Santiago Cepeda

Nunca antes lo ficticio había incidido en las vidas de mujeres y hombres de la manera en la que lo hace ahora. Es tal el poder de lo virtual que se hace difícil distinguir lo falso de lo verdadero en el día a día, para detrimento tanto del individuo como de la sociedad en la que está inmerso.

Entre las muchas formas en las que se puede presentar un ensayo, la epistolar es de todas la más narrativa. El artilugio funciona así: alguien que ha dominado un arte mantiene una correspondencia, por lo general ficticia, con un joven interesado en andar la senda de la creación artística.

No es esta la primera vez, ni será la última, que un escritor se valga de la figura de Napoleón para escribir una obra literaria. La fábula del corso, cuyos restos reposan en el corazón de los Inválidos, en París, ha sido recreada y reinventada una y otra vez por plumas tan variadas y autorizadas como las de Balzac, Stendhal, Victor Hugo, Tolstoi, Heine, Byron y Leopardi. Y ahora, Roberto Burgos Cantor.

Diecisiete años después de la publicación del libro de cuentos La posada del almirante Benbow (1997) del escritor manizaleño Octavio Escobar Giraldo, la Universidad de Caldas hizo la edición del cuento que da título al libro, en pasta dura y con ocho bellas ilustraciones de Camilo Marín López.

Suscribirse a Santiago Cepeda