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Concierto
ADALBER GAVIRIA, saxofón (Colombia) - FABIÁN FERNÁNDEZ, piano (Colombia)
Serie de los jóvenes intérpretes |
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Lugar:
Biblioteca Luis Ángel Arango, Sala de Conciertos.
Fecha:
8 de marzo
Horario:
7:30 p.m.
Para tener en cuenta:
-No olvide adquirir su boleta
-Favor presentarse 10 minutos antes de comenzar el evento |
PROGRAMA:
J. DEMERSSEMAN: Fantasía. R. NODA: Improvisación I, II y III. T. YOSHIMATSU: Fuzzy Bird. A. DESENCLOS: Preludio, cadenza y final. C. GUZMÁN: Monólogo en tiempo de joropo. P. WOODS: Sonata.
BOLETAS
$2.600 Entrada gratuita para afiliados a la Red de Bibliotecas del Banco de la República.
BOLETERÍA
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ADALBER GAVIRIA, saxofonista (Colombia)
Inició su formación musical en la Banda Sinfónica del INEM bajo la tutoría del maestro José Mayorga. En 2004 ingresó a la Academia Superior de Artes de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas (ASAB) para continuar sus estudios profesionales con la orientación de los maestros César Villamil (Colombia) y Juan Felipe Tartabull (Cuba).
En varias ocasiones ha dado conciertos como solista con la Banda Sinfónica ASAB. Actualmente es integrante del Ensamble Colombia con el cual fue invitado de honor para participar en el III Festival de Saxofón de Buenos Aires (Argentina) en 2008.
Ha tomado clases magistrales con los maestros Philippe Portejoie (Francia), Tilman Delhar (Alemania), Felipe Antonio Belijar (España), Sylvain Vergés (Francia), David Burgos (Estados Unidos), Julio Cesar Díaz (México), Cristian Mendoza (Chile), Pablo Sandi (Costa Rica), Emiliano Barri y Diego Nuñez (Argentina), Miguel Villafruela (Cuba), con Juan Benavides y Antonio Arnedo (Colombia).
Fue finalista del I Concurso Nacional de Saxofón Selmer París-Philippe Portejoie en la Categoría Superior (Bogotá, 2005), y laureado con el segundo lugar en el I Concurso Panamericano de Saxofón Clásico realizado en México D.F. en 2008. También fue finalista del I Concurso Latinoamericano de Saxofón de Bogotá en 2009.
Fue seleccionado por Yamaha Colombia como invitado especial para formar parte de la Orquesta Latinoamericana de Vientos (OLV), Manizales 2009 y 2010.
Actualmente está a cargo de la cátedra de saxofón del programa de Educación Continuada de la Universidad de los Andes.
FABIÁN FERNÁNDEZ VERA, pianista (Colombia)
Nació en Bogotá. Inició sus estudios de piano en 1994 con el profesor Carlos Moreno en la Academia Teatrino Don Eloy. Entre 1996 y 1998 estudió con el profesor Leonardo Zambrano en la Fundación Orquesta Sinfónica Juvenil de Colombia, y desde 1999 ha sido orientado por la maestra Mercedes Cortés, con quien obtuvo su título de pianista en 2005 y quien fue su tutora en la Maestría en Pedagogía del Piano; en dicha maestría, ofrecida por las Universidad Nacional de Colombia, estudió con los profesores Harold Martina, Abraham Abreau, Jesús Pinzón y Miguel Ángel Scheeba, y obtuvo el título en 2008. También ha participado en cursos, festivales, clases magistrales, seminarios y talleres en diferentes instituciones y con maestros de gran trayectoria.
Ha ganado menciones y concursos que lo han llevado a presentar recitales y conciertos en diversas salas del país como la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, el Auditorio León de Greiff, la Sala Alberto Castilla de Ibagué y el Auditorio Luis A. Calvo de Bucaramanga, entre otros.
Obtuvo el primer puesto en el Concurso Jóvenes Intérpretes Roberto Mantilla Álvarez, organizado por el Ministerio de Cultura y la Orquesta Sinfónica de Colombia; en dicha ocasión interpretó el Concierto para piano No. 1 Op. 15, de Johannes Brahms, en el Teatro de Cristóbal Colón. Ha tocado como solista con la Orquesta Sinfónica del Conservatorio de la Universidad Nacional y la Orquesta Sinfónica Juvenil de Colombia. Ha participado en dos ocasiones en el Concurso Nacional de Piano que se realiza en Bucaramanga, ha sido finalista en una de ellas y obtuvo dos menciones de honor en dicho evento. Ofreció el recital de clausura del IV festival de Piano de la Universidad Pedagógica Nacional el pasado mes de diciembre.
Como pianista de cámara ha trabajado en diferentes formatos e instituciones: el grupo de percusión de la Universidad Nacional de Colombia en el VII Festival Internacional de Música Contemporánea que se llevó a cabo en el Teatro de Cristóbal Colón; coro alemán Singerpur en la temporada 2007 de la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República; Fundación Arte Lírico en la Temporada Internacional de Zarzuela y Arte Lírico 2008; Universidad Nacional de Colombia en el montaje de la ópera La flauta mágica de Mozart. También fue pianista titular de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Colombia entre 1996 y 2006.
Ha participado en las grabaciones del ciclo Jóvenes Talentos de la Música de la Alianza Colombo Francesa, en los discos compactos de 2004 y 2008. También ha realizado grabaciones para la Radio de la Universidad Nacional y para la Radiodifusora Nacional de Colombia.
En la actualidad se desempeña como docente de la carrera de estudios musicales de la Universidad Central y en el programa infantil y juvenil de la Universidad de los Andes; simultáneamente desarrolla diversos proyectos en música de cámara.
CONCIERTO No.4
Notas al programa Alejandra Quintana Martínez
L’Enfant Terrible
El repertorio del concierto de hoy nos plantea un viaje a través del ventrilocuismo expresivo del saxofón. Algunos teóricos plantean que en el piano no es posible generar un timbre característico como interprete, dada su fisionomía y mecanismo para producir el sonido, al menos no con la trascendencia de un instrumento de viento como el saxofón. Esta singularidad nos lleva a considerar única la experiencia corporal y sonora de quienes interpretan instrumentos de viento: dos cuerpos conectados inexorablemente a través de una boquilla o embocadura en donde la respiración se convierte en una extensión vital, física e íntima.
Disímiles y a la vez complementarios, el dueto piano-saxofón ha sido privilegiado en diversos repertorios y géneros musicales. Cada una de las morfologías sugiere acercamientos distintos, tanto en las posibilidades sonoras como en la relación física entre intérprete e instrumento. La prominente capacidad polifónica del piano, entendida como la cantidad de notas o sonidos que pueden ser emitidos al mismo tiempo, converge con la facultad del saxofón de generar y manipular sonidos sostenidos a través de la respiración. En este sentido, mientras la capacidad de prolongar o acallar el sonido en el piano depende de un sistema de pedal propio del instrumento, el aliento de quien interpreta el saxofón da vida y trascendencia al sonido, en espacio y tiempo.
Esta fascinante relación es expuesta por Jules Demersseman en su Fantasía, nombre que no sólo representa el sugestivo maridaje entre el piano como instrumento acompañante y el naciente saxofón como instrumento solista en el siglo XIX, sino la mezcla de pinceladas aristocráticas propias del clasicismo con la añoranza melodiosa de la música francesa de gran salón. Demersseman, flautista virtuoso desde los doce años, fue uno de los primeros compositores en advertir la corporalidad implícita en el sonido del saxofón y escribió varias obras para este instrumento, cuyo creador fue su amigo belga Adolphe Sax en 1814.
Distinta a la relación de Demersseman con el naciente saxofón, las obras que se escucharán a continuación corresponden a una etapa moderna del instrumento –al menos 150 años después de su invención–, lo cual evidencia el surgimiento de nuevas inquietudes estéticas, técnicas y expresivas. Ryo Noda, precursor japonés del repertorio para saxofón, hace alarde de su versatilidad tímbrica al imitar el sonido del shakuhachi, principal instrumento de viento dentro de la tradición japonesa. La escritura misma de Improvisación I, II y III es una declaración de vanguardia que desafía y expande el sonido convencional del saxofón mediante el uso de técnicas extendidas como los multifónicos (varios sonidos simultáneos), que plantea una interacción dinámica entre los materiales musicales y emula la capacidad polifónica del instrumento acompañante, el piano. La obra sugiere una levedad y manejo del tiempo equiparable a los movimientos orgánicos y desprovistos de esfuerzo de la caligrafía japonesa y las artes marciales, que desborda la rigidez de la partitura para encontrar un punto de equilibrio y comunión con nuestra corporeidad a través de la respiración y sus ecos.
Este surgir de ritmos internos que tejen y configuran un monólogo sonoro en las improvisaciones de Noda, nos conduce a Fuzzy Bird, un sonido ecléctico, diverso y cinematográfico. La obra de Yoshimatsu, inmersa en un mar de múltiples influencias que abarca tanto el impresionismo, el jazz y el rock progresivo, como el uso de registros extremos propios del Klezmer, música nacional de Israel, constituye un sello que cautiva a la gran cantidad de sus seguidores. Del mecanicismo del primer movimiento nos encontramos luego con un lirismo que podría considerarse una declaración personal del compositor japonés: su rechazo a la complejidad y frialdad de la música atonal. Su respuesta es entonces la sencillez de materiales, una constante en donde el juego y el deseo de simbolizar un paisaje sonoro rico en texturas es superior a la exhibición de un tecnicismo intelectual.
En este punto vemos –o más bien sentimos– que el saxofón, además de ser una extensión vital, actúa como interlocutor y cómplice del ritmo interior, transportándonos a escenarios múltiples y sobrecogedores como el Preludio, candencia y final de Desenclos, cargado de un halo fantasmagórico y evocador. La obra recrea un caleidoscopio construido a partir de pequeños fragmentos de vidrio multicolores que, pese a su gran similitud en la forma, se complementan, repiten y transforman mediante variaciones que dan como resultado un elocuente fluir. Si bien la obra denota una racionalidad y rigor compositivo propios de la escuela de Johannes Brahms, o las influencias de sus contemporáneos a principios del siglo XX, Desenclos no abandona su sonido romántico y atmosférico, arraigado a la escuela de Debussy. Preludio, cadencia y final es una pieza que sugiere, como la secuencia de su titulo, un discurso casi teatral que nos cuenta a través de diferentes estados una historia que requiere de parte del intérprete una dirección actoral, que va más allá de una pálida recreación de intervalos.
Siguiendo este recorrido corpóreo implícito en el control de la respiración como mecanismo de producción de sonido y expresión en los instrumentos de viento, nace Monólogo en tiempo de joropo del compositor colombiano Carlos Guzmán. El carácter programático le otorga un tinte único a través de la interacción entre obra, instrumentista y espacio sonoro, que se convierte en el clímax del programa. Para el autor, Monólogo en tiempo de joropo esboza a través de sus tres movimientos la geografía del llano, el quehacer diario en las vaquerías, los sonidos de los animales y la memoria musical y cultural de sus gentes. La inclusión de técnicas extendidas como la percusión con las llaves del saxofón, en conjunción con su fraseo y zapateo, se unen para expresar con elegancia y maestría el tapado y bordoneo característico de la música del llano, el sentir de una danza que contagia y funde la música con pies, cuerpo, respiración e instrumento en uno solo.
Resulta sugestivo observar de qué manera el temperamento o carácter de cada una de las piezas aviva la simbiosis entre obra, instrumento e instrumentista como creador, planteando un comportamiento único y personal. La Sonatade Phil Woods conocida como Four Moods no es una excepción. Woods, además de ser una leyenda como saxofonista acompañante en incontables agrupaciones de renombre, ha alcanzado gran reconocimiento como compositor, especialmente a través de esta Sonata. En ella, el compositor incluye episodios de improvisación con diversos grados de libertad para ambos intérpretes, fusionando de manera ingeniosa la tradición de la composición clásica y del jazz, explorando y enriqueciendo la diversidad de discursos.
No es de extrañar, entonces, que el saxofón sea considerado L’Enfant Terrible. El lazo y color único que emerge como resultado de la respiración, exhalación y fuerza sonora, a la vez que ha contribuido a su marginación dentro de la orquesta sinfónica fascina por su personalidad e identidad desbordantes; al igual que un infante cuya sinceridad encanta y aterra.
PROGRAMA
Fantasía (1860) |
JULES DEMERSSEMAN
(1833-1866) |
Improvisación
I (1972)
II (1973)
III (1974) |
RYO NODA
(1948) |
Fuzzy Bird (1991)
I-II-III |
TAKASHI YOSHIMATSU
(1953) |
INTERMEDIO |
Preludio, cadenza, final (1956) |
ALFRED DESENCLOS
(1912 -1971) |
Monólogo en tiempo de Joropo (2008)
I. Vaquería
II. Registro
III. Pajarillo |
CARLOS GUZMÁN
(1972) |
Sonata para saxofón alto y piano (1980)
I. Moderato - Faster
II. Slowly
III. Moderato - Freely
IV. Freely |
PHILIP WELLS WOODS
(1931) |