La problemática fronteriza no resuelta entre Venezuela y Guyana

En la región fronteriza entre Venezuela y Guyana, los problemas de la delimitación marítima están estrechamente vinculados con los reclamos de Venezuela sobre la parte occidental de Guyana. Estos reclamos se basan en que la Gran Bretaña, cuando recibió la Guyana de los Países Bajos (1814), inició una expansión de su colonización hacia la región al occidente del río Essequibo, contra la cual Venezuela protestó de inmediato. Encargado por el gobierno británico el geógrafo alemán Robert Schomburgk inició en 1834 el levantamiento cartográfico y la fijación de la frontera occidental de la Guyana Británica, que se publicó en 1841 en Londres.

Después de repetidas protestas por parte de Venezuela, se presentó finalmente un fallo en 1899 (con la participación de los Estados Unidos, Rusia y la Gran Bretaña, pero no de Venezuela), que fijó la frontera tal como está en la actualidad, es decir desfavoreciendo a Venezuela. Esta sí aceptó el fallo, aunque bajo presión de los Estados Unidos, pero lo declaró como no válido cuando, después de los cincuenta años de reserva, tuvo la oportunidad de conocer las actas de las negociaciones de entonces. En un acuerdo trilateral entre Venezuela, Gran Bretaña y Guyana del año 1966, inmediatamente antes de la independencia de Guyana, se reconocieron en principio los reclamos de Venezuela y los participantes se obligaron a un arreglo pacífico del caso. Repetidos intentos en este sentido fracasaron. La figura 5 muestra que la imposición del reclamo territorial de Venezuela acabaría prácticamente con la existencia de Guyana.

En las ampliaciones de las zonas de derecho del mar después de 1968, Venezuela se basó en su reclamo sobre el territorio al occidente del Essequibo. Cuando en 1968 Venezuela expandió su mar territorial a 12 millas marinas, declaró la extensión de éste hasta la desembocadura del río Essequibo. La línea base delante de la desembocadura del río Orinoco, la cual fue declarada el mismo año por medio de un decreto del presidente Leoni, y desde la cual deberían iniciarse todas las zonas de derecho del mar venezolanas, se extiende de igual manera hasta adentro del territorio guyanés. Sin embargo, esta «Recta Leoni» (véase figura 5) es dudosa según los estándares del derecho internacional, debido a que no considera las normas para el cierre de bahías y su punto fijo oriental no se encuentra sobre tierra firme. En 1988 Venezuela realizó formalmente reclamos sobre la plataforma continental hasta una profundidad de 200 metros, sin considerar tampoco la frontera occidental de Guyana.

Aún más grave es la ya mencionada frontera marítima entre Venezuela y Trinidad/Tobago establecida por el acuerdo de 1990. La línea fronteriza es construida de tal modo, como si el área al occidente del Essequibo perteneciese a Venezuela. Además ella perjudica futuras delimitaciones de la zona económica exclusiva de Guyana, ya que según normas internacionales se debe evitar que un país, en este caso Guyana, no tenga acceso al mar. Guyana reclama desde 1977 un mar territorial de 12 millas marinas, una zona económica exclusiva de 200 millas marinas y el derecho de uso de la plataforma continental también hasta una distancia de 200 millas marinas, contado desde las líneas de base (todavía por definir).

Fig. 5: Los Reclamos territoriales de Venezuela frente a Guyana y el limite marítimo entre Venezuela y Trinidad & Tobago.

Este caso ofrece una variante de la delimitación marítima lateral entre países vecinos. Ella está determinada por los reclamos masivos territoriales de Venezuela, los cuales tienen efectos más o menos fuertes, según la coyuntura política interna y la situación y el estilo de las relaciones políticas vecinales. La solución de los problemas del derecho del mar no se vuelve menos importante por esto, pero depende del conflicto fronterizo sobre la tierra firme.

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