“La cocaína es la bomba atómica de Latinoamérica”

Tipo: 

N° revista: 

Boletín Cultural y Bibliográfico 100

Tema: 

Autor: 

Libro reseñado: 

Plata y plomo. Una historia del arte y de las sustancias (i)lícitas en Colombia

Datos libro: 

Santiago Rueda. Planeta, Bogotá, 2019, 232 pp.

Un poco tarde para la historia, en 1989, Víctor Gaviria toma la decisión de dirigir Rodrigo D. No futuro, una de las primeras piezas artísticas colombianas que abordó el narcotráfico como telón de fondo, una obra que colocó las cámaras a favor de la realidad para mostrar el retrato de una sociedad fracturada por el sicariato, personajes que mataban para hacerle el quite a la pobreza y ganarse el respeto de sus compinches. Ese momento coincide con el giro de la escena artística nacional, cuando las propuestas conceptuales y comprometidas de los setenta le dieron paso a un pluralismo creativo alejado de los discursos mamertos que emanaban de los hitos de la juventud latinoamericana: la Revolución de Fidel Castro y el golpe a Salvador Allende. El mercado del arte en aquella década tenía dos caras. Una, la del mundo del arte contemporáneo encabezada por críticos como Carolina Ponce de León o José Hernán Aguilar, que dieron cuenta de la gestión institucional, el dinamismo investigativo y la movida del arte colombiano de entonces. Otra, la de los creadores trabistas (Obregón, Botero, Manzur, Grau, Negret) aletargados, estáticos e institucionalizados. En la fisura de ambas tendencias, se filtró y creció como una hidra sigilosa pero incontenible el dinero del narcotráfico. 

Leer texto completo