Imagen Regional 7
Montaje • María Cristina Agudelo
Fluidos naturales • Rosa Helena Pastrana

Imagen Regional 7 • Santa Marta

CuraduríaRafael Ortiz

Obras: Maria Cristina Agudelo, Rosa Helena Pastrana

La producción artística de la región suele asociarse con temas como la identidad y en los últimos años los estudios culturales y las prácticas artísticas contemplan igualmente con gran interés por el del territorio. La identidad solía medirse por la naturalidad en la representación simbólica de los elementos asociados a la cultura de las regiones; un arte jovial, colorido y descomplicado, como podría decirse en el caso del Caribe colombiano. Pero el país se ha desplazado, no solo por el conflicto interno cuya magnitud conocemos someramente, sino por los efectos colaterales de la globalización informática, la crisis económica mundial, el cambio climático, los movimientos telúricos y, actualmente, las protestas políticas masivas en países que sufren opresión política.

En fin, la identidad asociada solo a la caracterización de una región está en entredicho frente a las realidades actuales. El Caribe, como todo territorio, es un escenario susceptible a una visión más amplia y global, acercándose por un lado a la construcción de un panorama social y político que tome conciencia y reflexione sobre las condiciones impuestas por la sociedad de consumo, las obligadas caracterizaciones culturales, el deterioro del medio ambiente, los desplazamientos, y por otra parte, a tomar posición frente a las decisiones que toman los grupos económicos y políticos que ostentan el poder sobre obras de infraestructura, restauración de los centros históricos, industrialización y turismo o la explotación de los recursos naturales.

Si el arte es un medio para asumir posiciones y fijar criterios regionales, es válido expresar que se cuenta con estrategias para re-pensar los componentes identitarios desde un lenguaje plástico o audiovisual que parta de lo sensible, lo poético, lo crítico y lo espiritual. Es una opción para reconfigurar lo cotidiano, lo local y lo regional al tiempo que asumimos que somos parte de un mundo inter-conectado. Pero, igualmente, las estrategias del arte se expanden sobre el territorio, poniendo pistas para entender mejor un globo cambiante y contradictorio y cuyos intereses, casi siempre asocia-dos a la ley del mercado, marcan el paisaje y lo problematizan. Así, bajo esta perspectiva, la identidad deviene en criterio, y el territorio, casi siempre ocupado, es el lugar para intervenir por medio de otras realidades, aquellas que el arte inventa.

Las dos artistas que presentan sus propuestas en Santa Marta para Imagen Regional 7 tratan los siguientes temas:

Las asociaciones son indispensables para entender los procesos artísticos. En el trabajo fotográfico de María Cristina Agudelo, un cuerpo al interior de un fluido nos remite al líquido amniótico y al estado prenatal. Igualmente, el título de la serie, Nacimiento: número 6, y la postura del cuerpo encorvada y embriónica lo confirman. ¿Qué se puede anexar a una obra que lo expone todo en su presentación? En ese caso habría que remitirse a los detalles, como lo haría un estudioso, para determinar características únicas de la obra revelada. Para ello es importante observar que las quince piezas funcionan como fotogramas de un leve movimiento, que son tres planos los que se observan: cuerpo (las manos que salen del agua), espejo (el reflejo del agua y sus particularidades) y fondo (el espacio acuoso que actúa como fluido líquido que amortigua el embrión-feto-cuerpo). Tres niveles de lectura de lo que podrían ser igualmente los grados de conciencia. Si la obra no destella originalidad, es en el detalle donde reside algo que está en el universo, solo hay que contemplarlo.

El trabajo erótico normalmente queda relegado a un cajón específico y temático; el erotismo es igual al erotismo. Pero se hace más compleja esta mirada si hacemos una lectura del contexto de donde parte. El costeño se expresa hacia sus mujeres; al encanto, al amor a la belleza y al sexo. Pareciese que ella es simplemente un ser pasivo que espera el eco de palabras encantadoras o detalles de atención. Pero en este caso el emisor es femenino, y no canta precisamente. Rosa Helena Pastrana, nacida en Magangué (Bolívar), se ha caracterizado por desarrollar un trabajo pictórico y algunas acciones que se inician en lo erótico. Fluidos naturales es una propuesta en defensa del eros femenino; en su video confluyen el agua —líquido básico—, el aire, el tejidola transparencia— y el medio por el cual se accede al placer que reside en el cuerpo femenino. Las fotografías de la serie nos dan una imagen totémica de estas relaciones que acontecen en el río, un espacio no solo para las labores femeninas, sino para el sentido del placer.