Cuesta de Dolores
Caminos de Colombia
Gutiérrez de Alba, José María
1871
Acuarela sobre papel gris
13,9 x 23 cm
A las tres, continuamos nuestro camino, subiendo y bajando por ásperos cerros y atravesando arroyos más o menos caudalosos, con ánimo de llegar al pueblo de Dolores, situado en la cumbre de la tercera y más elevada serie de montañas o estribos de la cordillera. La cuesta por donde íbamos trepando es sumamente larga y el terreno se halla cubierto por todas partes de peñones erráticos, cuya superficie cubierta de un musgo negro los hace aparecer a cierta distancia como gigantescos túmulos levantados en un campo de muerte. Unido a esto el rumor de cien arroyos que se despeñan ocultos por las profundas quebradas, el viento que gime entre los árboles del bosque, la inmensa barrera que ante nosotros se levantaba, el pedregal del camino interrumpido a veces por atolladeros enormes, la soledad hasta cierto punto siniestra de aquellos lugares y la noche que avanzaba, cubriendo el espacio de impenetrable sombra, se tendrá una idea de la situación en que nos encontrábamos.