Gitana con pandereta

Jean Baptiste - Camille Corot
Gitana con pandereta
1862
Óleo sobre lienzo
59 x 38 cm.


Paisaje de L'Ile de France

Pierre – Auguste Renoir
Paisaje de L'Ile de France
1883
Óleo sobre lienzo
54 x 65 cm.


El disco rojo persiguiendo a la alondra

Joan Miró
El disco rojo persiguiendo a la alondra
1953
Óleo sobre lienzo
129 x 96 cm.


El disco rojo persiguiendo a la alondra

Pablo Picasso
Hombre sentado con pipa
1969
Óleo sobre lienzo
160 x 130 cm.


Singe (Salvage Series)

Robert Rauschenberg
Singe (Salvage Series)
1984
Acrílico sobre lino
213 x 86 cm.


Monalisa

Fernando Botero
Monalisa
1977
Óleo sobre lienzo
183 x 166 cm


Una familia

Fernando Botero
Una familia
1989
Óleo sobre lienzo
241 x 195 cm.


La más bella

Max Ernst
La más bella
1967 - 1997
Bronce 3/7
183 x 33 x 40 cm.

Área de estudio:
Artes Visuales

I. INTRODUCCIÓN

En una obra de arte vibra la vida; una pintura o una escultura es como una canción que nos musita al oído los temas más bellos y variados. Como una composición que tiene ritmo y movimiento, y combina formas, tonos y colores diferentes de maneras dulces y armoniosas, con un orden propio. Como una melodía para nuestro regocijo. Pero lo más maravilloso que nos ofrece es que despierta en nosotros sentimientos conmovedores, recuerdos, amores, tristezas, anhelos y esperanzas. A veces nos hace reír y a veces llorar. Las artes son una gran compañía, traen alegría y paz. Además, nuestra alma de artista puede florecer en cualquier momento colmada de colores y sonidos cálidos, suaves, claros, vibrantes… de armonía y poesía, de danzas, de historias, de felicidad, para expresar nuestro más genuino sentir a la gente que amamos y a quienes nos acompañan. Con la música que hacemos los pueblos del mundo, vamos tejiendo nuestra identidad cultural.

La Maleta llega al colegio como una cajita de música que nos invita a descubrir una sinfonía por explorar; trae consigo un conjunto armónico de hermosas obras como si fueran voces e instrumentos vestidos de fiesta para llevarnos a un gran viaje: el de la contemplación, los sueños, la convivencia y la recreación musical.

• El campo de las artes visuales

- El campo de las artes plásticas y visuales comprende las creaciones visuales y plásticas como son la pintura y la escultura, las varias disciplinas del diseño, incluido el diseño multimedia, la escenografía y las múltiples formas decorativas de la arquitectura. Igualmente son del campo de estas artes actividades varias como la educación, exhibición, debate, análisis de las mismas. Además, su historia y las instituciones que fomentan todo lo anterior.

- Las técnicas que demanda la expresión artística visual como el tejido, el dibujo, la pintura al óleo, al temple, o con acrílico, la acuarela, el grabado, la cerámica, la escultura en madera, piedra, mármol o bronce, la fotografía, el vídeo, el diseño electrónico y demás, son por lo general atractivas para los alumnos, quienes al dominarlas adquieren mayor libertad de expresión y de comunicación.

- Los soportes y materiales que se utilizan en las técnicas de expresión visual y plástica como el propio cuerpo, maderas, papeles, lienzos, objetos encontrados, cinta electromagnética o la Web, etc., grafito, hilos, pigmentos aglutinantes, pegantes, greda, zinc o cobre, bronce, etc. le sirven al artista para explorar y darle cuerpo a sus inquietudes artísticas, concretar sus obras, mostrar los significados que quiere señalar y establecer relaciones con el espectador.

• Como estudiantes de artes visuales y plásticas, ¿qué podemos aprender de las obras que trae a la escuela la Maleta Didáctica del Museo Botero?

Sugerimos en seguida algunos conceptos artísticos e históricos alrededor de los cuales se podrían abordar estas obras.

- La figura humana. En todas las culturas, desde las épocas más antiguas, los seres se han representado a sí mismos a través del arte y han expresado en la figura humana su cosmovisión y creencias, su sentido de la belleza, sus deseos, alegrías, fantasmas y angustias. Mediante las artes se han apropiado de su cuerpo sacralizándolo, idealizándolo, venerándolo, aceptando su condición temporal, enalteciendo su espíritu o exorcizándolo. Los artistas de todos los tiempos se han servido de distintos materiales y técnicas para representar la figura humana, según el lugar y la visión de mundo de la comunidad a la que pertenecen. En unas culturas, más que en otras, interviene la concepción personal del artista en la creación artística, así, por ejemplo, sucede en la cultura occidental.

Al entrar en el dominio de la representación humana se participa el sentimiento de la propia existencia para ser reconocida, se afina la percepción de uno mismo y de los otros.

Detengámonos en una pintura de figura humana que nos presenta la Maleta Didáctica del Museo Botero:

- “Hombre sentado con pipa” de Pablo Picasso. Un hombre solo, sentado en una butaca, con cabellos y barba desordenados, que tal vez usa blue jeans, sostiene en vilo una pipa antes de volverla a aspirar. Está de frente, y aunque con los ojos bien abiertos, no se fija en nada, mira hacia adentro estático y preocupado, mientras bota el humo por la boca. El tronco vertical de su cuerpo se sostiene en equilibrio sobre el asiento y como en una balanza suspende las extremidades a los lados. La figura comprende varias tensiones en triángulo cuyo vértice más alto está en el entrecejo, como, por ejemplo, una que remata en las puntas de cada uno de los zapatos. U otra cuyos extremos están en los dedos de su mano izquierda al tocar el zapato, y en el ‘hogar’ de la pipa. Sujeto a la preocupación que lo subyuga este hombre escasamente se apoya en el asiento, parece liviano y casi volátil. Cualquier movimiento leve lo haría caer o entrar en contacto con la realidad exterior. Una luz que toca a la figura por la izquierda resalta gran parte del rostro, de las manos y de otros puntos del cuadro; hace etéreo y liviano el azul celeste de los pantalones; y resalta el brillo del verde pasto vivo, alrededor del brazo izquierdo. Una mancha café oscura sobre el pecho decide su equilibrio y lo ancla a la tierra. Esta obra de trazos y fragmentos dinámicos que se muestran libres e independientes, transmite su significado mediante un manejo extraordinario del lenguaje del arte, sintético y expresivo: una visión interior paralizante. Picasso expresó varias veces su resentimiento con tantas personas que aunque tienen ojos sanos, no los usan plenamente, no contemplan el mundo para verlo con agudeza de sentido, con los ojos de la mente, “más allá”. Además, exaltó en varias de sus obras el mundo interior de los ciegos.

Este cuadro pareciera construido haciendo alusión directa al pensamiento de Kandinsky cuando, en el tan divulgado librito: De lo espiritual en el arte, escribe sobre el triángulo que representa el movimiento espiritual: en el vértice más alto se encuentra el artista solitario, con una aguda visión que lo hace comprender cosas que otros no ven; el triángulo que se mueve hacia arriba “con fuerza indómita”, con un “sentir íntimo” de la época en que se vive. Al Hombre sentado con pipa lo pintó Picasso mientras sucedían cosas sorprendentes en el mundo como la revolución juvenil de mayo en París, el asesinato de Martin Luther King y el de Robert Kennedy ese mismo año. Las voces de pueblos de África reclamando independencia, la conquista del espacio, la televisión, la guerra fría, la pastilla anticonceptiva…

En 1969, a sus 88 años Picasso hizo esta pintura. Fueron testimonio de su madurez artística y de la vitalidad que aún tenía dos grandes exposiciones que realizó en Barcelona, una de las cuales fue sobre las Meninas de Velásquez, ¡con más de cien obras!

- El retrato y autorretrato. Se le llama retrato a una representación descriptiva o simbólica de la figura de una persona, especialmente de su rostro, por lo general tomado directamente en vida de esta persona, o a partir de fotografías, o de la memoria que se guarde de ella. A través de la historia de la humanidad hacer el retrato de personajes o de gentes del común, ha sido atractivo para los artistas y no ha cambiado en su esencia. La invención de la fotografía ha abierto una nueva vía de expresión y representación, que enriquece tanto la visión del artista como la del ciudadano común. Un retrato es un testimonio histórico, no solo del personaje retratado sino del mundo en el que vive.

En el Museo Botero podemos apreciar varios retratos, realizados por artistas modernos y contemporáneos de diferentes países, con distintos materiales y técnicas. Entre éstos, el óleo de August Renoir de 1914, de la actriz Vera Sergine Renoir; o el Estudio para el retrato de la señora de Wittengenstein, realizado a lápiz por Gustav Klimt en 1905; el de Retrato de Madame La Fontaine de 1923, hecho en temple sobre lienzo por Eduard Vuillard; el dibujo en óleo sobre tela ‘Carolina sobre fondo blanco’, esbozado por Alberto Giacometti en 1961.

También en el Museo se encuentra un autorretrato de Botero de 1990 El estudio. Así mismo, son suyos: un Retrato de Velásquez, óleo de 1997, una aguada sobre papel de Pedrito, su hijo, un retrato de su madre de 1990, a lápiz y tiza sobre papel, y otros más de distintos personajes.

Un retrato que podemos admirar en la Maleta Didáctica es el de la Monalisa visto a través de los ojos de Fernando Botero, 500 años después de que fuera hecho por Leonardo Da Vinci en Florencia, Italia. Esta mujer niña a punto de reír, amable y fresca como fruta madura, extiende su mirada en el espacio atrapando al espectador. Está bañada por una luz tropical de la mañana con tonalidades verdes y tierras. Sutilísimas luces y sombras invitan a disfrutar su fresca redondez. Contrastan con éste tratamiento del cuerpo, sus brazos como de trapo, que se juntan al apoyar una mano sobre la otra (con una luz ya no tan sutil y sensual), rodeando suavemente su cuerpo, que se muestra de tres cuartos. Detrás de su figura hay un paisaje diagonal distante, algo más alto a la izquierda como lo trazó también Da Vinci, pero éste es de curvas suaves, con nubes, valles, montañas y un volcán. La figura de Monalisa se construye sobre una cruz con el eje inclinado a la derecha, y la dirección que toma el humo del volcán, ridículamente pequeño al fondo, templa hacia atrás la composición de este cuadro. Tanto la Monalisa de Botero como la de Leonardo expresan, de manera magistral, estados del espíritu, aunque muy diferentes. Estos dos retratos se pueden contrastar desde muchos ángulos, he aquí uno: si de la Monalisade Leonardo se puede decir que su rostro invita a encontrarse con un espíritu meditativo, soñador y reservado, y que sus manos sensuales podrían acariciar en cualquier momento, diríamos que la de Botero muestra una ambigüedad distinta: su rostro y cuerpo son próximos y sus pensamientos casi manifiestos, mientras sus manos y brazos no tendrían la vitalidad para acariciar y abrazar lo cual se esperaría de esta espontánea y pícara niña.

Ante esta obra tendríamos que investigar la concepción de la mujer como individuo en la época de Leonardo, y la de la joven hoy, en nuestro medio.

Otro tipo de retrato. También se ha considerado dentro de la categoría de retrato la expresión de una idea que resuma características en común de un grupo de personas. El siguiente es un ejemplo de este tipo de retrato que nos ofrece la Maleta Didáctica:

Gitana con pandereta de Jean-Baptiste-Camille Corot es el retrato de una gitana sin nombre propio. En un primer plano, una mujer de pie con el cuerpo de perfil, joven, morena, hace una parada en el camino del bosque y voltea la cabeza levemente hacia el exterior del cuadro para mirar a quienquiera que la contemple de manera seria, fija, penetrante, desde arriba. Este personaje con atuendo sencillo y cabello recogido, que se aquieta al doblar una pierna para poner el pie sobre una ruina, y que reafirma su posición al sostener suavemente una pandereta sobre la rodilla doblada, representa al grupo nómada, minoritario y aislado que fueron los gitanos. Con esta gitana que lleva puesto el color rojo de los reyes y el café de la tierra, iluminados por la luz tamizada del bosque natural, Corot nos enseña una verdad del momento: los artistas en Francia salen del estudio para representar directamente la naturaleza, y se unen espiritualmente a la nueva concepción de pueblo, ligada a la de libertad y a la de arte.

El paisaje y el bodegón son otras categorías de la tradición artística de Occidente, la colección del Museo Botero presenta una gran variedad de éstas. Miremos con cuidado las siguientes pinturas de Botero, la una reproducida en la Maleta Didáctica, la otra está representada por la Maleta misma: Una familia y Pera.

II. DIÁLOGOS CON EL ARTE

Invitamos a maestros y estudiantes a generar un diálogo a partir de las obras que trae al colegio la Maleta Didáctica del Museo Botero. Se proponen a continuación dos ejercicios que se plantean, o bien como actividad aislada que puede durar una o varias sesiones, o como didáctica que hace parte de un proyecto de aula.

A. Ejemplo 1. Un cuerpo de retazos de colores. Taller de collage

Ejercicio para desarrollar con estudiantes de preescolar y 1º2.

1. TEMAS DE EXPLORACIÓN A PARTIR DE LA MUESTRA:

- El retrato de mi amigo o de mi amiga en un medio ambiente particular: una forma de expresión artística y de apropiación del esquema corporal.

- Colores, luces, sombras, grafía, collage, espacio, juego y poética surrealista asociada al El disco rojo persiguiendo una alondra, de Joan Miró. Este cuadro, inspirado en la representación infantil, y quizás en imágenes oníricas, de formas suaves y en su mayoría curvilíneas, juega con la anatomía del cuerpo libremente y con humor. En éste se inventa una figura humana en la que no se relacionan el color y el objeto representado y se hacen asociaciones libres como ave-ser humano. Formas simples flotan en el espacio con vida propia, dando una atmósfera lúdica, sin preocuparse por la perspectiva o el realismo. No utiliza colores violetas. La combinación de naranjas y azules presenta una gama de tonalidades intermedias, aun en el fondo negro del cuerpo de la figura. Un halo blanco circunda casi todas las formas. Parece que algo divertido sucede al atardecer, en campo abierto.

2. LOGROS ESPERADOS EN LOS ESTUDIANTES

- Contemplan la exposición despertando su imaginación creadora.

- Mediante el juego y la expresión artística, cada alumno afirma su manera personal de expresarse e interioriza con más claridad conceptos asociados a la imagen que tiene del cuerpo humano y de sus rasgos faciales, representando a un compañero o compañera en un medio ambiente particular.

- Experimentan el collage dándoles significados particulares a los materiales utilizados.

- Socializan sus hallazgos, prestan atención a los de los otros, y expresan sus gustos y predilecciones respetando las de los demás.

- Se sensibilizan al lenguaje artístico del Surrealismo al relacionar sus trabajos con la alegría, la libertad asociativa y expresiva, y la riqueza de colorido que propone Miró en El disco rojo persiguiendo a la alondra.

3. RECURSOS NECESARIOS

- Bolsas de cemento abiertas y en lo posible limpias, o periódicos, o pliegos de cartulina, o rollo de papel ‘craft’ u otro papel en pliegos.

- Papeles de empaques de dulces, café, chocolate, pastas u otros, de colores. Retazos.

- Tizas o marcadores y los colores y la manera de usarlos que disponga el maestro.

- Pegante y tijeras. Si es posible aguja roma y lanas.

4. PROCESO PEDAGÓGICO

• Contemplación

En una primera instancia se invita a los estudiantes a observar cuidadosamente las obras de la muestra y a descubrir personajes. Se les pide que comenten cosas sobre éstos con preguntas como las siguientes, que ellos responden como se les ocurra:

Evocación. ¿Conocen a alguien parecido a alguno de los personajes de los cuadros? Es más alto/a, más rubio o rubia, más gordito/a, es más viejito/a, ¿han estado en sitios parecidos?, ¿alguno de los cuadros les recuerda algo especial?

Intuición. ¿Qué pasaría si… la señora (gitana) soltara la risa, si la serpiente del cuadro de Botero pica a la señora, ¿cómo sería esto, qué harían los otros? (pedirles que lo representen) ¿Si la mujer bella de Ernst desplegara unas grandes alas? ¿Si el butaco donde se sienta el hombre fumando pipa se pusiera a bailar? Sigue el maestro con más preguntas que los hacen pensar en movimientos corporales y asociaciones absurdas o posibles, con humor, y los incentiva a ellos a preguntarse cosas así.

Observación y reflexión. Habiendo despertado la curiosidad de los niños, se les invita a observar las figuras y retratos de la muestra con una mirada más técnica, relacionada con el ejercicio que ellos harán luego. Se preguntan cosas como: ¿Cuántos años tendrán los niños del cuadro de Botero?, ¿posarían para que los pintara o lo haría de memoria?, ¿dónde se ubicaría el pintor que hizo la gitana?, ¿qué le pasará al señor que fuma pipa, con cuantos colores está pintado?, ¿cuál de estos cuadros es un collage, por qué?, ¿La Monalisa está en un lugar de tierra caliente o fría?

En esta primera aproximación a la muestra se trata de motivarles inquietudes a los niños, de que aflore su imaginación y disfruten las obras, no de instruirlos.

• Representación simbólica de la experiencia


En una primera sesión. De vuelta al salón, se invita a los niños a:

- Reunirse por parejas. A cada pareja se le entrega el papel, tiza o marcador.

- El maestro los guía para que cada uno dibuje la silueta que forma el cuerpo de su compañero de pie, poniendo los brazos y la cabeza como quieran. Si no hay pared que haga de soporte vertical, los niños se acuestan sobre el papel en el suelo.

- Cada uno completa con líneas los contornos de las distintas partes del cuerpo que silueteó.

- Se les distribuyen luego los otros materiales, y se les invita a completar el retrato, observando las facciones de la cara de su compañero y vistiendo la figura con papeles pegados, telas o los colores que sientan que les sirve para lograr lo que ven en el otro o lo que se imaginan. Se les pide que todavía no pinten el espacio alrededor.

En una segunda sesión. Volviendo sobre las pinturas-collage se les invita a completar lo que les falte del retrato y a hacer el espacio alrededor con el que les contarán a los otros si están en tierra caliente o fría, de noche o de día y demás circunstancias. Estos dibujos se pueden hacer en el piso.

Ejercicio alternativo: si el salón y los medios no se prestan para esta actividad, igualmente por parejas, un niño o niña posa y el otro hace su silueta sobre un papel tamaño carta o el que tengan a la mano; luego procura completar con línea el rostro y las partes del cuerpo, para luego terminarlo con colores y collage de telas y papeles de colores. Se les sugiere pintar el espacio donde se encuentra el personaje retratado, pensando en el clima, la hora del día, el lugar, si está adentro o en un exterior.

• Socialización y complementación del trabajo logrado desde los conocimientos específicos.

Los collage se exponen sobre las paredes del colegio. Cada uno de los niños y niñas se toman un tiempo para mostrar sus trabajos y ver los aportes de compañeros. El maestro comenta cada una de las obras y señala elementos gráficos, pictóricos, narrativos, rítmicos, estructurales… que pueda tener, los que va asociando con elementos contenidos en lo expresado por los estudiantes, por supuesto en el lenguaje sencillo que demanda los estudiantes de esta edad.

• Reflexión sobre los trabajos logrados a la luz de la muestra del Museo Botero.

Es aconsejable hacer este ejercicio por turnos, con grupos de no más de cinco o seis niños.

- El maestro y sus estudiantes vuelven a ver los cuadros, esta vez se van a fijar en el de El disco rojo persiguiendo a la alondra, del pintor catalán Joan Miró. Comentan la impresión que tienen al ver esta obra, cómo pinta el cuerpo humano este pintor, ¿este cuerpo es horizontal, es vertical?, ¿dónde está la cabeza, cómo son los ojos? ¿tiene una pluma en la cabeza? Cuál es el disco rojo, el objeto ‘vivo’ que persigue a la alondra, y la alondra….y las otras cosas, ¿qué serán? , ¿qué colores tiene?, ¿se soñaría estas cosas el pintor Miró?, ¿en qué se parece esta pintura a los cuadros que hicieron los estudiantes?, comentarios libres de cada uno.

Una posible continuación de esta actividad: hacer máscaras. ¿Cómo motivarlos a partir del ejercicio anterior?, ¿cómo de una manera “surrealista”?, ¿con qué materiales…? Esta es una sugerencia para el maestro(a).

• Evaluación

La visita-taller se evalúa en una siguiente sesión, recordando con los estudiantes, paso a paso, lo realizado desde el día en que visitaron por primera vez la muestra. Se va conversando sobre cómo se sintieron, qué les gustó, qué recuerdan, qué se les dificultó, qué quisieran hacer ahora.

El docente puede llevar una bitácora en la que hace seguimiento al desarrollo del control motor de sus estudiantes y del nuevo vocabulario discursivo y visual relativo a las artes y a la imagen corporal, que aparece después de estas actividades artísticas. Se recomienda también que a partir de estas experiencias con el Museo, el docente se plantee un proyecto un poco más complejo para realizar con sus estudiantes.

B. Ejemplo 2. Galería de pensamientos. Collage fotográfico.

Ejercicio para desarrollar con estudiantes de 10° a 11°.

1. TEMAS DE EXPLORACIÓN ALREDEDOR DE LA MUESTRA:3

- Dimensión intrapersonal: confianza en sí mismo y en el azar de su imaginación para expresarse.

- Interacción con la naturaleza: sensibilidad hacia la luz

- Relación interpersonal: las cualidades expresivas de los compañeros.

- Interacción con el contexto artístico y cultural: el collage fotográfico o el fotomontaje en la realización de una obra artística.

El fotomontaje es una imagen compuesta por una amalgama fotográfica, donde unas fotos se funden en otras. Esta técnica, que requiere un procedimiento de laboratorio, se utiliza en la publicidad, la ciencia y las artes. Después de la Primera Guerra Mundial, la adoptó por primera vez en el arte el grupo Dada en Francia, con Jean Arp como uno de sus fundadores. Luego se utilizó como medio de aprendizaje en la Bauhaus en Alemania y en otros centros de diseño. El mismo grupo Dada aplicó además el collage fotográfico, como variante del collage innovado por el Cubismo, que consistió en reunir pedazos de imágenes para lograr una sola imagen significativa. En su juventud Max Ernst de quien la Maleta Didáctica presenta la obra La más bella (1967), también fue pionero en el uso del fotomontaje-collage. Estos jóvenes artistas, afectados profundamente por la guerra, protestaron contra la representación de ‘la belleza’ de la apariencia de los objetos o personas, se burlaron de las ‘bellas artes’, y dejaron que el inconciente aflorara directamente en la manipulación de materiales, para encontrar una nueva estética. Vale señalar que en esa misma década, en Viena, publicaba su trabajo sobre el inconsciente Sigmund Freud, y también allí, por primera vez en la historia, se descubrió el mundo imaginario y la expresión espontánea de los niños, que hoy nos parece tan natural, pero que en ese momento los organismos educativos austriacos prohibieron divulgar por considerar que atentaba contra la verdadera educación. En los años 80 del siglo pasado, el artista norteamericano Robert Ruschenberg retoma el foto collage en su obra, mezcla fotografía y pintura sobre tela, como se puede apreciar en su obra Singe (Series salvajes) que hace parte de la Maleta Didáctica. El foto collage es una técnica que aprecian los jóvenes, pues los invita a una aventura sorprendente que lleva implícito el juego de la ambigüedad y les permite expresar sentimientos y sentidos de manera simbólica y contundente, sin el pincel, y sin que su capacidad de copia o falta de habilidad en el dibujo sea una limitación.

2. LOGROS ESPERADOS EN LOS ESTUDIANTES:

- Identifica sentimientos que le transmiten las obras de la exposición y los asocia libremente a ocurrencias espontáneas.

- Desarrolla mayor sensibilidad y fortalece el criterio propio, cuando hace una obra en foto collage o fotomontaje (Si el colegio tiene laboratorio fotográfico), que muestra un buen manejo de la luz sobre la superficie y capacidad de síntesis simbólica.

- Socializa el procedimiento de su trabajo, sustenta su manera personal de enfocarlo, intercambia ideas sobre el trabajo realizado y se familiariza con el montaje de una exposición.

- Analiza sistemáticamente una de las obras de la muestra; comprende que está mediada no sólo por el deseo del artista de lograr un parecido a algo o a alguien, o de representar un cuerpo en el espacio, sino fundamentalmente por su perceptividad psicológica (en el caso del retrato o de la figura humana), o por una visión interior del artista, que se aprecia en el modo como transmite en la obra ‘el alma’ de la persona que representa, o la idea que comunica y el contexto que le da sentido.

3. RECURSOS NECESARIOS

- Cartón (puede ser reciclado de cajas)

- Papel y lápiz o carboncillo para hacer bocetos

- Fotografías y/o fotocopias de fotografías, y/o imágenes recortadas de publicaciones varias

- Papeles de colores y colores

- Tijeras, pegante

4. PROCESO PEDAGÓGICO

• Contemplación

- Se invita a los estudiantes a hacer un recorrido de la muestra; a contemplar los cuadros y esculturas, deteniéndose en las que los conmuevan; a preguntarse: ¿cuáles obras me llaman la atención?, ¿qué me recuerda ésta o aquella obra?, ¿qué sentimientos me despiertan?; a hacer comentarios entre ellos. Ésta es una motivación al disfrute de las obras, no se trata aquí de enseñarles nada aún.

- Luego, en el salón, con la ayuda de una guía, empieza un juego para descubrir territorios desconocidos en la mente imaginativa de cada uno alrededor de las obras, para encontrar universos disparatados, “parejas dislocadas” como quizás lo hicieran tantas veces los artistas Dadá y surrealistas. Como en un Cadáver exquisito.

Cada estudiante tiene en un papel la guía que está a continuación (dictada o fotocopiada). Cada uno contesta los dos primeros puntos y esconde lo que escribió doblando enrollado el papel, justo debajo de su segunda respuesta. Deja ver los siguientes puntos aún sin contestar. Pasa el papel al vecino. Cada uno completa el punto 2, describe un objeto que recuerda de la obra que le gustó, y de nuevo dobla otra vez la hoja escondiendo su respuesta. Otra vez la pasan al vecino y cada uno escribe ahora una acción que le haya sugerido el cuadro que le gustó y dobla enrollado el papel, escondiendo la respuesta. Se rota de nuevo el papel. Finalmente, cada uno escribe el ambiente que percibió en el cuadro que le gustó.

Ahora cada uno de los estudiantes recupera el papel en el cual escribió, qué cuadro le llamó la atención y el sentimiento que le produjo, lo abre y retoma las ideas que encuentra hilándolas con artículos y preposiciones sin importar lo absurdas o paradójicas que aparezcan. Pueden aparecer cosas como: la obra Singe de Rauchenberg, me produjo el sentimiento de soledad como la de la alondra azul y roja (cuadro de Miró), cuando fumaba pipa (Picasso) en un día de campo, con la luz del sol a medio día (Botero, familia)”. 1- ¿qué obra me llamo más la atención?:

2- ¿qué sentimiento me transmitió?:

------------------------------------------ doble aquí hacia adentro

3- es como…

(Escriba un objeto del cuadro que a usted le llamó la atención, con los adjetivos que necesite. Ejemplo: es como la pipa en la mano estática -cuadro de Picasso)

------------------------------------------- doble aquí hacia adentro

4- cuando…

(Escriba una acción que le sugiera el cuadro que a usted le llamó la atención. Ejemplo: cuando caen las naranjas- cuadro de Botero )

-------------------------------------------- doble aquí hacia adentro

5- en……..

(Describa el medio ambiente que percibió en el cuadro que a usted le llamó la atención, enfatice el tipo de luz que tiene, de dónde proviene, es débil o fuerte, interior, exterior, nocturna o diurna. Ejemplo: en una ciudad solitaria y cruel, con la luz blanca del neón- Rauchenberg).

6. Una vez cada uno recupera el papel donde está ‘su cuadro’ y el sentimiento que le produjo, construye una frase con las ideas que salieron.

(A cada uno le llegan los escritos de otros, así que resulta una idea disparatada y absurda, de esto se trata).

• Representación de la experiencia o transformación simbólica

Cada uno de los estudiantes se imagina una figura inspirado en la idea disparatada que apareció en su papel. Toma un cartón y lápiz o carboncillo y hace un esquema de la idea que se le ocurre. Construye la imagen de esta idea sirviéndose de fotos y/o imágenes que encuentra en revistas y periódicos, colores, papeles y demás cosas que necesite para comunicarla. Hasta sentir que pudo transmitir lo que quería. Debe hacer este ejercicio con total libertad. De una parte, se supone que a esta edad los estudiantes ya tienen bases para lograr lo que se proponen, de otra parte, ellos mismos harán una auto-evaluación al final del ejercicio, teniendo como criterio lo experimentado en todo este proceso alrededor de la muestra del Museo Botero en el colegio.

• Socialización y complementación del trabajo logrado desde los conocimientos específicos

Al finalizar el ejercicio, se hará una exposición montando las obras de manera sencilla de modo que se puedan exhibir sobre una pared o sobre una mesa. Pueden tenerse cartulinas como soporte, sin necesidad de enmarcarlas con vidrio. A cada obra la acompaña su ficha técnica, es decir: un papel perfectamente recortado y limpio, donde dice:

- NOMBRE DEL AUTOR:

- NOMBRE DE LA OBRA

- FECHA DE REALIZACIÓN:

- TÉCNICA APLICADA:

- CIUDAD:

- INSTITUCIÓN:

Se acuerda el tamaño de las fichas técnicas, deben ser todas iguales, también se acuerda el lugar más conveniente en el que se colocará para que el espectador las pueda leer con facilidad, a la derecha o a la izquierda o debajo de la obra… Cada estudiante presenta su obra y para abrir un diálogo con sus compañeros, ante todo les pregunta qué les dice su trabajo, qué perciben, qué les evoca. Luego, a partir de preguntas u observaciones de sus compañeros, explica el procedimiento que realizó, materiales utilizados y muestra cómo trabajó la luz del cuadro realizado. Una vez los estudiantes exponen, el profesor complementa sus exposiciones con sus conocimientos: señala elementos gráficos, pictóricos, narrativos, rítmicos, armónicos, estructurales, simbólicos y demás, que se observen en los cuadros. Cierra este ejercicio con una charla sobre el movimiento Dadá, y el Surrealismo, dándole un contexto cultural al proceso realizado hasta aquí.

• Reflexión del trabajo logrado desde una perspectiva histórica. Proyección cultural

En una sesión. Los estudiantes vuelven sobre las obras de la muestra, ahora con una mirada más compleja. Por grupos de tres estudiantes, a los que les hubiera llamado la atención la misma obra, se les invita a completar el siguiente cuadro, o herramienta de análisis.

AUTOR  
TÍTULO  
Fecha  
Técnica  
Alusión a aspectos de la experiencia: lo percibido, a primera vista, el motivo artístico  
Significado tradicional
(sensaciones, emociones, actitudes, comportamientos, objetos reconocibles, significativos para quien estudia el cuadro)
 
Elementos formales.
- Direcciones de las formas en el espacio.
- Organización de tensiones en el espacio.
- Relaciones forma – fondo.
- Luz y sombra, peso y contrapeso.
- Color.
-Textura
- En todo lo anterior, cómo se aplica la técnica.
 
Significado más profundo:
Valor simbólico
- El tema de la obra cómo es tratado por el mismo autor en otras obras.
- País y momento histórico  en el que se hace la obra.
- Qué pasaba en Colombia en el arte en ese mismo momento.
- Qué pasaba en el contexto social en de la época en la que se hizo la obra.
 


En una siguiente sesión. Se escogen al azar representantes de cuatro grupos, quienes exponen los resultados de su análisis en un panel. Esto, debido a los grupos tan numerosos por salón de clase. Queda a criterio del profesor el que esta actividad se siga haciendo por grupos en forma de panel, en distintas sesiones de trabajo.

• Evaluación

Evaluación normativa. Cada estudiante hace un corto ensayo en el que relacione los resultados del análisis realizado de la obra escogida, con el trabajo que él mismo hizo y expuso en la clase. El criterio para evaluar este ensayo se sustenta en el rigor con el que el alumno retome cada uno de los aspectos del análisis, partiendo de la afirmación que haga de su manera personal de percibir la obra estudiada, pasando por la observación de materiales, técnicas y lenguaje, hasta la investigación histórica que haya hecho sobre la obra estudiada.

Evaluación de proceso y auto-evaluación del maestro. La visita-taller se evalúa solicitándoles a los estudiantes que recojan paso a paso lo realizado: cómo se sintieron, qué aprendieron, qué se les dificultó, qué sugieren para cada uno de los momentos que se vivieron en el taller. A esta evaluación es mejor dedicarle toda una clase posterior a la visita. A partir de esta evaluación, el maestro tiene más elementos para plantear nuevos proyectos en su clase de arte.



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1. RONDEROS, María Elena. 2006. Apartes del texto: Reflexiones sobre la educación artística. Bogotá. Sin publicar.

2. Los tema y logros esperados de este ejercicio se fundamentan en los lineamientos del Ministerio de Educación Nacional para preescolar y los de educación artística. Editorial Magisterio. Bogotá 2000. Éstos tienen en cuenta la etapa esquemática y de maduración física y cognitiva de los niños entre los 6 y los 8 años.

3. Los temas y logros esperados se plantean a la luz de los lineamientos de educación artística nacional para los grados 10º y 11º

III. BIBLIOGRAFÍA SUGERIDA:

• ARNHEIM, Rudolf. Arte y percepción visual: psicología del ojo creador, Madrid, Alianza Editorial 1999. Numero topográfico: 701.15 A75a3.

• DE MICHELI, Mario. Las vanguardias artísticas del siglo XX. Madrid, Alianza editorial. 1999. Número topográfico: 709.04 M42v1.

• EISNER, Elliot W. Educar la visión artística. Barcelona, Ediciones Paidós 1995. Número topográfico: 707 E47e

• ENCICLOPEDIA PRÁCTICA DE FOTOGRAFÍA. COMPAÑÍA KODAK. 1979 España, Editions Grammont, S.A. y Salvat Editores S.A.

• GOMBRICH, Ernst Hans Joseph. La historia del arte, Madrid, Debate, 1997. Número topográfico: 709 G65h2.

• KANDINSKY, W. De lo espiritual en el arte. Barcelona, Barral-Labor. Ediciones de Bolsillo. 1983.

• MARTÍNEZ, Elvira. DELADO, Juan. La afirmación de la expresión en niños de 6 a 8 años. Madrid, Editorial Cincel. 1982. Número topográfico: 152.3845 M17a.

• READ, Herbert. Educación por el arte. Barcelona, Ediciones Paidós, 1986. Número topográfico: 370.1 R31e1.

• RODRÍGUEZ AGUILERA, C. Picasso 85. Barcelona, Editorial Labor. 1972. Número topográfico: 927.5 P42r.



Enlaces en Internet :

• Biblioteca Luis Ángel Arango

• ARTEHISTORIA:Genios de la pintura


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