La Colección Numismática del banco central de Colombia

Por: Angelina Araújo 
Artículo publicado en la Revista Billetaria N°13, publicación creada y coordinada por el departamento de Emisión y Caja del Banco de España, en colaboración con sus homólogos de Banco de México y Banco Central de la República Argentina.

La Colección Numismática

La historia de la Colección Numismática del Banco de la República de Colombia está estrechamente ligada a sus funciones como emisor: el oro como patrón, parte fundamental de las reservas; el control sobre el oro que se estableció a comienzos de la década de los treinta, y la acuñación de metales preciosos, cuyos inicios se situán en el siglo XVII. 

Las monedas de oro que hoy podemos apreciar en la Exposición Permanente de la Colección Numismática alojada en la antigua Casa de Moneda de Bogotá tienen que ver con el hecho de que Colombia haya estado entre los principales productores de oro del mundo1 desde el siglo XVI2; con la dedicación de coleccionistas, que promovieron un despertar en la conciencia de preservación del patrimonio cultural, y con el compromiso del Banco con la cultura.

No es casualidad que la acuñación de oro en América comenzase en el país de El Dorado: en la Real Cédula de Fundación de la Casa de Moneda de Santafé en 1620, Felipe III, rey de España, ordena que «se labren en ella escudos sencillos y de a dos», así como monedas de plata y de cobre3. La Casa inicia las labores en 1621, según carta fechada en febrero de 1668, donde los ministros afirman que hace «cuarenta y siete años nos hallamos en posesión quieta y pacífica de ella»4.

La Colección alberga una selección única de macuquinas de oro, fechadas a partir de 1627, monedas de cordoncillo de los siglos XVIII y XIX y monedas republicanas de varias denominaciones. Entre estas destacan las hermosas monedas de 20 pesos, conocidas como morrocotas de oro, acuñadas en las tres casas de moneda que funcionaron en el territorio colombiano entre 1862 y 18785

Entre las piezas de plata de extrema rareza, consideradas como parte de las joyas numismáticas nacionales, se encuentran las macuquinas de 8 reales del ensayador Pedro Ramos, fechadas una en 1657 y la otra en 1668; la de 1687, del ensayador Joseph Martí, quien ejerció el cargo de ensayador por unos pocos meses6,y, por último, los conocidos patacones de Cordoncillo, de 1762 y 1771. 

Lamentablemente, la Casa de Moneda no conservó piezas acuñadas de su más remoto pasado que pudieran considerarse como el principio de la Colección. A lo largo de la historia fue objeto de saqueos protagonizados por revolucionarios, en los que se perdieron, entre otras, las muestras de las rendiciones de oro y plata y los prototipos de monedas encargadas al exterior7.

La primera referencia a la colección de monedas del emisor la encontramos pocos años después de inaugurado el Banco, en el Acta de la Junta Directiva del día 7 de octubre de 1931, en la que se relaciona una carta del Banco Francés e Italiano para la América del Sur «remisoria de una moneda de oro de 100 liras y otra de 50 que dicho banco obsequia para la colección del de la República»8. Un año después, la Junta Directiva consideró la oferta de una colección de monedas de oro nacionales y «estimó conveniente para el Banco la adquisición de esta colección y comisionó al director [...] y al gerente [...] para llevar a cabo la negociación»9, lo que muestra la firme vocación de la institución por constituir colecciones patrimoniales.

En 1933, para ayudar en la financiación de la guerra que definió las fronteras de las repúblicas de Perú y Colombia, en la cuenca del Río Amazonas, los ciudadanos aportaron sus argollas y arras matrimoniales, que eran pequeñas monedas de oro de un peso y, a veces, escudos o monedas de dos pesos, hechas en las casas de moneda colombianas; la Junta acepta que el Banco «reciba los objetos de oro con que el público quiere contribuir para la defensa nacional [...] para dar en cambio bonos del empréstito patriótico»10.

En el desarrollo de esta historia son claves el año 1936 y la Agencia de Compra de Oro del Banco de la República en la ciudad de Honda. Los diarios bogotanos El Tiempo y El Espectador, en sus ediciones del 25 de agosto de ese año, informaron en primera página del hallazgo por parte de unos jóvenes, que notaron destellos entre la arena y los pedregales de un islote llamado «del Mesuno», de un gran tesoro de monedas de oro cerca de Honda, puerto importante sobre el río Magdalena, en la ruta colonial del oro que salía del Nuevo Reino de Granada hacia España. La revista del Banco de la República de noviembre de aquel año informó de que «la mayor parte de las monedas encontradas las ha adquirido el Banco de la República y forman parte de su colección de monedas nacionales […], la más completa y rica que existe en el país»11. El tesoro cuenta con más de 380 macuquinas santafereñas de dos escudos, acuñadas entre 1627 y 163612, consideradas como las primeras monedas de oro acuñadas en América, y podemos apreciarlo en una sobria alegoría museográfica en la Exposición Permanente de la Colección Numismática.

En agosto de 1961 se inaugura la Colección Numismática y, un año después, se entregan al entonces director de la Casa de Moneda un total de 1.353 monedas de varios metales, así como «papeles de crédito, billetes, vales, facsímiles antiguos […] los cuales se ha convenido por las Directivas del mismo, suministrar para ser exhibidos en el [primer] Museo de Numismática»13.

Veinte años más tarde, la Subgerencia Cultural del Banco planteó la necesidad de realizar tareas de renovación en el Museo Numismático, para lo que se desmanteló la vieja exposición y se guardaron las piezas de la Colección Numismática en las bóvedas de la Tesorería. Aunque se puso en marcha el proyecto de investigación para la nueva colección, tuvieron que transcurrir varios años para que se diesen las condiciones propicias para su reaparición pública. Hacia 1994, la Colección estaba constituida por 8.854 piezas, y hoy, después de casi veinte años de iniciadas las gestiones para el nuevo montaje, cuenta con 19.062 piezas entre monedas, billetes, matrices, punzones, máquinas antiguas y elementos diversos de acuñación de monedas e impresión de billetes, entre los que se cuentan diversos diseños originales de artistas colombianos.

El proyecto expositivo actual

En 1987 tuvo lugar el traslado de la fábrica de acuñación de moneda metálica a una nueva planta construida por el Banco en la céntrica ciudad de Ibagué. El destino más obvio de la antigua Casa de Moneda de Bogotá era abrir sus puertas al público y alojar en ella una exposición que enalteciera el inmueble y mostrase la Colección Numismática enmarcada en la historia de Colombia. El edificio de la Casa de Moneda de Bogotá es uno de los inmuebles patrimoniales más emblemáticos del centro histórico de la capital de Colombia, donde se iniciaron las labores de acuñación en el siglo XVII, como una pequeña herrería de una sola planta con hornos para fundir y afinar, y que contaba apenas con los tramos construidos sobre las actuales calle 11 y carrera 5.ª
 
A mediados del siglo XVIII, la Corona española ordenó la ampliación del edificio y se construyó la segunda planta para adecuar el inmueble a las necesidades de la producción mecanizada de las monedas conocidas como de cordoncillo. Salvo la fundición y el molino de laminación, movido por mulas, que han desaparecido, la Casa de Moneda que hoy apreciamos es fundamentalmente aquella que luego de la ampliación reinauguró el virrey Solís en 1756.

En febrero de 1994 se contrataron las investigaciones históricas que serían la base del guión del nuevo proyecto, que comienza con la descripción de los procesos de minería e intercambio utilizados por los aborígenes en las épocas anteriores al descubrimiento de América, pasa por la época de la conquista española, la colonia, los acontecimientos que llevan a la independencia de España, los avatares de la naciente República, los cambios políticos y económicos del siglo XIX, la aparición de la banca privada, la creación de la banca central y el manejo de la política monetaria en el siglo XX, y finaliza con el desarrollo económico e industrial de la Colombia de nuestros días.

Por otra parte, el Departamento de Tesorería hizo entrega de la Colección Numismática a la Subgerencia Cultural del Banco14, dando inicio al riguroso proceso de clasificación y catalogación de las piezas, y a la meticulosa búsqueda de objetos y máquinas relacionadas con la acuñación y la impresión de billetes que se encontraban dispersas en los antiguos talleres de acuñación de la Casa de Moneda, en la imprenta de billetes, en la nueva Casa de Moneda de Ibagué y en algunas dependencias del Banco.

El concepto museográfico pretende despertar el interés del público con un relato cronológico y didáctico, donde además de la contextualización histórica se exhiben las piezas numismáticas más representativas, matrices, máquinas y otros objetos utilizados en los procesos de producción, ilustrados con grabados, mapas antiguos y variados elementos gráficos, y apoyos museográficos tales como maquetas y programas interactivos que permiten una comprensión fácil y entretenida de la exposición.

El museo cuenta con 10 salas de exhibición permanente, entre ellas la Sala de Máquinas, donde se acuñan medallas de recuerdo para los visitantes del museo en máquinas del siglo XIX y principios del XX; una sala dedicada a exposiciones temporales y la que se denomina la Sala Final, actualmente en construcción, dedicada a la exhibición de títulos valores y de transacciones modernas que no involucran monedas y billetes.

En diciembre de 1996, la Casa de Moneda de Bogotá abrió de nuevo sus puertas al público, 35 años después de la inauguración del anterior Museo Numismático, haciendo posible que una amplia variedad de público, desde los más exigentes coleccionistas, numismáticos y profesionales de la economía, la historia, la arquitectura, etc., hasta los jóvenes estudiantes, encuentren en la Exposición Permanente de la Colección Numismática respuesta a sus interrogantes culturales.

El Archivo Histórico

El Archivo Histórico de la Casa de Moneda ha sido una de las fuentes documentales más importantes empleadas en la investigación previa al proyecto actual. Sus fondos ascienden a aproximadamente 14.000 piezas documentales de la historia administrativa de las Casas de Moneda de Santa Fe, Popayán y Medellín, que abarcan desde las primeras décadas del siglo XVII hasta mediados del siglo XX.

La documentación está organizada en libros empastados en pergamino, cuero y cartón, y, además, legajos sueltos con información variada sobre reglamentaciones y ordenanzas, obras de adecuación de espacios, descripción de procesos técnicos de metalurgia y acuñación, contabilidad, asuntos relacionados con la historia laboral, con pagos e impuestos, etc.

La clasificación y catalogación de este archivo se inició en 1991 y sus fondos están estructurados en cuatro etapas histórico-administrativas:

  • Tesoreros particulares: directores que manejan la Casa por concesión particular del rey (1620-1753).
  • Superintendentes: incorporación de las casas de moneda a los dominios
    de la Corona (1753-1819).
  • Directores: período posterior a la Independencia de España en el que la
    Casa era una sección de la Secretaría de Hacienda (1819-1942).
  • Administradores: período en que el Banco de la República celebra un
    contrato de administración delegada con la nación colombiana para acuñar
    la moneda nacional (1942-1992). 

Actualmente se pueden consultar 8.217 documentos del Archivo Histórico en el catálogo de la biblioteca Luis Ángel Arango, en el sitio web http://ticuna.banrep.gov.co:8080/opac/inicio.htm.

Actividades culturales

A lo largo de los años, el Banco de la República ha venido mostrando un interés permanente por participar y/o patrocinar eventos relacionados con la numismática, prestando esporádicamente piezas y espacios para exposiciones temporales. A partir de 2002, la Exposición Permanente de la Colección Numismática inaugura una actividad cultural constante, los Encuentros Casa de Moneda. Los Encuentros consisten en exposiciones temporales de carácter temático cuyo objetivo es profundizar en aspectos puntuales que fueron significativos para la historia colombiana o para el arte y que tienen una mirada desde la Colección Numismática, apoyados con visitas guiadas especializadas, conferencias, conversatorios y talleres para jóvenes y niños.

Hasta la fecha se han celebrado 11 Encuentros. El primero de ellos estuvo dedicado a la emisión del último billete de 1.000 pesos, el proceso de diseño e impresión y sus características de seguridad (2002). A partir de esta muestra, cada año se ha programado una distinta: conmemoración de los 100 años de la separación de Panamá del territorio de Colombia (2003), artistas detrás del diseño de los billetes contemporáneos (2004), historia de la construcción de los ferrocarriles a través de la numismática (2005), momentos relevantes de la historia del siglo XIX a través de las imágenes de billetes (2006), la arquitectura en los billetes (2007), monedas para lazaretos y tratamientos de la lepra (2007), situación monetaria previa a la creación del Banco de la República (2010), medios para financiar la Independencia (2011) y, para terminar, diseños y proceso de producción de la nueva familia de monedas colombianas (2012), que aún está en curso. 

El área cultural del Banco cuenta, adicionalmente, con un área especial de Divulgación y Servicios Educativos con la que el museo trabaja mancomunadamente en la divulgación de las exposiciones y programación de actividades culturales de apoyo a través del sitio web del área cultural del Banco, así como con visitas periódicas al museo y visitas especializadas para grupos.

1. Minerals Yearbook, 1995. International Review estima en 2.000 toneladas las reservas de oro colombianas.
2. Colombia produjo 1.600 toneladas de oro entre los años 1500 y 1900, período en el cual el total mundial fue de 16.500 toneladas. Minas y mineros de Antioquia, Gabriel Poveda, Banco de la República, 1981, pág. 122.
3. Real Cédula de Fundación de la Casa de Moneda de Santafé, Archivo Histórico Casa de Moneda, Tb0002/05.
4. Carta de los ministros de la Casa de Moneda de Santafé al rey, de febrero de 1668. Archivo Histórico Casa de Moneda, Tb0002/4.
5. Jorge Emilio Restrepo Monedas de Colombia, 1619-2008, 3ª. edición. Medellín, 2009, pp. 222-223.
6. Decreto de nombramiento del ensayador Joseph Martí, Archivo Histórico Casa de Moneda, Tb0058.
7. Actos oficiales del Gobierno provisorio de los Estados Unidos de Colombia, Bogotá, 1863.
8. Acta de la Junta Directiva del Banco de la República, 7 de octubre de 1931.
9. Acta de la Junta Directiva, 10 de agosto de 1932.
10. Acta de la Junta Directiva, 21 de septiembre de 1932.
11. Revista del Banco de la República, noviembre de 1936.
12. Acta de entrega N.º 3: entrega de monedas por parte de la Tesorería a la Subgerencia Cultural, 28 de abril de 1994.
13. Acta de entrega de la Sección de Valores al administrador de la Casa de Moneda, 13 de julio de 1961, y Acta de entrega del Museo del Oro al administrador de la Casa de Moneda, 13 de julio de 1961.
14. Actas de entrega del Departamento de Tesorería a la Subgerencia Cultural, entre abril y octubre de 1994.