La ciudad del buen pan: retazos de la comunidad imaginada por los pastusos realistas

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Boletín Cultural y Bibliográfico 100

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UN DIÁLOGO EPISTOLAR ENTRE DOS SISTEMAS

Durante nuestras guerras de Independencia, la escritura de cartas y proclamas públicas por parte de sus principales protagonistas aparece como una pieza fundamental de las estrategias militares. Con ellas los jefes de los ejércitos no solo aspiraban a ganarse el favor de la opinión. Buscaban también persuadir o amedrentar al bando contrario, confundirlo con versiones amañadas sobre el curso de los acontecimientos en los centros lejanos del poder o, simplemente, ganar tiempo mientras llegaban refuerzos y las tropas se reponían de la última confrontación.

En los archivos del Cabildo de Pasto se conservan los intercambios epistolares de los miembros de esa corporación con varias figuras notables de la causa independentista que asediaron la ciudad entre 1811 y 1814[1]. Todas ellas venían desde el norte y se detuvieron un tiempo del otro lado del río Juanambú para ensayar los medios escritos de persuasión. Llegaron primero los enviados de la Junta de Gobierno de Popayán; su presidente, el caleño Joaquín Caicedo y Cuero, y poco después “el inglés americano” Alejandro Macaulay. Luego de varias cartas cruzadas y varios giros de los acontecimientos, el 26 de enero de 1813 Caicedo, Macaulay y “10 soldados de la tropa de Cali” fueron fusilados en la plaza mayor de Pasto por orden del presidente de la Real Audiencia de Quito[2]. Un año más tarde aparece un tercer corresponsal que llegó con sus tropas desde más lejos: Antonio Nariño, teniente general y presidente del estado de Cundinamarca

[1]Para este artículo me baso en la recopilación de los documentos del Cabildo publicada en 1912 por el gobernador del recientemente creado departamento de Nariño. Las cartas citadas están numeradas y referenciadas en el índice y se encuentran entre las páginas 73 y 116 (Guerrero, 1912). Volver arriba

[2]Carta de don Tomás de Santacruz a Toribio Montes, presidente de Quito, informándolo de la ejecución (como se citó en Ortiz, 1987, p. 207). Volver arriba

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Perfil de la autora: Magíster y doctora en historia de la Universidad de los Andes. También realizó estudios de maestría en ciencias económicas en la Universidad Nacional. En 2020 recibió una mención de honor en el Premio Alejandro Ángel Escobar, en la modalidad de ciencias sociales, con su tesis de doctorado: Pasto (1822-1839). Al borde de la nación, en el centro de la historia. Es profesora del Colegio de Estudios Superiores de Administración (cesa) de Bogotá, consultora en políticas públicas e investigadora independiente. Ha asesorado y participado en proyectos de divulgación de la historia en varios medios de comunicación.