Juego Zenúes, los señores del agua

Conozca este juego que trata sobre cuidar el agua como lo hizo hace 2000 años una comunidad prehispánica, y que en forma lúdica pone en práctica la lectura activa y comprensiva.


Imagen cortesía del Banco de la República.

 

¿Cómo explicarle a los niños lo que era la vida en una sociedad de hace 2.000 años? ¿Cómo hacerles sentir la solidaridad y el trabajo en equipo que caracterizaron a las sociedades indígenas?

Jugando, asumiendo los roles de los antiguos cacicazgos zenúes que cultivaron ñame, yuca, frutas y maíz, y produjeron ollas de barro o adornos de oro según la especialización de su pueblo. Esto es lo que propone “Zenú, los señores del agua”, el nuevo juego del Museo del Oro.

¿Por qué un juego sobre los zenúes?


A pesar de vivir en territorios que se inundaban todos los años por las crecientes de los ríos Sinú, Cauca y San Jorge, los indígenas zenúes de hace dos mil años crearon en las llanuras del Caribe colombiano una sociedad y una tecnología que fueron exitosas, y por mil años tuvieron abundancia de comidas y recursos. El dato es sorprendente si se considera que la actual sociedad colombiana tiene poco más de 200 años de existencia y que con las novedades tecnológicas, que cambian el clima, no se sabe qué productos se podrán cultivar en 50 años. “Buscamos que esto se conozca y nos lleve a una reflexión sobre la forma de construir sociedad, en convivencia”, comenta Flor Alba Garzón, educadora del Museo del Oro.

¿Cómo se juega Zenúes, señores del agua?

“Hoy es un día especial” dice la profe mientras extiende en el piso del salón dos
enormes tableros de juego. De un colorido maletín saca dos collares con figuras doradas en forma de hombre-langosta que le muestra a sus estudiantes: “Necesito dos caciques o cacicas que usen estos adornos “de oro” y que coordinen en cada tablero cinco grupos de cuatro alumnos, porque hoy vamos a navegar en canoas y a hacer trueque como los antiguos indígenas zenúes”.

Alrededor de cada tablero de piso se organizan los estudiantes en poblados de nombres llamativos como Finzenú, el pueblo de los orfebres; Zenufana, los mineros de oro, o Mexión, los tejedores de hamacas y sombreros. Al centro hay canales naturales y artificiales (que distribuían las aguas) y el objetivo es navegar en canoas para trocar los diferentes productos. En los meses de
inundación se navega más fácil, por lo que se lanzan dos dados. Pero cada pueblo decide cómo reparte la energía que le dan los dados entre avanzar en sus canoas para conseguir los productos que necesita o limpiar los canales de los sedimentos que los taponan e impiden la navegación de todos. Entre tanto, la lectura de las tarjetas y los comentarios sobre las imágenes (o la intervención de alguien que le pide al cacique algo más de democracia) van construyendo un aprendizaje significativo sobre un patrimonio que han estudiado los arqueólogos para recuperar sus milenarias experiencias.

¿Cómo solicitar en préstamo este juego?

El Museo del Oro del Banco de la República presta gratuitamente este y otros materiales didácticos a entidades educativas o con fines culturales, en 28 ciudades colombianas, para colaborar con los docentes y estudiantes de todas las regiones del país.

Entérese del procedimiento a seguir para solicitar en préstamo uno de estos juegos: www.banrepcultural.org/museo-del-oro/educacion/reglamento-de-prestamo