Acerca de la Fundación Augusto y León Ferrari Arte y Acervo

Si tuviéramos que contar en pocas líneas, la vida y obra de León Ferrari, pues no podríamos.

Las Líneas continúan dibujándose, a través de la obra artística, provocando, transformando, pensando.
La línea como Unidad, infinita, sin principio ni final. Abierta. Como silueta en las cerámicas, estructura en sus esculturas, recortes en sus collages, espontánea en sus abstractos y guía en sus planos.
La línea como palabras dibujadas.

La obra de León ha logrado descifrar y descondicionar, demostrando que la transformación es posible, en el momento en el que uno, al “darse cuenta”, es libre de sentir, crear y expresar. Rehabilita la posibilidad de reflexionar paradigmas sobre la creatividad, la religión, la sexualidad, la política y otros. Sobre acontecimientos que generaron o generan, traumas humanos, trabas, consecuencias. Hace de espejo de la sociedad y su sombra. Nos revela la elección de tomar conciencia y responsabilizarnos.

Trabaja el símbolo, logrando así que los significados sean muchos, variados, abiertos, dinámicos. Su obra permanece viva, girando como un vórtice de energía, irradiando información y frecuencias, resonando. Su obra es un idioma, logrando ser entendido por cualquier persona de cualquier país, unificando al mundo, sintetizando.

El Arte crea Realidad.

Puede revelar esa trama de códigos, símbolos, paradigmas y creencias profundas que parece externo a nosotros, pero que forma parte del cuerpo, de los pensamientos y las emociones. Nos lleva a relacionarnos de una determinada manera, de comunicarnos, de accionar, de estar en el mundo corporizando.

En otro tiempo, este rol podría haberlo jugado la ciencia, oponiendo y estableciendo su propio discurso de lo real.

León crea en el momento presente, y se va del tiempo. Es atemporal.
Es actual. Esta aquí y ahora y tiene 90 años.

Un León vive adentro de cada uno.
Para “la permanencia de lo impermanente” de Ferrari, su Familia creó junto a León y Alicia , su mujer, una Fundación que integra también la obra de su padre Augusto Ferrari, arquitecto, pintor y fotógrafo. Que de la familia surja esta intención, regenera la fuerza de acción de ambos artistas. Una familia unida vivencia la misma información que sigue circulando a través de generaciones y que trasciende las obras, mantiene viva las ideas y el potencial para los proyectos que propone la Fundación.

La intención de la Fundación es idear y promover actividades amplificando la experiencia del arte en todas sus expresiones y ámbitos creativos tales como la ecología, el reciclaje, las nuevas tecnologías y la meditación, entre otros.
Formamos parte de una Red de interacción para el desarrollo de grupos que divergen en origen y convergen en la acción. Entre artistas de distintos países, disciplinas, oficios, culturas, ámbitos, hábitos, que provienen de diferentes realidades y experiencias.
La Fundación funciona también como archivo para la consulta de toda la documentación que respalda el recorrido de ambos artistas, y que comprende fotografías, planos, proyectos, catálogos, libros, imágenes digitales, videos, cartas, artículos periodísticos, entrevistas, etc. Material disponible para infinitas miradas y síntesis.
El “León” crea un espacio-tiempo que reactualiza el poder del arte no como producto final ni arte individual, sino como una forma de vida, como arte humano.


La Fundación