No tengo dinero pero mi firma vale

Imagen de un vale sin interés

A lo largo del siglo XIX, el uso de la moneda como dinero se impuso en Colombia; pero circulaban muchas monedas diferentes y había tantas formas de pago que las transacciones de la vida cotidiana eran dispares y caóticas. Por otra parte, ante la dificultad de obtener nuevos préstamos externos, el gobierno nacional se dedicó a conseguir dinero a través de préstamos internos obtenidos con los criollos adinerados, los hacendados, la Iglesia católica o las mujeres para financiar las instituciones nacionales y pagar tanto a funcionarios civiles como militares. El pago a los prestamistas particulares era realizado principalmente mediante bonos, pagarés, vales, libranzas, certificaciones y lo que llamamos “títulos valor”. Estos documentos estaban respaldados por el recaudo proveniente de las salinas y aduanas del país. Las certificaciones de deuda se otorgaban a los particulares para confirmar que el gobierno les debía una determinada cantidad de dinero.

¿Por qué nos endeudamos?

Un título valor, de forma general, es un documento escrito en el que las personas o entidades prometen o dan la orden de pagar algo. El documento firmado es necesario para certificar o garantizar los derechos de quien lo posee y de
quien lo emite. Una vez firmado, el título valor genera un compromiso irrevocable regulado por las leyes del gobierno que lo cobija. También es negociable, es decir, que se puede vender e intercambiar ya que representa una suma de dinero. En la actualidad, los títulos valor más conocidos, que tienen relación con crédito, son las letras de cambio, el pagaré, el cheque y el bono. Otros, relacionados con mercancías y participación económica, son el certificado de depósito, el bono de prenda, la carta de porte y las acciones.