Quieto pelo • Quibdó, 2008
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Quibdó, julio, 2008

"Quieto Pelo"

Liliana Angulo Cortés
Exposiciones de Arte Contemporáneo
Sucursal Quibdó, Banco de La República
 

Descripción

El proyecto inicial ¡Quieto Pelo! presentado al Banco contemplaba la realización de un taller de creación de peinados en el que estuviese presente la recuperación de la tradición oral asociada a los peinados afrocolombianos. Se convocaba a peinadoras y a personas que conociesen la tradición del peinado en el Chocó.

La circulación de los resultados del taller dependía de la dinámica de la actividad y debía ser definida con el grupo, pero en la concepción del proyecto, se planteaban estrategias de circulación como un documento impreso, con imágenes y textos, un producto audiovisual o una muestra de fotografías en la sala del área cultural del Banco.

En este taller se esperaba reunir a las peinadoras que practican de forma activa la tradición del peinado, con las personas que conocen historias y aspectos de la cultura afrocolombiana que se asocian al peinar. Pensando en esto, diseñé una convocatoria que fue enviada a la Sucursal del Banco en Quibdó, en la que se explicaba la dinámica del taller y sus objetivos. Desde Bogotá también hice intentos por contactar a grupos de mujeres que hiciesen parte de organizaciones consolidadas, para contar con un grupo de base apoyando el trabajo y que de esta manera se pudiese hacer un trabajo de campo previo, a través de personas habitantes de la ciudad.

Buscando contactos útiles establecí comunicación con personas influyentes en la actividad cultural de la comunidad, como el Arquitecto Douglas Cujar, reconocido gestor y "Sanpachero" e Iván Rua coordinador del Proyecto Revulú Juventud Arte y Parte, de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, quienes suministraron valiosa información y apoyo durante las diferentes fases de desarrollo del proyecto.

Fue muy importante el apoyo del Área Cultural del Banco en Quibdó, que por primera vez recibía un proyecto de estas características, siempre estuvieron entusiastas y abiertos a solucionar los diferentes aspectos logísticos que se fueron presentando a medida que se definían las dinámicas de trabajo.

Con el grupo inicial de asistentes al taller, se conformó un grupo base de mujeres interesadas en el tema, algunas de ellas peinadoras y otras interesadas en aprender a peinar y en conocer sobre la tradición. El grupo estuvo compuesto por Denny Mosquera, dueña de la "Sala de Belleza Denny", Deirah Cuesta peinadora muy joven que trabaja con Denny, Norma Palacios, Patricia Palacios y su sobrina Kendy, Disney Chaverra y Yorlenis Ramírez peinadoras del "Centro de Estética África" y Sonia Arroyo Lara.

En esas primeras sesiones, expliqué a las participantes cuales eran los intereses del proyecto, en que consiste mi investigación sobre el peinado y cuales son los objetivos del Programa Obra Viva. Se empezaron a plantear maneras para hacer una difusión mayor, buscando que efectivamente las peinadoras en los diferentes barrios y las personas cultoras de la tradición chocoana, se enteraran y participaran.

Las opciones planteadas al grupo pensando en el éxito del proyecto fueron: hacer un concurso de peinados o un gran evento de peinados en el que se convocara a las peinadoras, a personas que tuviesen peinados ya realizados y a las personas que conociesen la tradición asociada a los diferentes peinados.

La idea del concurso fue descartada por su carácter competitivo y por la imposibilidad de ofrecer un premio. Hubo acuerdo en el grupo en cuanto a que lo importante de la actividad era dar a conocer y recobrar las historias asociadas a los peinados y dar la oportunidad a las peinadoras de mostrar su habilidad y peinar dentro de un acto cultural.

La estrategia trazada con el grupo fue que cada una de nosotras empezaría a hacer contactos, a buscar peinadoras, "sabedores" y personas que usualmente se peinan. "Quieto pelo" se planeó para realizarse en el Malecón al lado del Río Atrato el día 27 de Julio, para esto el grupo invitó directamente a las peinadoras, buscándolas en sus casas y a través de una red de personas que se contactaban en la calle, siguiendo a personas con peinados o a través de datos de personas que les conocían.

Se proyectó con el grupo un comunicado de prensa, que se entregó al Semanario "Chocó 7 días" y se contactó al Canal local CNC para hacer una emisión de publicidad para "¡Quieto Pelo!" En los dos canales regionales se transmitió una nota haciendo publicidad al hecho. Se diseñaron unos volantes y también se buscó hacer un perifoneo por los barrios marginales de Quibdó.

A través del Área Cultural del Banco se solicitó el permiso a la Alcaldía para realizar "¡Quieto Pelo!" en el Malecón de Quibdo, se hicieron las averiguaciones para el alquiler de sillas y mesas, carpas, un equipo de sonido para amplificar música y voz durante el programa, refrigerios y almuerzos para los participantes. Los materiales necesarios para el día los conseguimos en grupo, seleccionando de acuerdo con el conocimiento y la experiencia de ellas, los más apropiados… peinetas grandes y delgadas, chaquiras de diferente tamaños en madera, tijeras para cortar el pelo sintético, silicona en spray y en aceite, cauchos pequeños para agarrar las puntas de las trenzas, etc…

En cuanto a los "sabedores", a partir de los contactos previos con Douglas Cujar, yo sabía de Doña Madolia de Diego, quien es una de las mujeres que ha estado interesada en la tradición del peinado como patrimonio intangible de la cultura chocoana y con las mujeres del taller empezaron a aparecer otros nombres como Emilia Caicedo hija del Poeta chocoano Miguel A. Caicedo y la profesora Luz María Mayo quien enseña matemática a partir de los peinados afrocolombianos. También a través de Douglas Cujar entré en contacto con Misael Córdoba quien es un diseñador de modas y reconocido estilista chocoano quien fue informante en el trabajo de Lina Vargas "Poética del peinado afrocolombiano", Misael además es uno de los gestores del "Festival de la Moña", que se realiza en Bogotá y recientemente fue seleccionado para diseñar el vestido de fantasía de la Señorita Chocó 2008 para el reinado de Cartagena. Con todos ellos me entrevisté y de diferentes maneras apoyaron el proyecto.

La difusión a través de CNC y "Chocó 7 días", los volantes y el correo de brujas, fueron cruciales para el éxito del evento que empezó a las 10:00 am y terminó a las 6:30 pm. Las mujeres del grupo gestor del proyecto se encargaron de las inscripciones de las peinadoras, del registro de los nombres de los peinados y los modelos que participaron, de entregar materiales y refrigerios. Disney, Jorlenis, Sonia y Deirah, contribuyeron en la logística y participaron también como peinadoras.

El 27 de Julio se realizó "¡Quieto Pelo!" en el Malecón y durante los días siguientes habiendo ya conocido a muchas más peinadoras, nos reunimos varias veces para hacerles entrevistas y fotos, que no fueron posibles el 27 de Julio, debido a la impresionante producción de peinados ese domingo.

A ¡Quieto Pelo! asistieron 15 peinadoras que peinaron aproximadamente a 50 personas. Al invitarlas el compromiso era que el proyecto facilitaría todos los materiales necesarios para los peinados y que ellas llevaran a las personas que querían peinar. La propuesta era que además peinaran por lo menos a una persona del público asistente, pero esto era voluntario. Al finalizar se les entregaron algunos materiales y el Banco se comprometió a expedir una certificación.

El DJ invitado a "¡Quieto Pelo!" fue Iván Rúa coordinador del proyecto Revulú Arte y Parte, quien tocó músicas variadas desde chirimías y músicas del pacífico, pasando por los grandes éxitos de la banda sonora de Quibdó que incluyen reguetón y salsa, hasta electrónica y música negra contemporánea mundial. La música generó un espacio festivo y aportó de manera sutil pero contundente al desarrollo de la situación que se desenvolvió dentro de un ambiente plácido y tranquilo que propició el dialogo y el disfrute.

Misael Córdoba fue el animador oficial de "¡Quieto Pelo!", llamó la atención del público visitante sobre los peinados afro, su tradición, la importancia de su conservación, así como sobre la aceptación de la diferencia y belleza de las características físicas de la gente negra. Misael contribuyó a informar a los visitantes los nombres de los peinados, de las peinadoras y de las personas que en Quibdó han contribuido en el rescate y difusión de estas tradiciones inmateriales.

La profesora Luz María Mayo, fue una de las cultoras que asistió y explico para los asistentes su método de enseñanza de la matemática a través de los peinados tradicionales, valiéndose para ello de algunas de las modelos y peinados que estaban siendo realizados. Su aproximación a esta tradición desde la matemática fue muy interesante para los asistentes y para las peinadoras que estaban presentes. La Profe Mayo prepara un libro en el que explica y circulará su método.

"¡Quieto Pelo!" como una obra relacional fue enteramente novedosa para los esquemas de muestra y producción artística que permean los imaginarios de la gente en la región. En la ciudad se valoró mucho dar visibilidad a las prácticas de las peinadoras y que se planteara el peinar como un acto de creación. Fue además muy valioso para la ciudad, que todo esto ocurriera dentro de un marco no competitivo sino cultural.

Mi papel en "¡Quieto Pelo!" el 27 de julio, -además de coordinar todos los aspectos logísticos-, fue el de registrar en fotografías los diferentes peinados que las peinadoras iban realizando. Durante las dos primeras horas, mientras se instaló el evento y ellas tejían su primer peinado, hice registro de algunos modelos que ellas habían peinado previamente y de otros que asistían para ser registrados. Después de dos horas fue evidente la agilidad y la rapidez con que las peinadoras pueden realizar un estilo.

Las peinadoras que participaron en ¡Quieto Pelo! el 27 de Julio en el Malecón fueron: Deirah Cuesta Valencia, Sandra Johanna Moya Mosquera, Anni Jennifer Mosquera "Juanita", Sonia Arroyo Lara, Jorlenis Ramírez Moreno, Inefina Palacios Mena, Yanny Samira Hernández Mosquera, Yensy Milena Rentería Valoyes, Irene Rivas, Diana Sánchez Ibargüen "Manzana", Daily Johanna Ibargüen Palacios, Luz María Mayo, Disney Chaverrra.

Las peinadoras que asistieron y en general las que viven en Quibdó, hacen parte de todos los niveles de la sociedad quibdoseña, algunas son universitarias, otras llegaron desplazadas de otras regiones del Chocó, son madres cabezas de hogar, estudiantes de colegio, trabajadoras independientes, maestras, artesanas, etc. Son personas con un talento especial ya que no todas las personas en una familia peinan, incluso algunas de ellas cuentan que nadie más en su familia jamás había peinado.

Para las peinadoras fue muy importante conocerse, ver las técnicas, estilos y propuestas de cada una, también fue muy interesante escuchar las historias alrededor de los peinados y sus diferentes nombres, porque el peinar es una tradición viva que está en constante cambio. Algunas de ellas la aprendieron en sus casas, otras desde niñas, mirando o peinando por su cuenta. Muchas son muy jóvenes y solo conocen los nombres actuales.

El peinar se constituye en una forma de ingreso económico, que le da independencia a las peinadoras, aunque los ingresos dependen mucho del tipo de relación que establecen con esta actividad y el contexto donde la desarrollan. Algunas viven de peinar pero la mayoría peinan por puro disfrute. Se especializan en diferentes géneros y desarrollan su propio estilo, con lo cual van generando fama y renombre. Hay algunas que son conocidas por ejemplo porque prefieren peinar solo a hombres, porque según ellas los hombres son más resistentes al dolor y cuidan más los peinados. Cuentan que además ellos las buscan y después de un tiempo, solo se peinan con la misma peinadora.

Además del registro fotográfico durante "¡Quieto Pelo!" el canal CNC y los jóvenes del área de comunicaciones del proyecto Revulú realizaron por encargo nuestro, el seguimiento al evento y su registro en video. El canal CNC transmitió los aspectos más importante en una nota de 40 minutos que se transmitió en tres horarios, para la región pacifico durante la semana siguiente al suceso.

El trabajo durante esos días generó un abundante registro tanto fotográfico como en video, de peinados, entrevistas y situaciones asociadas al tema, que recopilé con la intención de generar un producto del trabajo con el grupo, fuese un documento impreso o audio visual que permitiese un tipo de circulación diferente al que es posible con una exposición.

Quieto pelo • Quibdó, 2008
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