En tierras destaniña
Dirección: Rafael Ortiz Participación - Omar Gómez,
Marlio Ninco, Gilberto Betancourt
Mairena en su clase de retórica y poética:
- Señor Pérez, salga usted a la pizarra y escriba:
“Los eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa”.
El alumno escribe lo que se le dicta.
- Vaya usted poniendo eso en lenguaje poético.
El alumno, después de meditar, escribe: “Lo que pasa en la calle”.
Mairena:
- No está mal.
Ernesto Sábato. Heterodoxia. 1953
El uso del lenguaje cambia según las regiones y el contexto cultural. Una ciudad pequeña y de crecimiento acelerado como es el caso de Villavicencio, en el piedemonte llanero del Meta, es en la actualidad el puente de encuentro entre las tradiciones vernáculas del llanero con los aborígenes guahibos y el influjo de gentes, mayoritariamente comerciantes, que provienen del interior -Tolima, Huila, Cundinamarca-, y al tiempo introducen nuevos términos al desarrollo urbano de la ciudad.
Los Llanos Orientales que comparten Colombia y Venezuela se caracterizan por la identidad adquirida desde los tiempos de la independencia y el carácter recio de sus colonizadores. Sabanas extensas de predomino de guahibos, chiricoas y yaruros, recolectores de pradera que desde sus lenguas incorporan al español palabras que aluden a árboles y plantas, animales, herramientas y materiales de uso doméstico.
La propuesta en tierras destaniña se estructura en la matriz que constituye la identidad de una región -en lo social o lo individual-, que al entrecruzar términos de uso netamente urbano, o influidos por la televisión o los medios de comunicación y la informática, en contraposición con la riqueza del habla del llanero, producen un hipertexto descriptivo de la localidad y, a su vez, de la realidad. Como hipertexto me refiero a la definición inicial de Vannevar Bush cuando en 1945 describe “la habilidad de -atar- o asociar dos items”, que en tierras destaniña provienen de cosmologías distintas. La lectura del peatón tiene la estructura de una imagen/texto que se asemeja en el lenguaje a lo que se puede definir como dibujo; un intermedio entre el juego y la imagen mental de algo. Función simbólica para permear el espacio social que genera interés, impacto, reflexión, rechazo o simplemente una intervención que rompe el hilo conductor de lo habitual.
La obra formalmente se destaca por un texto impreso en letras blancas sobre fondo negro, de 1.4 metros de alto por 8 metros de largo, que interviene el espacio público bordeando un recorrido peatonal muy cerca de la plaza de Los Libertadores, núcleo central de Villavicencio. El proyecto se desarrolló con la participación del artista plástico Omar Gómez (Colectivo Buses Verdes), el pintor Marlio Ninco que ha desarrollado un trabajo basado en iconos de la cultura llanera, y el psicólogo social Gilberto Betancourt que se vinculó a la propuesta gracias al interés que tiene por los procesos formativos. Con estas colaboraciones para conseguir términos llaneros y urbanos, se planteó una versión actual de la ciudad, una definición que hace visibles las contradicciones y los antagonismos de las ciudades emergentes que buscan adaptarse a los influjos del desarrollo acelerado de las ciudades y la permanencia de costumbres arraigadas en la tradición.
Rafael Ortiz
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