Delirio de las monjas muertas No. 6
  • 1973
  • Aguafuerte, punta seca y aguatinta. (P.E. 6/12)
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AP4527

Delirio de las monjas muertas No. 6

Juan Antonio Roda


Antes de que la ciencia pusiera nuevos nombres sobre las experiencias místicas, era un hecho social afortunado que un cuerpo penitente entrara en estados de honda excitación, alcanzando visiones de lo divino. Delirio de monjas muertas nos habla de un momento histórico en el que la experiencia mística y la erótica no estaban disociadas, sino profundamente vinculadas a la vida, en una suerte de erotismo sagrado. A este tipo de estados se accedía de manera individual, a partir del aislamiento del cuerpo, hecho que modificaba radicalmente la relación del sujeto con el mundo. Esta serie de grabados surge de la gran impresión que despertó en el artista el encuentro con los retratos de monjas muertas, de factura colonial. Para Roda, lo más interesante de estas pinturas coloniales es su alejamiento de la retórica de las obras del barroco europeo, lo que significa que en estos cuadros hay, a juicio del artista, un lenguaje plástico propiamente americano. Delirio de monjas muertas nos ofrece una visión en la que Roda une dos elementos que en el arte religioso pertenecían a momentos distintos: la muerte de una monja y el éxtasis místico. Al unirlos, el artista hace evidente la relación entre Eros y Tánatos, las dos pulsiones o fuerzas constantes que constituyen el aparato psíquico humano. Delirio de monjas muertas es una obra hecha en un momento en el que en Colombia hay un auge del grabado en aguatinta y punta seca, así como del dibujo.

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