir.

Irma Pinzón Peñata (Montería, 1968)

El políptico Lo doméstico no quita lo valiente asume una postura clara frente a lo femenino y a los roles de género al utilizar técnicas pictóricas realistas para representar los elementos de aseo doméstico adornados con accesorios propios de la vanidad femenina. Esta obra critica sutilmente, y con cierto humor, los estereotipos de la mujer en el mundo actual.


Colectivo Agua Fuerte
Do Wabura Dai Bia Ozhirada (Adiós río que
tanto bien nos hiciste)
, 2012
Instalación (jaulas y depósitos con
objetos varios)
Dimensiones variables

Colectivo Agua Fuerte
Olga Gómez Angulo (Montería, 1945), José Luís Ghisays Chadid (Sincelejo, 1941), Katy Rocy Coronado Martínez (Montería, 1967), Irma Cecilia Pinzón Peñata (Montería, 1968)

La instalación Do Wabura Dai Bia Ozhirada (Adiós río que tanto bien nos hiciste) es un inventario visual de los frutos y bondades del río Sinú que, a pesar de su importancia histórica y cultural como origen de una civilización, sufre un gran deterioro, que afecta cada vez más las condiciones de los pueblos ribereños y su cultura, debido a las intervenciones desafortunadas en pro del desarrollo concebido erróneamente.

En esta instalación los bloques y recipientes traslúcidos se ordenan libremente como equipajes extraviados de la misma manera en la que los pobladores de la región deambulan por los andenes de pueblos y ciudades, terminales y estaciones o autopistas de la civilización.

   
   

Hernán Sáez
Tauromaquia, 2012
Vinilo sobre hueso
34 x 52 cm.

Hernán Sáez (Montería, 1981)

Este artista aplica pigmentos sobre maderas, pieles y huesos con el fin de lograr estampas finas y detalladas de su entorno rural, una cultura que ve en la presencia de ciertas aves y sus cantos presagios de tragedias y penas. En su serie Aves de mal agüero utilizó como soporte telas estampadas en blanco y negro propias del luto y el duelo y en su obra Tauromaquia expresó su rechazo a este espectáculo público cargado de violencia que es visto como arte por muchos aficionados.

   
   

Alonso Mercado Emiliani
Cartel-mosaico de las series Pasteles
funerarios, Follaje, En la frontera de lo
irracional, Danza de las mutaciones y
Colisiones
, 1985 - 2014
Dibujo sobre papel –cuadernos de artista–
Dimensiones variables 

Alonso Mercado Emiliani (Cereté, 1957)

Su mundo creativo, inmerso en un ambiente orgánico y silvestre, es abstracto, inquietante y algunas veces grotesco: una lucha diaria hecha de palabras y grafismos, libre y sin convenciones. Su lenguaje es violento y precario a la vez y está cargado de elementos que dan vida a la imagen de su propio mundo concebido como la única patria posible sin ataduras ni patrones sociales. Su obra, limitada en recursos y casi humilde, es expresiva y está cargada de furia.

   
   

Manuel Castro
Éver Cordero, 2014
Instalación con objetos domésticos y
texto de Víctor Negrete
Dimensiones variables

Manuel Castro (Montería, 1955)

La obra Ever Cordero surge de un texto escrito por el historiador Víctor Negrete titulado de la misma manera. La obra tiene una estructura compleja: por un lado, el cronista del texto se apropia de la voz de un líder campesino asesinado para manifestar las realidades de un contexto específico y, por otro lado, el artista se apropia de ese sentir del texto para crear una obra con personalidad tácita mediante el uso de una prenda cotidiana que es parte del arquetipo de la sociedad campesina.

   

María Méndez
Transiciones/Arroz blanco, 2013
Collage e impresión digital
28 x 42 cm.

María Méndez (Cartagena, 1990)

Transiciones (o arroz blanco) es un proyecto que articula los conceptos de género con las tradiciones culinarias del Caribe colombiano desde el análisis de los cambios en la receta del arroz blanco, que es un alimento indispensable en el menú diario de los hogares del Caribe y cuya receta es trasmitida tradicionalmente de madres a hijas. Sin embargo, este proceso de aprendizaje no es lineal y se da de manera única en cada cocina, en cada casa y en cada mujer. A través del collage, la artista aborda el espacio de la cocina, rubricado históricamente como epicentro de las actividades femeninas y lugar en el que se construyen las identidades de género a partir de las acciones cotidianas, se confrontan los derechos y se ajustan los conceptos de familia y cultura.

   
Edinson Vanegas Zúñiga
Me siento bien, 2010 - 2014
Fibra plástica y hierro
230 x 110 x 60 cm. 

Edinson Vanegas Zúñiga (María La Baja, 1985)

En la obra Me siento bien, la silla es un objeto creado para la comodidad y el confort con un diseño popular que se adapta a la postura del cuerpo. Pero, por otra parte, también es el soporte o el bastidor tridimensional para las tramas de colores abstractas y geométricas hechas con coloridos cordones sintéticos. El artista asume el espacio creativo con placer y cierta euforia en la forma de instalación de las piezas que no se distancian de sus connotaciones populares.

   
José Olano
Concreta inestabilidad, 2010-2013
Instalación con objetos domésticos
Dimensiones variables

José Olano (Cali, 1985)

El trabajo de este artista fue descrito por el curador Jesús Alberto Benítez como una “concreta inestabilidad” pues con sus esculturas e instalaciones o la inestabilidad precaria crea situaciones en donde el desarrollo no puede ser más incierto. La espera y la tensión preceden a una fatalidad que parece inexorable. A partir de formas simples, materiales brutos y nada de sofisticación, el artista introduce, en el espacio de exposición, una poesía de lo efímero y lo real. Así, su trabajo se convierte, por efecto del azar, en esculturas dinámicas en el espacio-tiempo.


Alejandro Frieri
14 Piezas naranjas, 2014
Corte láser sobre lámina
metálica y pintura electroestática
14 módulos de 65 x 61 cm c/u

Alejandro Frieri (Cartagena, 1975)

El artista enfoca la atención en la experiencia del observador y su actitud y, para la obra 14 Piezas naranjas, diseñó piezas metálicas pintadas con técnicas industriales que estimulan el acercamiento, el juego, el gozo y el deseo táctil para componer y crear. Gracias a los módulos idénticos, que se ensamblan entre sí, la obra contempla el ensayo y la experimentación. En general trastoca los roles e involucra al observador a un nivel más profundo al ubicarlo en la misma posición del artista.

   
Karol Salazar
La rosca, 2013
Alambre de púas, crema
pastelera, confetis y otros
30 x 30 x 15 cm

Karol Salazar (San Andrés, 1985)

“Lo malo de la rosca es no estar en ella…” Este dicho popular es asumido por la artista como la esencia de una idiosincrasia construida por prácticas antiéticas generalizadas, en el contexto nacional, para el logro prebendas y ganancias, por encima de los méritos que se degradan ante el peso de las relaciones, los intereses, las recomendaciones, las “palancas” y los contactos. Sin embargo, los materiales con que se construye la obra (alambre de púas, crema pastelera, grageas y elementos de repostería) parecen producir emociones tales como deseo, atracción, tentación…


Mario Zabaleta
Mitos cotidianos, 2013
Ensamblaje
60 x 180 cm

Mario Zabaleta (Cartagena, 1962)

En estas piezas de ensamblaje, los elementos utilizados sugieren atmósferas de tranquilidad pues parecen encerrados en espacios imperturbables al mejor estilo de las pinturas misteriosas y espirituales de Zurbarán, donde el color complementa al lenguaje simbólico y enfrenta las realidades vívidas, en blanco y negro, contra los sueños coloridos a los que nos aferramos para evadir la angustia y el tedio. Se trata de metáforas a la comodidad que también nos recuerdan momentos de dolor.


Saia Vergara
Se busca y se rebusca, 2013
Fotografía digital sobre lienzo
50 x 70 cm. c/u

Saia Vergara (Bogotá, 1978)

Se re-busca es una serie de 29 fotografías que nos confronta con el uso que vendedores y transeúntes hacen del espacio público urbano. La obra pone en cuestión el término “informal” con que se etiqueta a ciertos oficios milenarios en constante reinvención y también a las nuevas formas de subsistencia callejera. En esos escenarios la obra privilegia a los vendedores y calanchines, cada vez más amenazados y perseguidos por las autoridades que desconocen su rol en la construcción de la ciudad, la historia, la cultura y sus múltiples identidades.