Estefanía Fajardo de la Espriella

Uno tiene una profesión, pero también tiene una vida”. La voz se escucha apacible, como si lo hubiera pensado mucho antes de convencerse de lo que iba a decir. Sentada en su oficina —donde prefiere pasar el menor tiempo posible—, la bióloga María Cristina Martínez Habibe hace un esfuerzo por recordar cómo empezó todo.

Suscribirse a Estefanía Fajardo de la Espriella