BOGAS
Letras y nación

LA HERENCIA LITERARIA
de los vecinos del río

El primer cuadro de costumbres que menciona a los bogas lo escribió Rufino Cuervo, padre del gramático y filólogo Rufino José Cuervo, en 1840. En su descripción, el boga aparece como un personaje pícaro que necesita de la corrección y de la transformación de su medio salvaje.

En 1850, el cartagenero Manuel María Madiedo, uno de los intelectuales más representativos del siglo XIX colombiano, escribió un cuadro de costumbres sobre el boga, y un poema dedicado al río Magdalena. En el relato de Madiedo, la nación es un espacio rudo, vasto e inculto, habitado por primitivos quienes, al igual que el territorio, necesitan ser civilizados:

No se parece a las lindas cuadrillas con que se divierten los parisienses; ni estas playas ardientes rodeadas de bosques ignorados se asemejan a sus ricos salones alfombrados con los productos de las fábricas de los gobelinos; ni tienen nada de común los casi desnudos bogas del Magdalena con los perfumados leones de la capital de Francia”.

***
“El boga del Magdalena”
Manuel María Madiedo,
Museo de cuadros de costumbres, Bogotá,
Biblioteca Banco Popular, Tomo I, 1973. (p. 3).

En el poema, el Magdalena es el río de la patria: “!Yo te saludo, hijo de los Andes/Puedes un día fecundar mi patria,/Libre, sin par por su saber y gloria,/Y habrás colmado toda mi esperanza”. El paisaje agreste colmado de serpientes, tigres y toda clase de animales salvajes, es valorado como unos de los elementos constitutivos de la nación; una mirada fuerte y varonil que se impone sobre la imagen de una Europa débil, perfumada y femenina: “Yo los he visto junto a la hoguera/cavar ansiosos tus arenas blancas/ Y en sus entrañas despreciar el lecho/Del más pomposo femenil monarca”.

El 24 de diciembre de 1858, Eugenio Díaz Castro y José María Vergara y Vergara fundan El Mosaico, periódico de cuadros y artículos de costumbres. Con la edición de novelas, poesías, ensayos y artículos, el periódico se convirte en el máximo dinamizador de la literatura nacional. En sus páginas se describen elementos de la cultura popular colombiana, como una manifestación de la necesidad de fortalecer el imaginario del estado nación.

En la novela María (1867) de Jorge Isaacs, la obra literaria más exitosa del siglo XIX colombiano, aparece una referencia a los cantos de los bogas. De vuelta al país en busca de María, Efraín remonta el río Dagua, con la ayuda de una cuadrilla de bogas, quienes entonan un bunde, de gran parecido con la Canción del boga ausente de Candelario Obeso:

Se no junde ya la luna;
Remá, remá
¿Qué hará mi negra tan sola?
Llorá, llorá
Me coge tú noche escura,
San Juan, San Juan
Escura como mi negra,
Ni má, ni má.
La lú de su s” ojo mío
Der má, der má
Lo relámpago

***
María
María Teresa Cristina (editora),
JORGE ISAACS: OBRAS COMPLETAS, Vol., 1, Bogotá,
Universidad Externado de Colombia / Universidad del Valle,
2005. (p. 307).

Que trite que etá la noche,
La noche que trite etá
No hai en er Cielo una etrella….
Remá, remá.
Tar vé por su zambo amáo
Doriente supirará,
O tar vé ni me recuécda....
Llorá, llorá!
Qué ejcura que etá la noche;
La noche que ejcura etá;
Asina ejcura é la ausencia….
Bogá bogá!...

***
Extracto del poema “Canción der boga ausente”,
en CANTOS POPULARES DE MI TIERRA,
Bogotá, Imprenta de Borda, 1877.

EL MUNDO DE LOS BOGAS
La melancolía de los bulliciosos fandangos

En 1877, Candelario Obeso publica Cantos populares de mi tierra, su obra más representativa. Obeso logra exponer una dimensión más profunda de aquellos lugares y sus gentes. Mientras en la pluma de la mayoría de los escritores del siglo XIX, esos pobladores eran asimilados al paisaje agreste en la espera de la redención por parte del yo letrado y civilizador; en la escritura de Obeso, negros, zambos, montaraces y mulatos son valorados de acuerdo a sus propios referentes culturales.

El boga del poeta momposino, con irreverente humor, puede ver la manipulación de los políticos para involucrarlo en una guerra que no corresponde a sus presupuestos:

Ricen que hai guerra
Con lo cachacos,
I a mi me chocan
Los zamba-palo…
Cuando los goros
Sí fui sordao
Pocque efendía
Mi humirde rancho…

***
Extracto de “Serenata”,
en CANTOS POPULARES DE MI TIERRA,
Bogotá, Imprenta de Borda, 1877.

Es un ser que sabe cuáles son sus intereses, y además, a pesar de que reconoce la diferencia cultural con el hombre blanco, intenta aprovechar el discurso republicano sobre la ciudadanía, como una herramienta para reclamar la igualdad social:

Si acguno quiere
Trepácse en arto,
Buque ejcalera
Por otro lao;…
Ya pasó er tiempo
Re loj eclavos;
Somo hoy tan libre
Como lo branco…

***
Extracto de “Serenata”,
en CANTOS POPULARES DE MI TIERRA,
Bogotá, Imprenta de Borda, 1877.

Obeso tiene una visión positiva de los negros, zambos y mulatos de las riberas de los ríos y las costas del país. El aislamiento y la vida sencilla eran vistos por otros autores de la época, como actitudes negativas para el desarrollo y el progreso de la nación. Obeso, en cambio, valora la concepción cultural de los bogas con respecto a la propiedad, el buen vivir y el sentido mismo de la vida.

Eta vira solitaria
Que aquí llevo,
Con mi jembra i con mi s´ hijo
I mi perros,
No la cambio poc la vira
Re lo pueblos…
No me farta ni tabaco,
Ni alimento;
Re mi pácmas ej´ er vino Má
que güeno
I er guarapo re mi cañas
Estupendo!...

***
Extracto de “Serenata”,
en CANTOS POPULARES DE MI TIERRA,
Bogotá, Imprenta de Borda, 1877.

Le passage du Magdaléna, à Guataquí
“Le passage du Magdaléna, à Guataquí”
(El paso del Magdalena, en Guataquí)
Édouard André, Diseño de E. Riou.
Sala de libros raros y manuscritos,
Biblioteca Luis Ángel Arango.
“El Mosaico
““El Mosaico”
Imprenta de Pizano i Pérez
Bogotá, Tomo primero, 1859.
Sala de libros raros y manuscritos,
Biblioteca Luis Ángel Arango.
Navegation sur la Magdalena
“Navegation sur la Magdalena”
Alcide d’Orbigny.
Sala de libros raros y manuscritos,
Biblioteca Luis Ángel Arango.
Choza y habitantes del bajo Magdalena
“Choza y habitantes del bajo Magdalena”
Dibujo de Riou.
Sala de libros raros y manuscritos,
Biblioteca Luis Ángel Arango.
Étude de bananier (Musa Paradisiaca)
“Étude de bananier (Musa Paradisiaca)”
(Estudio del plátano)
Charles Saffray, Diseño de A. de Neuville.
Sala de libros raros y manuscritos,
Biblioteca Luis Ángel Arango
Navegation sur le Dagua
“Navegation sur le Dagua”
(Navegación por el Dagua)
Charles Saffray, Diseño de A. de Neuville.
Sala de libros raros y manuscritos,
Biblioteca Luis Ángel Arango.